Lo absurdo de la vida
Siguiendo con situaciones absurdas, que debe ser que en periodo de exámenes abundan, os dejo dos regalitos.
Una de estas mañanas apareció el siguiente cartel en el portal de mi novio, en Getafe:

Dice exactamente: "porque sois tan guarros y tiráis los papeles al suelo, guarros, aquí vivimos personas".
Hace más o menos un mes, en clase de narrativa, el profesor dejó el siguiente mensaje para el profesor que viniera a continuación:

Dice: "al profesor que deja el ordenador encendido los lunes: el martes el pobre aparato quema, está lento y torpe y entorpece la clase. Por favor, supéralo, pide ayuda y apágalo".
Como esto siga así, tendré que cambiar el nombre del blog por "algo de tontos". ¡Disfrutad!
Una de estas mañanas apareció el siguiente cartel en el portal de mi novio, en Getafe:

Dice exactamente: "porque sois tan guarros y tiráis los papeles al suelo, guarros, aquí vivimos personas".
Hace más o menos un mes, en clase de narrativa, el profesor dejó el siguiente mensaje para el profesor que viniera a continuación:

Dice: "al profesor que deja el ordenador encendido los lunes: el martes el pobre aparato quema, está lento y torpe y entorpece la clase. Por favor, supéralo, pide ayuda y apágalo".
Como esto siga así, tendré que cambiar el nombre del blog por "algo de tontos". ¡Disfrutad!
Ránking de Frases Cumbre
Como cada cuatrimestre me propongo mostrar lo divertida que es, a veces, la universidad. He aquí las frases absurdas que más me han gustado de este horrible curso (no están por orden de preferencia). Adjunto el documento completo para que podáis votar. Como siempre, pasaréis de mí, pero al menos os doy la oportunidad de participar.
DESCARGAR:
frasescumbre.rtf
ACTUALIZACIÓN:
Por cortesía de Alberto y Youtube y publicado en el blog de la Dama, aquí tenéis a uno de nuestros profesores... sin palabras...
Profesores:
- En el año 33 por fin el pesado del Fernandino se nos muere. Fernando VII se muere, menuda lata nos dio. Saben ustedes que tuvo cuatro esposas, era muy fogoso. Hay varias cartas y hay que ver en manos de quién estábamos. Más cursis que un guante, en papel azulito, rosita, con flores… Las cartas de María Cristina era muy bonitas pero no tan fogosas como las de él. Teniendo 18 años supongo que ante un señor de 60 años el fuego no le ardía.
- ¿Qué era un periodista? Pues un desgraciao tremendo.
- Si Franco era tonto y ganó la guerra… ¿cómo eran los otros? ¿subnormales profundos?
- Que sea corta quiere decir que no se detengan en florituras sino que provoquen satisfacción.
- Aquí tiene que haber mucho psicópata si repasamos nuestra infancia.
- No os produce placer estético porque no lo habéis mamao, vosotros lo mamáis de otra manera.
- Los franceses roban mucho y todo lo que roban se lo llevan al Louvre y allí los franceses flipan.
- Tú no has montado mucho en taxi pero un mambo-taxi te lo puedes encontrar. Por mucho gps, el mambo-taxi está allí. Es que el mundo del taxi… es muy complicado.
- Está más cerca de la inmolación que de la fornicación.
Alumnos:
- Yo titularía al cuadro del Hall "lefa sobre azul". Ha utilizado dos técnicas pictóricas: óleo y lefa.
- Unamuno era el Woody Allen de la literatura.
- Un embarazo psicológico de un amor platónico es la nada de la nada.
- La miras por detrás y parecía una persona normal pero la miras por delante ¡y es una china!
- Tengo una terrorista metida dentro de mí: abro los spam en la universidad.
Conversaciones:
- Profe: ¿Por qué leían a Sade?
Norma: Porque no tenían tele. No tenían Internet y no podían bajarse porno.
- Patri: Había periodistas deportivos, periodistas taurinos y periodistas zarzueleros. Ahora tendríamos que especializarnos en periodismo zarzuelero.
