Duro fin de semana

Ha sido duro, muy duro el fin de semana… De una dureza tal que no sé si os lo podéis imaginar. Voy a intentar daros unas pinceladas, a ver si consigo por lo menos transmitir la mitad de su dureza. Vamos allá.
Para empezar imaginaros que el viernes, en vez de salir a la hora de trabajar, os tenéis que ir una hora antes. Hay que salir de viaje y no os apetece llegar demasiado tarde a vuestro destino, la horrorosa y aburrida ciudad de Donosita, donde os esperan vuestr@s desagradables amig@s con ganas de pasarlo horrorosamente bien.
Así que después de meter cuatro cosas en la bolsa de viaje, pilláis autopista, para enfrentaros antes al doloroso destino y a lo que os depara, y china-chana, sin bajar de 120 km/h os dirigís a vuestra cita.
El lugar de encuentro, pues pongamos un feo, horrible, la playa de Zurriola, donde está instalado el “chalet” de G., una extensión de unos 500 metros cuadrados de playa de uso exclusivo, con dos piscinas, cancha de voley, mesa de ping-pong chiringuito a tutiplén, neveras con bebidas frías y barreños con hielo y la sidra refrescando… Y al fondo, a doscientos metros escasos, el escenario que una conocida marca de cerveza que te invita a pensar en verde ha montado, donde diferentes artistas ofrecen sus conciertos dentro del Jazzaldia 2005.
Cuando llegáis la temperatura todavía invita al baño, en el mar o en piscina. Van preparando la mesa, tienes para elegir cervecita, refrescos o sidra… Y de fondo sigue sonando la música.
Poco a poco el sol va cayendo en el horizonte (ver foto del post anterior), sentado, en buena compañía y distendida charla va pasando el tiempo hasta que ¡de repente! La mesa se llena de viandas. ¡Dios mío!, ¡qué despliegue!.
Sigue la charla y aumentan las risas, cambia de grupo en el escenario y piensas: ¿qué duro es esto!. Y así, en ese pensamiento te dan las cinco de la mañana sin sentir.
Como el despertador en sábado está prohibido amaneces cerca de las doce. ¡A esas horas te están esperando en el monte Igeldo para comer!. ¿Tendré hambre después de desayunar?. ¡Y tanto!. Basta tomar un aperitivo para comprobarlo… Que de ahí le vienen el nombre: que “abre el hambre”. Más amig@s que saludar y una buena mesa donde no falta de nada, ¡ni siquiera sidra fresquita!. Y todo ello en un paraje preciso, verde, a la sombra o al sol, según gustos, y de fondo el mar…
Tanto estrés es necesario combatirlo de alguna manera… ¿Hace un musito?. Quiero y envido a grande, pares sí!. ¡Hasta mi compañero!. ¡Órdago!.
La tarde languidece en esta actividad. ¿Habrá que bajar a la playa a ver más conciertos?. Pasamos por casa a avituallarnos, bocatas y cervecitas bien frías que se conservan bien frías hasta su degustación… ¡las últimas a la una de al madrugada!.

Otra vez en Zurriola, sentados en la playa, escuchando a “Big Chief Bo Dollis & The Wild Magnolias from New Orleans”, todo un espectáculo. Hay que reponer fuerzas; todo el mundo piensa en verde menos tú, que le das a la cerveza del arcángel… ¡y te pones bien!. Otro atardecer…

Buscamos otro escenario, están ensayando “Just Friends”, próximo grupo en actuar. Hay que pillar sitio si quieres estar sentado, ¡prueba conseguida!. Son geniales, disfrutas como un cosaco, saben meterse al público en el bolsillo… ¿Hace una cervecita?. ¡Marchando!.

¿Dónde ir?. Pues fácil, de vuelta a la playa… Actúan “Bossa Cuca Nova”. Las fuerzas van flaqueando, el sueño vence y mañana toca: ¡Poteo!.
Porque ir a Donosita y no potear, mejor te quedas en tu casa!. Está bien, haremos el esfuerzo. Pero iremos tranquilos, un par de potes antes de comer, pintxo, zurito o txakolí, ¿qué más se puede pedir?.
Una vez hecha gana, que esto de potear da mucha hambre, habrá que buscar dónde reponer fuerzas. Afortunadamente la cosa no es más complicada… Cafecito a la sombra en la plaza de la “Consti”, paseito y.. ¡ops! Habrá que ir pensando en volver a casa…
¿Y si me pillo fiesta y llamo diciendo que me encuentro mal?
Edición por el autor: Para que veáis lo que queda de la publicidad en mí. Ayer noche descubrí que la cerveza que tomaba no "te pone bien", sino que es como César "donde va, triunfa". Besos.
Comentario:
Bufff, que día más duro!!!!
Ya me gustaría que los míos fueran así, jeeje
Ya me gustaría que los míos fueran así, jeeje





