Para lo que (me) sirve abrir un blog.
Desde que una persona tan peculiar como Quécuriosa me incitó (casi obligó) a empezar un blog que no fuera el mío-mío-mío-súpermío-miraombligo, muuuuyyyyy público y por lo tanto muuuuuuuyyyyyyyyy púdico, me descubro, mientras conduzco, pensando en qué escribir.
O más bien, una vez escrito mi segundo post, sobre quién escribir. Esto es así porque he decidido que este sitio, de momento, va a servir para diseccionar a las personas que de una forma u otra me han hecho ser como soy; aquellas que se fueron sin remedio, las que se evaporaron quedándose, quienes casi no recuerdo pero me apetece recrear,los habituales y quien surja.
Más que de las personas que me han hecho ser como soy (que suena a dedicatoria cutre de entrega de los Goya), creo que voy a hablar de aquellos que pasaron de puntillas o clavando los tacones con fuerza, pero que nunca pensarían que yo fuese, a estas alturas, a mirar atrás. Escribiré de los ellos y las ellas (que diría aquel, no, ese no, el otro) que se me pasen por la cabeza porque sí. Vamos, que esto va a ser una GALERÍA DE PERSONAJES DESHILVANADOS.
Lo bueno de escribir sin tus fotos, tu nombre y tu micromundo a cuestas es que eres más libre. Pero, a la vez, hoy no me apetece ser tan libre como para complicarme: es verano y me voy otra semana, y, como excusa, me basta decir que como Quécuriosa me lee poniendo cara, aún no es el momento de empezar a descuartizar mundos comunes... ;P
Qué curioso, a buen seguro dirá/pensará la incitadora de este sitio; no porque lo sea, sino porque siempre lo dice.
O más bien, una vez escrito mi segundo post, sobre quién escribir. Esto es así porque he decidido que este sitio, de momento, va a servir para diseccionar a las personas que de una forma u otra me han hecho ser como soy; aquellas que se fueron sin remedio, las que se evaporaron quedándose, quienes casi no recuerdo pero me apetece recrear,los habituales y quien surja.
Más que de las personas que me han hecho ser como soy (que suena a dedicatoria cutre de entrega de los Goya), creo que voy a hablar de aquellos que pasaron de puntillas o clavando los tacones con fuerza, pero que nunca pensarían que yo fuese, a estas alturas, a mirar atrás. Escribiré de los ellos y las ellas (que diría aquel, no, ese no, el otro) que se me pasen por la cabeza porque sí. Vamos, que esto va a ser una GALERÍA DE PERSONAJES DESHILVANADOS.
Lo bueno de escribir sin tus fotos, tu nombre y tu micromundo a cuestas es que eres más libre. Pero, a la vez, hoy no me apetece ser tan libre como para complicarme: es verano y me voy otra semana, y, como excusa, me basta decir que como Quécuriosa me lee poniendo cara, aún no es el momento de empezar a descuartizar mundos comunes... ;P
Qué curioso, a buen seguro dirá/pensará la incitadora de este sitio; no porque lo sea, sino porque siempre lo dice.
El cambio de S. o de cuando se empiezan a atesorar mensajes
Mi amiga S. me tiene desconcertada, y, siendo sincera, también bastante cabreada. (Joder, ya se está entrometiendo doña Pepita -vale, vale, pá qué cambiar de nombre, si me va a dar igual...-coño, siempre lo mismo... por dónde iba? ah, por joder Pepita... pues eso: que estas cosas no se confiesan, que parecen/son las típicas pataletas de quinceañera patética...)
A lo que iba: mi amiga S. es de esas amigas raras (entiéndase "raras" como que difieren de lo habitual) que una descubre de muy cuando en cuando. Y si ella es rara es porque no coincide en nada con el resto de mujeres que poblamos mi mundo y casi todo el resto de submundos en cuanto a su relación con los hombres.
A saber: S. NO SE COMPLICA LA VIDA. Así, no interpeta, no busca, no encuentra jamás tres pies al gato, no recurre siempresiempresiempre a la memoria (más bien no lo hace nunca), todo para ella es sencillo y las palabras significan exactamente lo que el diccionario dice.