Norma: Máster en Zarzuela. Con el máster te dan un bono para ir al teatro.
- Patri: Onmidireccional es como omnívoro, que come de todo.
Juana: Estos también comen de todo, como bisexual.
Patri: Bisexual, que debería ser omnisexual, claro, omnisexual que no es lo mismo que ovnisexual, que sería una desviación muy grave.
- Norma: ¿qué es el chovinismo?
Patri: Suena algo así como narcisista.
Norma: Ah, claro, que le gustan los chovis.
DESCARGAR:
frasescumbre.rtf
ACTUALIZACIÓN:
Por cortesía de Alberto y Youtube y publicado en el blog de la Dama, aquí tenéis a uno de nuestros profesores... sin palabras...
Profesores:
- En el año 33 por fin el pesado del Fernandino se nos muere. Fernando VII se muere, menuda lata nos dio. Saben ustedes que tuvo cuatro esposas, era muy fogoso. Hay varias cartas y hay que ver en manos de quién estábamos. Más cursis que un guante, en papel azulito, rosita, con flores… Las cartas de María Cristina era muy bonitas pero no tan fogosas como las de él. Teniendo 18 años supongo que ante un señor de 60 años el fuego no le ardía.
- ¿Qué era un periodista? Pues un desgraciao tremendo.
- Si Franco era tonto y ganó la guerra… ¿cómo eran los otros? ¿subnormales profundos?
- Que sea corta quiere decir que no se detengan en florituras sino que provoquen satisfacción.
- Aquí tiene que haber mucho psicópata si repasamos nuestra infancia.
- No os produce placer estético porque no lo habéis mamao, vosotros lo mamáis de otra manera.
- Los franceses roban mucho y todo lo que roban se lo llevan al Louvre y allí los franceses flipan.
- Tú no has montado mucho en taxi pero un mambo-taxi te lo puedes encontrar. Por mucho gps, el mambo-taxi está allí. Es que el mundo del taxi… es muy complicado.
- Está más cerca de la inmolación que de la fornicación.
Alumnos:
- Yo titularía al cuadro del Hall "lefa sobre azul". Ha utilizado dos técnicas pictóricas: óleo y lefa.
- Unamuno era el Woody Allen de la literatura.
- Un embarazo psicológico de un amor platónico es la nada de la nada.
- La miras por detrás y parecía una persona normal pero la miras por delante ¡y es una china!
- Tengo una terrorista metida dentro de mí: abro los spam en la universidad.
Conversaciones:
- Profe: ¿Por qué leían a Sade?
Norma: Porque no tenían tele. No tenían Internet y no podían bajarse porno.
- Patri: Había periodistas deportivos, periodistas taurinos y periodistas zarzueleros. Ahora tendríamos que especializarnos en periodismo zarzuelero.
Norma: Máster en Zarzuela. Con el máster te dan un bono para ir al teatro.
- Patri: Onmidireccional es como omnívoro, que come de todo.
Juana: Estos también comen de todo, como bisexual.
Patri: Bisexual, que debería ser omnisexual, claro, omnisexual que no es lo mismo que ovnisexual, que sería una desviación muy grave.
- Norma: ¿qué es el chovinismo?
Patri: Suena algo así como narcisista.
Norma: Ah, claro, que le gustan los chovis.
Derecho ¿a qué?
¿Cuántas veces escuchamos "tengo problemas con el jefe"? Decenas de ellas cada día, en cualquier ámbito laboral. Y, sin embargo, ¿cuántas veces la respuesta es "pues mátalo"? Matar a alguien tiene sus consecuencias, por lo que matar a una persona normalmente no es la primera opción. Ahora veamos otra situación:
-Cariño, creo que estoy embarazada
-¿Quieres tenerlo?
Y ese "¿quieres tenerlo?" se dice con el mismo tono que el horrible palabro "interrupción voluntaria del embarazo". Aunque en teoría sólo unos pocos casos serían susceptibles de convertirse en abortos legales, las cifras del aborto abruman. No obstante, hablar de un aborto es algo natural y, lo que es peor, a veces es incluso la primera opción que se baraja ante un embarazo no deseado.
