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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
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De mayor quiero ser pirata
A las 00.27 del jueves 24 de agosto me miré al reloj y la pena me invadió. El único consuelo que me quedó fue aferrarme a los últimos tres minutos del mejor cine de aventuras que se ha hecho en los últimos años. Ríanse de Indiana Jones, el nuevo icono de la emoción es Jack Sparrow.

No comprendí cómo mis amigas me habían dicho que Piratas del Caribe 2: el cofre del hombre muerto era "más bien flojilla". No comprendía cómo "estaba deseando que acabara". Con estos antecedentes iba predispuesta a encontrarme con una macroinversión millonaria en estupideces y me encontré con un combinado explosivo de todas las novelas de piratería que he leído (la última, La Taza de Oro, de Steinbeck) y con la película más pirata que he visto desde que abandoné mi costumbre de ver una vez por semana la vieja La Isla del Tesoro.

Piratas del Caribe 2 es una inversión descabellada y un atiborramiento de publicidad (aunque, seamos sinceros, a quién le molesta ver a los guapos protagonistas engalando con carteles de diez por diez metros las calles de las ciudades), pero es un cóctel de aventura, humor, diversión a base de efectos especiales y una pizquita de amor que no puede dejar indiferente. No quería esperarme mucho del filme, pero he disfrutado como una niña pequeña. Camino a casa iba tarareando la musiquilla, que es uno de los grandes aciertos de las películas, y debo reconocer que me pasé toda la noche soñando con mi increíble Johnny Depp (¿qué tiene ese hombre pa' que me guste tanto?)

Este año volveré a desear disfrazarme de pirata en carnaval, volveré a buscar un libro que nunca he encontrado salvo en Internet (El tesoro de Morgan, de Robert Margerit, lo vi por casualidad en un puesto de libros de la calle y maldita la hora en la que no lo compré) y seguiré cantandillo la música por lo bajini hasta que saquen el dvd a la venta. Mientras tanto, admito invitaciones al cine para verla otra vez.

No