Bienvenido a Match Point
Fue por casualidad que la semana pasada vi dos buenas películas sin saber que tenían algo que ver entre sí. Se trata de Bienvenido a casa y Match Point.
A simple vista no se parecen en nada. Una viene de mano de David Trueba y otra de Woody Allen, lo cual es decir mucho.
Ambas, sin embargo, hablan de la madurez. Hay quien dice que Match Point es la obra más madura de Woody Allen porque es en sí misma una reflexión sobre la vida y el azar. Bienvenido a casa trata sobre el tránsito de la juventud a la madurez, a la vida en pareja, a la paternidad...
Las dos están narradas con diálogos ágiles, agudos, inteligentes y con ritmo. Exceso de diálogos, quizá, cuando en clase siempre me han dicho que todo lo que se pueda narrar visualmente no necesita palabras para ser narrado. Woody Allen ha sido magistral, sin embargo, al configurar un solo plano que le da sentido a toda la película. La pelota que vacila en la red es una metáfora visual preciosa, sí, pero también retorcida y a la que se le pueden sacar, al final de la película, muchas interpretaciones. Por su parte, David Trueba ensaya algunos planos artísticos que dicen mucho, pero lo mejor de la película son los planos corales, donde cada personaje expone su punto de vista en la conversación.
Son películas, además, que no dejan de avanzar nunca. En Bienvenido a casa, el personaje de Alejo Sauras evoluciona hasta el instante último de metraje. Pilar López de Ayala se mantiene más estática, demostrando desde el primer plano que va por delante de él, que le guía, que es el personaje que le va empujando. Y luego hay una sarta de personajes, a cada cual más peculiar (el mejor es el crítico de cine ciego), que hacen reír y, a la vez, llorar.
Match Point evoluciona dentro de la mezcla de géneros, que más que una mezcla es un hilván. La película engancha con sus códigos de comedia romántica de chicos ricos y guapos y chico guapo y pobre, pero se transforma a tal velocidad (sin perder ritmo por ello) que cuando el espectador se quiere dar cuenta, aun dentro de un final predecible, se encuentra envuelto en un thriller de terror psicológico, cine negro, drama y, en definitiva, un CSI paródico y metafórico.
Resumiendo, disfrutad las películas y luego me contáis. O no me contéis nada, pero no dejéis de verlas.
A simple vista no se parecen en nada. Una viene de mano de David Trueba y otra de Woody Allen, lo cual es decir mucho.
Ambas, sin embargo, hablan de la madurez. Hay quien dice que Match Point es la obra más madura de Woody Allen porque es en sí misma una reflexión sobre la vida y el azar. Bienvenido a casa trata sobre el tránsito de la juventud a la madurez, a la vida en pareja, a la paternidad...
Las dos están narradas con diálogos ágiles, agudos, inteligentes y con ritmo. Exceso de diálogos, quizá, cuando en clase siempre me han dicho que todo lo que se pueda narrar visualmente no necesita palabras para ser narrado. Woody Allen ha sido magistral, sin embargo, al configurar un solo plano que le da sentido a toda la película. La pelota que vacila en la red es una metáfora visual preciosa, sí, pero también retorcida y a la que se le pueden sacar, al final de la película, muchas interpretaciones. Por su parte, David Trueba ensaya algunos planos artísticos que dicen mucho, pero lo mejor de la película son los planos corales, donde cada personaje expone su punto de vista en la conversación.
Son películas, además, que no dejan de avanzar nunca. En Bienvenido a casa, el personaje de Alejo Sauras evoluciona hasta el instante último de metraje. Pilar López de Ayala se mantiene más estática, demostrando desde el primer plano que va por delante de él, que le guía, que es el personaje que le va empujando. Y luego hay una sarta de personajes, a cada cual más peculiar (el mejor es el crítico de cine ciego), que hacen reír y, a la vez, llorar.
Match Point evoluciona dentro de la mezcla de géneros, que más que una mezcla es un hilván. La película engancha con sus códigos de comedia romántica de chicos ricos y guapos y chico guapo y pobre, pero se transforma a tal velocidad (sin perder ritmo por ello) que cuando el espectador se quiere dar cuenta, aun dentro de un final predecible, se encuentra envuelto en un thriller de terror psicológico, cine negro, drama y, en definitiva, un CSI paródico y metafórico.
Resumiendo, disfrutad las películas y luego me contáis. O no me contéis nada, pero no dejéis de verlas.
Comentario:
Pa que luego digas que no te pongo comentarios.
Besitos
LA DAMA
Besitos
LA DAMA
Comentario:
Boniqueta no tengo tiempo de verlas...¿y si me las cuentas tu por el mesenger? va a ser lo mejor.
Besitos
LA DAMA
Besitos
LA DAMA