Para S. nosotras (ergo el resto de la humanidad femenina) somos una especie de taradas complicavidas propias y ajenas que no saben disfrutar. (Vale, vale, vale, yo soy una insatisfecha crónica, pero entre ella y yo hay un abismo en el que se encuentran, más hacia mi lado que hacia el suyo, todo el resto de mujeres).
Ejemplos:
S. jamás guarda sms. De hecho, no entiende para qué sirve tener mensajes ocupando la memoria del móvil, y para ella no existen los subtipos: vamos, que los mensajes son mensajes, y una vez recibidos es como si el inspector Gadget se apoderase de ella, interiorizando del todo la autodestrucción de las palabras: borra igualmente mensajes del tipo compra cebollas en el mercadona (vamos, lo que haríamos todas) y esos otros en plan ereselsolqueloalumbratodonacíeldíaquedescubrítusonrisa... hasta ahora, sólo guardó como tres días unos cuantos sms, del tercer subtipo (del que no es amoramorempalagoso -categoría principal que nadie femenino borra- ni recao de madre o mensaje de quedar de las amigas, que siempre se borran salvo que te pille en momento exaltación de la amistad cómo voy a borrar esa quedada de aquella noche memorable..) si es que me ido por las ramas, como siempre (otra cosa que S. jamás hace!)
Al temita: tercera categoría de sms que una vez S. mantuvo en la memoria de su móvil (que en ella es decir su memoria ya que en cuanto algo desaparece de su teléfono deja de existir*): sms sexuales, de los que, habitualmente, incluida S., sólo se guardan los recibidos, como si para lograr encadenar seis sms en plan yanotocomotelotragastodoypidesmásdespuésdehabértelametidoportodoslosagujerooooooossssss la dueña del móvil no hubiera contestao a los anteriores...
Pues S. una vez guardó 6 ó 7, pero aquello no respondía más que a otra historia de otra amiga que será motivo de otro post, y que se resume en que ella jamás ha mandado/recibido mensajes de ese tipo, y, lo que es peor, jamás pudo pensar que nadie hiciera "esas cosas" (ella dixit) hasta que nos empeñamos en abrirla los ojos con el móvil de S. (esto fue antes de que se desmayara en el primero, que no pasaba de umm,estoycachondo,quéllevaspuesto?), pero, como ya he dicho, eso es otra historia o jamás acabaré ésta.
Ains, he perdido el hilooooooo...
Recapitulando y añadiendo datos: S. liga muuuuucho, folla muuuuuuucho -y con seres espectaculares-, repite siempre (esto es, los tíos jamás huyen), se divierte, a veces incluso se enamora, y cuando las cosas acaban, pues acaban. Tiene muy buen rollo con todos los tíos que se ha tirado, son incluso amigos, nunca tiene malentendidos y jamás tiene un día después de esos en plan quécoñohehecho o lellamonolellamolellamé . Y lo que yo más admiro: nos mira con ojos de extraterrestre cuando diseccionamos relaciones y situaciones y llegamos al inevitable punto de "yo quería llamarle, pero
no lo hice porque claro, seguro que si lo hiciera él pensaría que", o a aquel otro de "y me dijo, mira, ahora no puedo hablar, por lo que seguro que ya jamás vuelvo a saber de él, ha y otra, etc, etc".
Para ella, si alguien dice "ahora no puedo hablar", el significado es estricatamente "ahora no puedo hablar", aunque el "ahora" se prolongue un par de días... 48 horas en que yo estaría al borde del suicidio o del asesinato y en las que ella, en el caso de ser ella la interfecta e incluso si se da el agravante de que el tipo le interese un poco más de lo habitual, sólo piensa que estará liado, ya llamará o se le habrá ido la pinza sobre que tenía que devolver la llamada, por lo que, sin problemas, puede volver a marcar el número de aquel que, en caso de ser yo la prota, sería el cabronazojoputaquemedijotalytalcosaalas3:47yquenomellamómásporloquelehepuestomilsmsdeveterareirdetuputamadreeeeee, y que, en su caso, puede seguir tirándose sin problemas, con mayor o menor implicación sentimental, sin ningún reproche o ningún miedo.
