Alejandra...
Mi nombre se desliza en el viento,
revelando mis ojos el secreto que guarda mi alma.
La vida me recuerda su magia a través de su canto majestuoso...
El estudio acabado de la materia me recuerda lo frágiles que somos...
Y tomo conciencia del transcurso de la vida, de que somos tan solo un soplo, un aliento de amor infinito, nacidos de polvo de estrella.