Obviamente, excepto en televisión, nadie aborta por gusto (o eso quiero creer). Las secuelas físicas y psicológicas no son para tomarlas a broma, desde luego. Y ¿tan enferma está la sociedad que no es capaz de ofrecer alternativas? Cuando hablo de esto con mis amigas, el hecho de darlo en adopción a una pareja que realmente pueda hacerse cargo de un niño les resulta más aberrante que abortar. Claro, ver a tu hijo (que al fin y al cabo es un hijo, con todas las letras) en manos de otros, duele. Es más fácil verlo en un cubo de la basura de una clínica abortiva. Y no estoy exagerando.
En televisión, el aborto es un tema que ya ni se discute. En algún programa, esta semana (no sé si fue en La tele de tu vida) salieron imágenes de manifestaciones cuyo lema era "derecho a abortar". ¿Qué derecho a abortar? En la Constitución está el derecho a la vida, no a decidir sobre la vida de otros, que yo sepa.
Esta noche estaba haciendo zapping y salió una película (de la que desconozco el nombre) donde la situación era muy semejante a la que he contado anteriormente.
He recordado, casi instintivamente, aquel capítulo de Sexo en Nueva York donde cada una contaba las veces que había abortado. Casi por costumbre.
Obviamente, la televisión nada tiene que ver con la realidad, pero los patrones que muestra son tendencias que se encuentran en la sociedad, nos guste o no. Y pocas ganan 40 dólares por palabra y con eso pagan un piso en el centro de Nueva York, pero muchas comienzan a ver que abortar no una, sino varias veces, es algo a lo que tenemos derecho. Vamos a dejar de ser cínicos de una vez, por favor.
-Cariño, creo que estoy embarazada
-¿Quieres tenerlo?
Y ese "¿quieres tenerlo?" se dice con el mismo tono que el horrible palabro "interrupción voluntaria del embarazo". Aunque en teoría sólo unos pocos casos serían susceptibles de convertirse en abortos legales, las cifras del aborto abruman. No obstante, hablar de un aborto es algo natural y, lo que es peor, a veces es incluso la primera opción que se baraja ante un embarazo no deseado.
Obviamente, excepto en televisión, nadie aborta por gusto (o eso quiero creer). Las secuelas físicas y psicológicas no son para tomarlas a broma, desde luego. Y ¿tan enferma está la sociedad que no es capaz de ofrecer alternativas? Cuando hablo de esto con mis amigas, el hecho de darlo en adopción a una pareja que realmente pueda hacerse cargo de un niño les resulta más aberrante que abortar. Claro, ver a tu hijo (que al fin y al cabo es un hijo, con todas las letras) en manos de otros, duele. Es más fácil verlo en un cubo de la basura de una clínica abortiva. Y no estoy exagerando.
En televisión, el aborto es un tema que ya ni se discute. En algún programa, esta semana (no sé si fue en La tele de tu vida) salieron imágenes de manifestaciones cuyo lema era "derecho a abortar". ¿Qué derecho a abortar? En la Constitución está el derecho a la vida, no a decidir sobre la vida de otros, que yo sepa.
Esta noche estaba haciendo zapping y salió una película (de la que desconozco el nombre) donde la situación era muy semejante a la que he contado anteriormente.
He recordado, casi instintivamente, aquel capítulo de Sexo en Nueva York donde cada una contaba las veces que había abortado. Casi por costumbre.
Obviamente, la televisión nada tiene que ver con la realidad, pero los patrones que muestra son tendencias que se encuentran en la sociedad, nos guste o no. Y pocas ganan 40 dólares por palabra y con eso pagan un piso en el centro de Nueva York, pero muchas comienzan a ver que abortar no una, sino varias veces, es algo a lo que tenemos derecho. Vamos a dejar de ser cínicos de una vez, por favor.