Una vez S.,m hace unos años, tuvo un Novio de esos con mayúsculas. Una relación que les duró unos 3 años a los dos (3 años en los que igual compartieron 77 tardes, 12 noches y un par de fines de semana) , y a ella un par de años más de ausencias recurrentes y alguna llamada telefónica. Por una vez, se empeñó en prolongar lo improlongable y en seguir pensando que aquel engendro compartía algo con ella. Pese a que lo pasó mal (no había nada más que verla, sustituyó sus infinitos escotes por sudadera y pantalón de chándal), tampoco con el elinnombable hizo jamás las cosas que todas hacemos cuando perdemos la cabeza, nos enamoramos o nos enchochamos; nada de lágrimas, tequieros tiernos, no puedovivirsinti o hago los planes pensando en que eres lo primero de la lista. Nada de guardar mensajes, regalar tontunas, pensar sorpresas o hacer el bobo. Ella es así de pragmática. Nunca, en sus (su de ella) casi cinco años de relación, le antepuso a sus planes, y se sorprendñía enormemente cuando se lo decíamos, replicando que ella no quería una relación de verse todos los días, de planificar vacaciones conjuntas o preguntar qué hacemos hoy.
Esa, a grandes rasgos, es S.
O era S.
En estos momentos, S. lleva dos meses atesorando mensajes empalagosos, de lo que nos culpa a nosotras, y diciendo cari o cielo sin ningún rubor (puaghhhh!!!!!!!) Quedar con ella últimamente es casi imposible, y hay que ceñirse a los designios y horarios de su Dios supremo.
Me ha dejado colgada un par de veces de las tres que en este tiempo hemos quedado, nuestras eternas tardes de cualquier cosa, películas, cañas, charlas o lo que sea, (que eran absolutamente todas las tardes, conmigo o conmigo y mi novio) han desaparecido de la faz de la tierra. Ya veis, aquí es donde ha salido la pataleta celosa de quinceañera ñoña, pero es que me siento así, y quería reconocerlo.
Echo de menos a S., aunque ya no sea quien siempre ha puesto en nuestras conversaciones Sexandthecity esa parte de cerebro y sentimientos que nos hacían intuir, al menos, qué coño piensan los hombres.
O tal vez por eso.
*he aquí, quizá, una similitud con el resto: para mí, al menos, si algo desaparece de mi móvil, mi blog, mis antiguos cuadernos o mis fotos, también deja de existir, o parece que ha existido un poco menos... pero precisamente por eso yo lo guardo, para así poder recordar/creer que aquello fue cierto, o al menos que pasó)
A lo que iba: mi amiga S. es de esas amigas raras (entiéndase "raras" como que difieren de lo habitual) que una descubre de muy cuando en cuando. Y si ella es rara es porque no coincide en nada con el resto de mujeres que poblamos mi mundo y casi todo el resto de submundos en cuanto a su relación con los hombres.
A saber: S. NO SE COMPLICA LA VIDA. Así, no interpeta, no busca, no encuentra jamás tres pies al gato, no recurre siempresiempresiempre a la memoria (más bien no lo hace nunca), todo para ella es sencillo y las palabras significan exactamente lo que el diccionario dice.
Para S. nosotras (ergo el resto de la humanidad femenina) somos una especie de taradas complicavidas propias y ajenas que no saben disfrutar. (Vale, vale, vale, yo soy una insatisfecha crónica, pero entre ella y yo hay un abismo en el que se encuentran, más hacia mi lado que hacia el suyo, todo el resto de mujeres).
Ejemplos:
S. jamás guarda sms. De hecho, no entiende para qué sirve tener mensajes ocupando la memoria del móvil, y para ella no existen los subtipos: vamos, que los mensajes son mensajes, y una vez recibidos es como si el inspector Gadget se apoderase de ella, interiorizando del todo la autodestrucción de las palabras: borra igualmente mensajes del tipo compra cebollas en el mercadona (vamos, lo que haríamos todas) y esos otros en plan ereselsolqueloalumbratodonacíeldíaquedescubrítusonrisa... hasta ahora, sólo guardó como tres días unos cuantos sms, del tercer subtipo (del que no es amoramorempalagoso -categoría principal que nadie femenino borra- ni recao de madre o mensaje de quedar de las amigas, que siempre se borran salvo que te pille en momento exaltación de la amistad cómo voy a borrar esa quedada de aquella noche memorable..) si es que me ido por las ramas, como siempre (otra cosa que S. jamás hace!)
