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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
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La importancia de que un coche arranque
Mi novio y yo tenemos mucho tiempo libre y, por ello, nos dedicamos a recorrer los concesionarios de Opel en busca de que alguien se responsabilice de la chapuza de coche que nos vendieron hace cinco meses. En nuestro peregrinaje hay conversaciones para todos los gustos. Los comerciales, ya se sabe, viven de su labia pero a veces les pierde y no se dan cuenta de que encima de dos tetas hay una cabeza.

Ayer por la tarde hablamos con uno de los jefes de ventas de uno de los concesionarios (me abstengo de decir cuál). El trato que nos ofrecían era cambiar nuestro coche "viejo" por otro modelo, también Opel, con la esperanza de que funcionara (y pagando la diferencia, obviamente). Reproduzco la conversación:

(V=Vendedor; Y=Yo)

V: Hola, chicos... a ver qué podemos hacer con este coche. Decidme en cuál estáis interesados.
Y: En uno que funcione.

Dos segundos más tarde, risas mediante, mi novio se aleja para hablar por el móvil. El vendedor se acerca a mí con una mirada extraña, entre burlona y amenazante...

V: ¿Qué pasa? ¿Que a ti no te gusta el coche?
Y: A ver, el coche me encanta. Me gusta por fuera, por dentro... de hecho, fui yo la que le convencí para que se lo comprara. Maldita la hora.

Después nos describe las super-ofertas que nos tiene preparadas. Con lo que mejor parados salíamos era cambiar un Corsa por un Corsa igual (ni siquiera el modelo nuevo) pero con más motor, pagando la friolera de 3000 euros (se me había olvidado decir que a mi novio y a mí también nos sobra el dinero). Ante mi estupefacción, dice...

V: Eso sí, sólo queda este que te ofrezco, lo mismo viene otro dentro de media hora y se lo vendo

("Pues que se lo lleve otro", me daban ganas de decir, "total, te lo va a devolver".) Y prosigue:

V: Es en color gris plata - y con recochineo- ¿te gusta el gris plata?
Y: Por mí como si es color amarillo fosforito, lo que quiero es que funcione. Ya sabes, ir por la carretera sin miedo a que el motor salga ardiendo y esas cosas...

Y yo me pregunto ¿por qué no me pregunta si me gusta el motor y sí si me gusta el color? ¡Si a mí lo que no me gustaba era el motor! Ni el precio...

Ya que está pronta a concluir nuestra aventura automovilística, sólo me queda daros un consejo. Cuando vayáis a compraros un coche pedid, antes que cualquier pack extraño, una característica no por obvia menos importante: que funcione. Y es que los diseñadores/fabricantes de coches los hacen muy aerodinámicos, con múltiples chismes de seguridad, con ayuda a la conducción, con asientos ergonómicos, volante deportivo y reproductor mp3, pero a veces, en su afán de perfección, se olvidan de que un coche sirve para conducir y que, para ello, tiene que:

a) gastar menos aceite que gasolina (lo cual en el caso del Corsa resulta dudoso. Consumo: cuatro litros de aceite cada 200 km.)
b) los amortiguadores deben durar algo más de cuatro meses, a no ser que se use un turismo como un todoterreno. En ese caso, desconozco el efecto.
c) arrancar. En frío y caliente. Así es la vida, señores fabricantes, un coche, para funcionar, tiene que arrancar.

Después de evaluar nuestro vehículo, seguían empeñados en que no le pasaba nada, que eran imaginaciones nuestras... ¿por qué, entonces, nos valoran el coche sólo en ocho mil euros cuando otras marcan nos lo tasan en 9500? ¿Por qué el culo del coche está torcido y ha descendido unos cuatro dedos si está descargado y los amortiguadores están al 100%?

Estas y otras preguntas quedarán en el aire porque, sinceramente, espero no tener que entrar en tratos nunca más con la Opel. Y espero que el nuevo coche que nos compremos, además de bonito (y en color azulico), funcione.
No