La tele se desnuda
Después de que TVE nos haya mostrado todas sus miserias económicas, ahora su programación se centra en romper el artificio. Programas como La imagen de tu vida, La tele de tu vida y similares van encaminados a refrescar la mente del espectador y arrancarle alguna que otra lagrimilla, pero sobre todo sirven para ver la evolución que ha tenido la televisión. Antes, era impensable que se viera qué rodeaba al presentador de un telediario, por ejemplo; cerrar las fronteras conllevaba crear un mundo artificial, ficticio y único que se proyectaba al espectador. Ahora, no sólo los presentadores tienen esas caras tan amigables, que parece que se están tomando un café en nuestra mesa camilla, es que además se ocupan de mostrarnos los entresijos de la televisión.
Si en cine se comenzó por los making-offs de las películas, que nos permiten ver, la mayoría de las veces, que los actores no suelen ser tan inteligentes como sus personajes. Por esto, y por muchas otras razones, me declaro fan de los extras de los dvds. En televisión se comenzó mostrando la redacción que existe detrás de un telediario (esos que cogen el teléfono, que pasan a recoger la chaqueta, etc.), después pasamos a ver retrospectivas de los programas. Ayer estaba viendo El Diario de Patricia en Antena3 y descubrí que la afición por mostrar la realidad de lo que se hace se ha contagiado a otras cadenas, por lo que se puede comprobar que salen más los cámaras que los invitados. Ayer, en concreto, podíamos ver el carro de la cámara, el animador del público, el chico que lleve los cables y hasta el que dice que tiene que girar la puerta para que entren y salgan los invitados. Así, un programa que hasta ahora se centraba en enseñarnos un primer plano de la lagrimilla de los reencontrados, nos ofrece todo un universo que parece decirnos: "oye, ya sabías que todo esto era mentira, ¿no?".
Cuéntame cómo pasó nos ofreció ayer no una retrospectiva de los capítulos, como suelen hacer al fin de una temporada, sino un "pasen y vean" (así se llamaba el capítulo) de las tripas de la serie. El mensaje parece ser: "míranos, nos abrimos a ti, sin trampa ni cartón" y en realidad, esa verdad está disfrazada de ficción. Un making-off es apasionante porque es uno de esos productos audiovisuales que parecen casuales y, sin embargo, están programados al milímetro. Véase en Cuéntame... cómo se dosificaban las imágenes inéditas del próximo capítulo (como si no hubiera ya bastante tensión en la trama...)
La conclusión es que si el cine posmoderno desnudó a la utopía del cine clásico, ahora le toca el turno al paraíso audiovisual por excelencia. Tendremos múltiples ocasiones de comprobar, por si alguno seguía creyendo que la tele nos mostraba la realidad, que lo que dejamos entrar en nuestras casas día tras día es puro artificio. Eso sí, uno de los más bellos e interesantes artificios que se han inventado.
Si en cine se comenzó por los making-offs de las películas, que nos permiten ver, la mayoría de las veces, que los actores no suelen ser tan inteligentes como sus personajes. Por esto, y por muchas otras razones, me declaro fan de los extras de los dvds. En televisión se comenzó mostrando la redacción que existe detrás de un telediario (esos que cogen el teléfono, que pasan a recoger la chaqueta, etc.), después pasamos a ver retrospectivas de los programas. Ayer estaba viendo El Diario de Patricia en Antena3 y descubrí que la afición por mostrar la realidad de lo que se hace se ha contagiado a otras cadenas, por lo que se puede comprobar que salen más los cámaras que los invitados. Ayer, en concreto, podíamos ver el carro de la cámara, el animador del público, el chico que lleve los cables y hasta el que dice que tiene que girar la puerta para que entren y salgan los invitados. Así, un programa que hasta ahora se centraba en enseñarnos un primer plano de la lagrimilla de los reencontrados, nos ofrece todo un universo que parece decirnos: "oye, ya sabías que todo esto era mentira, ¿no?".