Al temita: tercera categoría de sms que una vez S. mantuvo en la memoria de su móvil (que en ella es decir su memoria ya que en cuanto algo desaparece de su teléfono deja de existir*): sms sexuales, de los que, habitualmente, incluida S., sólo se guardan los recibidos, como si para lograr encadenar seis sms en plan yanotocomotelotragastodoypidesmásdespuésdehabértelametidoportodoslosagujerooooooossssss la dueña del móvil no hubiera contestao a los anteriores...
Pues S. una vez guardó 6 ó 7, pero aquello no respondía más que a otra historia de otra amiga que será motivo de otro post, y que se resume en que ella jamás ha mandado/recibido mensajes de ese tipo, y, lo que es peor, jamás pudo pensar que nadie hiciera "esas cosas" (ella dixit) hasta que nos empeñamos en abrirla los ojos con el móvil de S. (esto fue antes de que se desmayara en el primero, que no pasaba de umm,estoycachondo,quéllevaspuesto?), pero, como ya he dicho, eso es otra historia o jamás acabaré ésta.
Ains, he perdido el hilooooooo...
Recapitulando y añadiendo datos: S. liga muuuuucho, folla muuuuuuucho -y con seres espectaculares-, repite siempre (esto es, los tíos jamás huyen), se divierte, a veces incluso se enamora, y cuando las cosas acaban, pues acaban. Tiene muy buen rollo con todos los tíos que se ha tirado, son incluso amigos, nunca tiene malentendidos y jamás tiene un día después de esos en plan quécoñohehecho o lellamonolellamolellamé . Y lo que yo más admiro: nos mira con ojos de extraterrestre cuando diseccionamos relaciones y situaciones y llegamos al inevitable punto de "yo quería llamarle, pero
no lo hice porque claro, seguro que si lo hiciera él pensaría que", o a aquel otro de "y me dijo, mira, ahora no puedo hablar, por lo que seguro que ya jamás vuelvo a saber de él, ha y otra, etc, etc".
Para ella, si alguien dice "ahora no puedo hablar", el significado es estricatamente "ahora no puedo hablar", aunque el "ahora" se prolongue un par de días... 48 horas en que yo estaría al borde del suicidio o del asesinato y en las que ella, en el caso de ser ella la interfecta e incluso si se da el agravante de que el tipo le interese un poco más de lo habitual, sólo piensa que estará liado, ya llamará o se le habrá ido la pinza sobre que tenía que devolver la llamada, por lo que, sin problemas, puede volver a marcar el número de aquel que, en caso de ser yo la prota, sería el cabronazojoputaquemedijotalytalcosaalas3:47yquenomellamómásporloquelehepuestomilsmsdeveterareirdetuputamadreeeeee, y que, en su caso, puede seguir tirándose sin problemas, con mayor o menor implicación sentimental, sin ningún reproche o ningún miedo.
Una vez S.,m hace unos años, tuvo un Novio de esos con mayúsculas. Una relación que les duró unos 3 años a los dos (3 años en los que igual compartieron 77 tardes, 12 noches y un par de fines de semana) , y a ella un par de años más de ausencias recurrentes y alguna llamada telefónica. Por una vez, se empeñó en prolongar lo improlongable y en seguir pensando que aquel engendro compartía algo con ella. Pese a que lo pasó mal (no había nada más que verla, sustituyó sus infinitos escotes por sudadera y pantalón de chándal), tampoco con el elinnombable hizo jamás las cosas que todas hacemos cuando perdemos la cabeza, nos enamoramos o nos enchochamos; nada de lágrimas, tequieros tiernos, no puedovivirsinti o hago los planes pensando en que eres lo primero de la lista. Nada de guardar mensajes, regalar tontunas, pensar sorpresas o hacer el bobo. Ella es así de pragmática. Nunca, en sus (su de ella) casi cinco años de relación, le antepuso a sus planes, y se sorprendñía enormemente cuando se lo decíamos, replicando que ella no quería una relación de verse todos los días, de planificar vacaciones conjuntas o preguntar qué hacemos hoy.
