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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Frikis
Hubo un tiempo en que ser friki (forma castellanizada y algo macarra de freaky, es decir, raro-extraño) se utilizaba de manera peyorativa. Solía aplicarse, aunque la parte esencial de estos usos no ha cambiado, a informáticos, programadores, diseñadores, artistas y cinéfilos. El friki era estigmatizado, ignorado en el grupo y objeto de todas las burlas. Mientras tanto, el friki se aislaba en su mundo, lo que aumentaba la frikidad.

Hoy en día, ser friki se ha puesto de moda; ya lo son el metrosexual y el programador, pero también puede serlo la cajera del supermercado, la señora que saca a pasear al perro o un banquero trajeado. Es más, si no eres friki no eres nadie.

Los que antes se escondían ahora discuten a voces en los pasillos sobre Linux y Macintosh, proclamando las virtudes y defectos de cada uno. Los que veían las películas en versión original subtitulada ya no tiene que esconderse; pueden hablar por la calle de Kiarostami y Truffaut como quien habla de las meteduras de pata de Etoo. ¡Un aplauso para los frikis! viene a decir el nuevo anuncio de Coca-Cola.

Lo peor es que ahora se estigmatiza a aquel que no es lo suficientemente friki. Pululan por la red blogs y foros donde la gente expone sus rarezas. Compiten a ver quién puede ser el más raro de la clase. La complejidad de ser friki viene dada por la amplitud de las opciones que la vida moderna nos ofrece; y es que para serlo totalmente tiene que ser algo muy restringido, donde nadie (y todos) puedan entrar. Tiene que ser una afición lo suficientemente delimitada como para poder especializarse en los puntos y en las comas de los textos fundacionales de la corriente a seguir. En otras palabras, no sólo debe gustarte el cine, sino que debe gustarte el cine iraní rodado en plano secuencia en versión original subtitulada en arameo y con actores lo más cotidianos posible. Sólo así, chic@s, seréis aceptados en la sociedad.

No