Cuéntame cómo pasó nos ofreció ayer no una retrospectiva de los capítulos, como suelen hacer al fin de una temporada, sino un "pasen y vean" (así se llamaba el capítulo) de las tripas de la serie. El mensaje parece ser: "míranos, nos abrimos a ti, sin trampa ni cartón" y en realidad, esa verdad está disfrazada de ficción. Un making-off es apasionante porque es uno de esos productos audiovisuales que parecen casuales y, sin embargo, están programados al milímetro. Véase en Cuéntame... cómo se dosificaban las imágenes inéditas del próximo capítulo (como si no hubiera ya bastante tensión en la trama...)
La conclusión es que si el cine posmoderno desnudó a la utopía del cine clásico, ahora le toca el turno al paraíso audiovisual por excelencia. Tendremos múltiples ocasiones de comprobar, por si alguno seguía creyendo que la tele nos mostraba la realidad, que lo que dejamos entrar en nuestras casas día tras día es puro artificio. Eso sí, uno de los más bellos e interesantes artificios que se han inventado.
Dios se apiade del estudiante
Dicen que la mejor vida es la del estudiante. Esta es una de tantas mentiras que pertenecen al acervo de las cosas que varían según quien las lleve a cabo. Y es que también se dice que lo malo llega cuando se empieza a trabajar, pero mi opinión (y la de mis amigas) es que se trabaja lo mismo, pero normalmente no te llevas trabajo a casa como cuando se estudia y además, más o menos, te pagan. Es mentira que los estudiantes sólo estudiemos un mes y después nos dediquemos a tocarnos las narices: mi carrera es una de las más fáciles (dicen) y llevo dos meses sin levantar cabeza. Y aún no han comenzado los exámenes.
A estas alturas, lo que menos me importa son los exámenes. Me importa la cantidad de trabajos que tengo que hacer para la misma semana y que, por mucho que haya adelantado durante todo el cuatrimestre, se van complicando cada vez más.
Luego están los trabajos en grupo. Hace unos años, no los soportaba; ahora los agradezco. Lo peor es cuando todo el mundo está desquiciado y hay que poner orden entre varias mentes dispersas. Es tan difícil lidiar con las agendas de cada uno como con los miedos, inseguridades, desorganizaciones y falta de ideas todos, una misma incluída. Unos a otros nos ayudamos y nos sacamos a flote y, siendo sincera, es lo que más me gusta de la Universidad.
Entre todo ello, lo de pasar apuntes queda en segundo plano. Ya hay sólo que estudiarse un examen en uno o dos días, sino que también en ese espacio de tiempo hay que organizar toda la asignatura.
En fin, recemos por los estudiantes en estas fechas... y que luego ellos recen por los demás, que tal y como está el mundo...
A estas alturas, lo que menos me importa son los exámenes. Me importa la cantidad de trabajos que tengo que hacer para la misma semana y que, por mucho que haya adelantado durante todo el cuatrimestre, se van complicando cada vez más.
Luego están los trabajos en grupo. Hace unos años, no los soportaba; ahora los agradezco. Lo peor es cuando todo el mundo está desquiciado y hay que poner orden entre varias mentes dispersas. Es tan difícil lidiar con las agendas de cada uno como con los miedos, inseguridades, desorganizaciones y falta de ideas todos, una misma incluída. Unos a otros nos ayudamos y nos sacamos a flote y, siendo sincera, es lo que más me gusta de la Universidad.
Entre todo ello, lo de pasar apuntes queda en segundo plano. Ya hay sólo que estudiarse un examen en uno o dos días, sino que también en ese espacio de tiempo hay que organizar toda la asignatura.
En fin, recemos por los estudiantes en estas fechas... y que luego ellos recen por los demás, que tal y como está el mundo...
Las "coletillas" de la izquieda
A.S.C ha salido de trabajar a las 7 de la mañana. Al pasar por Atocha, unos hombres, que repartían octavillas a favor de la manifestación convocada por CCOO, UGT y La Asociación Española de Ecuatorianos a raíz del atentado contra la T-4, le abordan para entregarle un papel. Están entusiasmados. Él rehúsa el papel.