Esa, a grandes rasgos, es S.
O era S.
En estos momentos, S. lleva dos meses atesorando mensajes empalagosos, de lo que nos culpa a nosotras, y diciendo cari o cielo sin ningún rubor (puaghhhh!!!!!!!) Quedar con ella últimamente es casi imposible, y hay que ceñirse a los designios y horarios de su Dios supremo.
Me ha dejado colgada un par de veces de las tres que en este tiempo hemos quedado, nuestras eternas tardes de cualquier cosa, películas, cañas, charlas o lo que sea, (que eran absolutamente todas las tardes, conmigo o conmigo y mi novio) han desaparecido de la faz de la tierra. Ya veis, aquí es donde ha salido la pataleta celosa de quinceañera ñoña, pero es que me siento así, y quería reconocerlo.
Echo de menos a S., aunque ya no sea quien siempre ha puesto en nuestras conversaciones Sexandthecity esa parte de cerebro y sentimientos que nos hacían intuir, al menos, qué coño piensan los hombres.
O tal vez por eso.
*he aquí, quizá, una similitud con el resto: para mí, al menos, si algo desaparece de mi móvil, mi blog, mis antiguos cuadernos o mis fotos, también deja de existir, o parece que ha existido un poco menos... pero precisamente por eso yo lo guardo, para así poder recordar/creer que aquello fue cierto, o al menos que pasó)
Etiquetas: sms
De nombres, sobrenombres, nicks, motes, apodos y demás identificadores.
Se me ocurrió porque sí, por casualidad, como (casi) todo.
Leía una entrada en un blog ajeno (joder, si es que una no puede evitar ese ramalazo de portera que le invade con las vidas ajenas, sobre todo con las de anónimos seres que se cruzan por la calle o el ciberespacio...) y en ella tenía parte activa Pepito Grillo.
Dando rienda suelta a otra de mis incontrolables adicciones, añadí un comment (¡si es que una no sabe/puede estar callada ni debajo del agua!), y me salió solo: Pepita Grilla(da).
Y aquí estoy, adoptando esa personalidad por primera vez... y creo que por última por mucho que ahora tenga una dirección de correo con ese nombre por definición... y si es por última, es por un tercer rasgo dinstintivo de mi carácter... no pude evitar, una vez iniciada esta entrada, buscar en el dios google "pepita grilla" y "pepita grillada"... más de un space responde a esa denominación... y, atendiendo a que en esa "otra vida" ya me doy la vuelta mil veces al día al oir mi nombre propio sin que me llamen a mí (es lo que tiene el que tu nombre propio sea también propio de cienesycienes de personas más...) pues,... ahora no sé cómo llamarme!!!!!
Leía una entrada en un blog ajeno (joder, si es que una no puede evitar ese ramalazo de portera que le invade con las vidas ajenas, sobre todo con las de anónimos seres que se cruzan por la calle o el ciberespacio...) y en ella tenía parte activa Pepito Grillo.
Dando rienda suelta a otra de mis incontrolables adicciones, añadí un comment (¡si es que una no sabe/puede estar callada ni debajo del agua!), y me salió solo: Pepita Grilla(da).
Y aquí estoy, adoptando esa personalidad por primera vez... y creo que por última por mucho que ahora tenga una dirección de correo con ese nombre por definición... y si es por última, es por un tercer rasgo dinstintivo de mi carácter... no pude evitar, una vez iniciada esta entrada, buscar en el dios google "pepita grilla" y "pepita grillada"... más de un space responde a esa denominación... y, atendiendo a que en esa "otra vida" ya me doy la vuelta mil veces al día al oir mi nombre propio sin que me llamen a mí (es lo que tiene el que tu nombre propio sea también propio de cienesycienes de personas más...) pues,... ahora no sé cómo llamarme!!!!!