No es un milagro, son cojones
Ayer, 26 de mayo, volvió a renacer mi madridismo. Y es que a los chicos del basket le ocurre justo al contrario que a los del fútbol. Los jugadores del Real Madrid de baloncesto no son, seguramente, los mejores de la Liga ACB, pero le ponen empeño; los de fútbol son, teóricamente, de los mejores del mundo, y no han sido capaces de dejarse la piel en el campo.
El Real Madrid iba perdiendo 2-0 en los Playoffs de la Liga ACB; el Barcelona les había derrotado con amplia superioridad y todo se veía perdido. A primera hora de la mañana se supo que Axel Hervelle había sufrido un golpe en la cara y tenía que ser operado de urgencia, por lo que se perdería toda la final. Así, Hervelle se sumaba a las bajas de Marko Tomas, Rakocevic y Hamilton, estos dos últimos con paperas. Según decía Héctor Martínez en As.com, los cuatro jugadores lesionados aportaban el 45% de la anotación.
Ante la falta de pívots, Maljkovic se vio obligado a estrenar a Sinanovic, un chavalito de dos metros largos recién llegado al equipo y que apenas ha pasado minutos en cancha. Sinanovic fue la revelación, el único capacitado para parar a los grandullones del Barça. El Barcelona comenzó a flojear ya en el primer cuarto, cuando después de sumar 10 puntos de ventaja sobre el Madrid encajó un parcial de 16-0. El Madrid se vino arriba tras descubrir la solución a sus problemas: con los altos sólo pueden enfrentarse los más altos.
En el último cuarto, un agotado Barcelona se vio obligado a sacar toda la artillería. Williams, que había anotado la friolera de cinco triples, comenzó a perder balones y, con ello, perdió el partido. Navarro se aturrulló y los grandones empezaron a acusar la falta de coordinación.
Los árbitros hicieron lo posible para devolver al Barça al partido, por lo que pitaron una técnica a Sinanovic. Pedro Barthe, comentarista de La 2, decía: "qué fácil es pitar faltas a los jovencitos, nadie se atreve con los veteranos". Y Sinanovic, para coronar su estreno, metió un triple.
El mal juego del Barcelona complementó la asombrosa fuerza de voluntad de un equipo como el Madrid. Dicha fama no es nueva: los líderes de la parte regular de la ACB, una vez que el Unicaja aseguró el primer puesto, comenzaron a dejarse ganar para no ser los tercero y, por tanto, los primeros en enfrentarse al Madrid en los playoffs.
El domingo se juega el cuarto partido (a las 19 horas en La 2) y posiblemente un Madrid agonizante se vea obligado a volverse a casa, pero todos los madridistas nos sentiremos orgullosos de la fuerza de voluntad que han demostrado. Destacó un maravilloso juego en equipo (todo el que salió anotó) que hizo las veces de agradecimiento para la afición que los acompaña pese a las dificultades.
El Real Madrid iba perdiendo 2-0 en los Playoffs de la Liga ACB; el Barcelona les había derrotado con amplia superioridad y todo se veía perdido. A primera hora de la mañana se supo que Axel Hervelle había sufrido un golpe en la cara y tenía que ser operado de urgencia, por lo que se perdería toda la final. Así, Hervelle se sumaba a las bajas de Marko Tomas, Rakocevic y Hamilton, estos dos últimos con paperas. Según decía Héctor Martínez en As.com, los cuatro jugadores lesionados aportaban el 45% de la anotación.
Ante la falta de pívots, Maljkovic se vio obligado a estrenar a Sinanovic, un chavalito de dos metros largos recién llegado al equipo y que apenas ha pasado minutos en cancha. Sinanovic fue la revelación, el único capacitado para parar a los grandullones del Barça. El Barcelona comenzó a flojear ya en el primer cuarto, cuando después de sumar 10 puntos de ventaja sobre el Madrid encajó un parcial de 16-0. El Madrid se vino arriba tras descubrir la solución a sus problemas: con los altos sólo pueden enfrentarse los más altos.
En el último cuarto, un agotado Barcelona se vio obligado a sacar toda la artillería. Williams, que había anotado la friolera de cinco triples, comenzó a perder balones y, con ello, perdió el partido. Navarro se aturrulló y los grandones empezaron a acusar la falta de coordinación.
Los árbitros hicieron lo posible para devolver al Barça al partido, por lo que pitaron una técnica a Sinanovic. Pedro Barthe, comentarista de La 2, decía: "qué fácil es pitar faltas a los jovencitos, nadie se atreve con los veteranos". Y Sinanovic, para coronar su estreno, metió un triple.
El mal juego del Barcelona complementó la asombrosa fuerza de voluntad de un equipo como el Madrid. Dicha fama no es nueva: los líderes de la parte regular de la ACB, una vez que el Unicaja aseguró el primer puesto, comenzaron a dejarse ganar para no ser los tercero y, por tanto, los primeros en enfrentarse al Madrid en los playoffs.
El domingo se juega el cuarto partido (a las 19 horas en La 2) y posiblemente un Madrid agonizante se vea obligado a volverse a casa, pero todos los madridistas nos sentiremos orgullosos de la fuerza de voluntad que han demostrado. Destacó un maravilloso juego en equipo (todo el que salió anotó) que hizo las veces de agradecimiento para la afición que los acompaña pese a las dificultades.