- ¡¡¿Es que eres del PP?!! - le increpan. A.S.C se queda mudo unos momentos, luego reacciona:
- ¿Esta manifestación es contra ETA o contra el PP?
- ¡Todos los de derechas sois unos hijos de puta!
A.S.C llama a las fuerzas de seguridad, que intervienen para disolver a los de las octavillas mientras le aconsejan a A.S.C que mejor se vaya a casa. Los otros siguen gritando contra la derecha.
Una vez, hará un par de años, teníamos una discusión amigable unos compañeros y yo. Mi universidad, la Carlos III podrá ser muchas cosas, pero sobre todo es de izquierdas. Estos amigos míos decían que no, que "es muy facha, sobre todo los de derecho, de derecha cerrada". Yo dije algo así como que ser "cerrado" o no iba en cada cual, no en la tendencia política. Su respuesta fue: "no, la izquierda nunca es cerrada".
Mi pregunta ahora es... ¿seguro?
- ¡¡¿Es que eres del PP?!! - le increpan. A.S.C se queda mudo unos momentos, luego reacciona:
- ¿Esta manifestación es contra ETA o contra el PP?
- ¡Todos los de derechas sois unos hijos de puta!
A.S.C llama a las fuerzas de seguridad, que intervienen para disolver a los de las octavillas mientras le aconsejan a A.S.C que mejor se vaya a casa. Los otros siguen gritando contra la derecha.
Una vez, hará un par de años, teníamos una discusión amigable unos compañeros y yo. Mi universidad, la Carlos III podrá ser muchas cosas, pero sobre todo es de izquierdas. Estos amigos míos decían que no, que "es muy facha, sobre todo los de derecho, de derecha cerrada". Yo dije algo así como que ser "cerrado" o no iba en cada cual, no en la tendencia política. Su respuesta fue: "no, la izquierda nunca es cerrada".
Mi pregunta ahora es... ¿seguro?
Fascinación tecnológica
Estamos rodeados de objetos electrónicos. Cualquiera tiene un ordenador, una cámara de fotos, un mp3, un móvil y una videoconsola. Estos objetos han entrado a formar parte de nuestra vida cotidiana de tal manera que los diseñadores industriales empiezan a tener muy en cuenta que no sólo se adapten a nuestras necesidades, sino también a nuestra estética. No sólo hablo del afán personalizador de los móviles (melodías, fundas, salvapantallas, juego y un largo etcétera de posibilidades) sino la simple textura de un ordenador, el brillo de su pantalla, las formas redondeadas de las cámaras de fotos... todo está hecho no sólo para que nos sintamos cómodos usándolos, sino también para que forme parte de nuestra capacidad de expresarnos.
Fue Apple quien se lanzó a la carrera por la estética en los equipos informáticos, en la prehistoria del Ipod (la estética por antonomasia). El resto de fabricantes, en comparación, elaboraba diseños poco atractivos, toscos y burdos, mientras los Macs (pequeños, blancos, redondeados, brillantes...) comenzaban a hacer latir el corazón de los usuarios. Ahora, sin embargo, triunfa la estética hasta en los ordenadores del Carrefour.
Los sentidos se abotargan de placer al ver las pantallas planas panorámicas de diecinueve pulgadas, los macrotelevisores de plasma, las impresoras con múltiples pantallas... los ojos se van tras esa preciosidad que es, por ejemplo, el portátil Sony Vaio. Otro elogio a la elegancia es la PlayStation3, ya a las puertas del mercado.
Hasta hace poco, el coche era el único símbolo de estatus que teníamos a nuestro alcance. Desde que aparecieron los teléfonos móviles y continuando con la superoferta de material informático, los elementos estéticos que conforman nuestra identidad, para bien y para mal, están al alcance de cualquiera y, sobre todo, su movilidad (cada vez más pequeños, más planos, más ligeros) permite que podamos exhibirlos más cómodamente que un vehículo. ¿Estamos abocados a la estética por la estética o sólo la contemplaremos dentro de uno de los innumerables focos de placer de nuestra vida? Está por ver...
Fue Apple quien se lanzó a la carrera por la estética en los equipos informáticos, en la prehistoria del Ipod (la estética por antonomasia). El resto de fabricantes, en comparación, elaboraba diseños poco atractivos, toscos y burdos, mientras los Macs (pequeños, blancos, redondeados, brillantes...) comenzaban a hacer latir el corazón de los usuarios. Ahora, sin embargo, triunfa la estética hasta en los ordenadores del Carrefour.
Los sentidos se abotargan de placer al ver las pantallas planas panorámicas de diecinueve pulgadas, los macrotelevisores de plasma, las impresoras con múltiples pantallas... los ojos se van tras esa preciosidad que es, por ejemplo, el portátil Sony Vaio. Otro elogio a la elegancia es la PlayStation3, ya a las puertas del mercado.
Hasta hace poco, el coche era el único símbolo de estatus que teníamos a nuestro alcance. Desde que aparecieron los teléfonos móviles y continuando con la superoferta de material informático, los elementos estéticos que conforman nuestra identidad, para bien y para mal, están al alcance de cualquiera y, sobre todo, su movilidad (cada vez más pequeños, más planos, más ligeros) permite que podamos exhibirlos más cómodamente que un vehículo. ¿Estamos abocados a la estética por la estética o sólo la contemplaremos dentro de uno de los innumerables focos de placer de nuestra vida? Está por ver...
Contentando a mis seguidores
La música. Hace tiempo yo sólo hablaba de música, escuchaba música a todas horas y hasta soñé, en un tiempo muy lejano, con ser cantante (también soñé muchas otras cosas). En el post anterior me pedían que dejara de hablar de cine y política y hable de música. Otras personas me han hecho la misma petición en vivo y en directo. Así que me dispongo a satisfacer a todos.
La verdad es que hay poca música, de la que se hace hoy en día, que me apasione. Me fascina el auge de la música heavy finlandesa y la fuerza que están cogiendo algunos grupos de pop-rock en España. Los grandes siguen siendo los grandes, los triunfitos son cada vez menos triunfitos y mucha buena música del extranjero sigue pasando desapercibida en España. A este respecto, no podéis dejar de escuchar un nuevo grupo, The Tears, y su single "Lovers". Brett Anderson, el ex-cantante de Suede, con un look más apañadito y la cabeza más sentada, suena un poco más fresco y menos triste sin perder originalidad.
Y ahora os dejo una muestra de buen audiovisual, es decir, la mezcla de una buena música y una idea original (y taaaan tierna) para el vídeo. Los temidos extraterrestres vendrán a conquistar la tierra (mirad qué caritas, qué expresiones) y lo harán de mano de Moby. ¡Disfrutadlo!
La verdad es que hay poca música, de la que se hace hoy en día, que me apasione. Me fascina el auge de la música heavy finlandesa y la fuerza que están cogiendo algunos grupos de pop-rock en España. Los grandes siguen siendo los grandes, los triunfitos son cada vez menos triunfitos y mucha buena música del extranjero sigue pasando desapercibida en España. A este respecto, no podéis dejar de escuchar un nuevo grupo, The Tears, y su single "Lovers". Brett Anderson, el ex-cantante de Suede, con un look más apañadito y la cabeza más sentada, suena un poco más fresco y menos triste sin perder originalidad.
Y ahora os dejo una muestra de buen audiovisual, es decir, la mezcla de una buena música y una idea original (y taaaan tierna) para el vídeo. Los temidos extraterrestres vendrán a conquistar la tierra (mirad qué caritas, qué expresiones) y lo harán de mano de Moby. ¡Disfrutadlo!
El mundo en decadencia y yo con fiebre
Poco a poco la fiebre me va dejando recuperar mi nivel normal de actividad neuronal. Entre trabajo y estudios apenas me había dado cuenta de la mierda de mundo en que vivimos.
Un país donde no despegan los aviones, donde volar no es seguro y tampoco esperar en los aeropuertos. Un país donde casi hay que pedir perdón por que te maten y donde dentro de poco habrá que ir esquivando saquitos de dinamita. Un país con un Presidente del Gobierno que no sabemos si es que no está dispuesto a romper el "proceso" o es que le da vergüenza reconocer que se ha equivocado, que puso demasiadas esperanzas en algo que no ha funcionado. ¿Tienen realmente los ciudadanos el gobierno que se merece, como se suele decir cuando hablamos de EEUU? ¿O vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?
Pero es que el mundo no está mejor. Yo creo que me he enfermado por ver tanta miseria alrededor, y no hablo del hambre en África, que queda muy recurrente en estas fechas, sino de los desiertos morales que habitan en la raza humana. Un mundo donde todavía, los que nos llamamos a nosotros mismos civilizados, aplicamos el "ojo por ojo, diente por diente" a nuestros semejantes, por muy asesinos que sean y, como una caritativa inyección de veneno no nos basta, preferimos ahorcar para castigar. Y si no hemos usado la guillotina es porque queda muy mal en las fotos. Porque, obviamente, cómo no íbamos a difundir las imágenes, así bien claritas, para que sepamos que está realmente muerto (como si las imágenes no se pudiera manipular), perdón, para que sepamos que realmente lo hemos matado.
Claro, cómo vamos a tener respeto a otros seres humanos si los medios de comunicación no tiene respeto a su propia audiencia, la que les da de comer. Es más, los telediarios están hechos adrede para burlarse del espectador. Mezclan muertes con Reyes Magos, te repiten quince veces la misma noticia sin aportar nada nuevo, hacen autopropaganda de las maravillosas imágenes que han conseguido... vergüenza tras vergüenza que es, sin embargo, lo que queda para el futuro. Y quienes tengan que escribir la historia del futuro, apoyándose en lo que se escribe en el presente, crearán una suerte de novela esperpéntica. Y, si no, al tiempo. Si es que hay tiempo futuro.
Ojalá y los Reyes nos traigan algo un poquito mejor... o menos malo.
Un país donde no despegan los aviones, donde volar no es seguro y tampoco esperar en los aeropuertos. Un país donde casi hay que pedir perdón por que te maten y donde dentro de poco habrá que ir esquivando saquitos de dinamita. Un país con un Presidente del Gobierno que no sabemos si es que no está dispuesto a romper el "proceso" o es que le da vergüenza reconocer que se ha equivocado, que puso demasiadas esperanzas en algo que no ha funcionado. ¿Tienen realmente los ciudadanos el gobierno que se merece, como se suele decir cuando hablamos de EEUU? ¿O vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?
Pero es que el mundo no está mejor. Yo creo que me he enfermado por ver tanta miseria alrededor, y no hablo del hambre en África, que queda muy recurrente en estas fechas, sino de los desiertos morales que habitan en la raza humana. Un mundo donde todavía, los que nos llamamos a nosotros mismos civilizados, aplicamos el "ojo por ojo, diente por diente" a nuestros semejantes, por muy asesinos que sean y, como una caritativa inyección de veneno no nos basta, preferimos ahorcar para castigar. Y si no hemos usado la guillotina es porque queda muy mal en las fotos. Porque, obviamente, cómo no íbamos a difundir las imágenes, así bien claritas, para que sepamos que está realmente muerto (como si las imágenes no se pudiera manipular), perdón, para que sepamos que realmente lo hemos matado.
Claro, cómo vamos a tener respeto a otros seres humanos si los medios de comunicación no tiene respeto a su propia audiencia, la que les da de comer. Es más, los telediarios están hechos adrede para burlarse del espectador. Mezclan muertes con Reyes Magos, te repiten quince veces la misma noticia sin aportar nada nuevo, hacen autopropaganda de las maravillosas imágenes que han conseguido... vergüenza tras vergüenza que es, sin embargo, lo que queda para el futuro. Y quienes tengan que escribir la historia del futuro, apoyándose en lo que se escribe en el presente, crearán una suerte de novela esperpéntica. Y, si no, al tiempo. Si es que hay tiempo futuro.
Ojalá y los Reyes nos traigan algo un poquito mejor... o menos malo.





