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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
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Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
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...Como un caballo salvaje al galope
Mar y cielo es un musical delicioso, una receta perfecta de amor y piratería con la guinda de la lucha por la paz.

Hacía mucho tiempo que no iba al teatro y he de confesar que nunca había visitado una de esas salas emblemáticas de la Gran Vía, así que he de agradecer a mi novio que haya tenido la ocurrencia de invitarme a este musical.

Mar y cielo, como decía, hace vibrar las butacas. El montaje es espectacular: los escenarios se suceden con rapidez aunque la mayoría de la acción transcurre en un barco pirata. Esto no es óbice para que no se dé la concurrencia de espacios. La mejor escena, a mi parecer, tiene lugar cuando Ashid, el moro protagonista, le explica a la cristiana Blanca cómo fue la expulsión de los moriscos de España. No sólo escuchamos sus palabras en una vibrante canción sino que vemos cómo está ocurriendo. Ashid se desdobla y le vemos de niño y de mayor, y en ambos se percibe el dolor por la separación de su madre. Sin embargo, esta situación no es paralela, sino que está integrada. Los actores "presentes" interactúan con los actores "pasados" creando un ambiente mágico a la vez que desesperante.

Después de esto, Ashid y Blanca, como no podía ser de otra manera y para imitar a los montescos y capuletos, se enamoran. La voz de la actriz se eleva por el teatro acompañada de los bajos tonos del actor. No sé si sería justo compararlo con Aladdin, la película de animación de Disney y quizá esto fuera menospreciarlo para el público en general, pero la pasión con que los actores se entregan me recuerda mucho a aquello que yo sentía de pequeña (y de mayor) viendo estos filmes de amor.

El rizo se riza cuando los piratas cantan en la proa del barco que harán ese mar musulmán. Para mí, la canción es emocionante y creo que, sin duda, Mago de Oz ha echado un vistazo a esta obra a la hora de montar su espectáculo. "Las velas se hincharán, el barco avanzará como un caballo salvaje al galope..." Imagínense esto a cuatro, cinco, seis voces, siete, en distintos tiempos y perfectamente caracterizados como malvados piratas. Los cristianos son igualmente perfectos; perdonadme, pues, que parezca que sólo hablo de piratas, pero es que son mi debilidad.

La composición es muy pictórica. Tiene cierto deje velazquiano y barroco en la forma de componer la escena, y es que además la luz acentúa los matices de la puesta en escena como si de un óleo se tratase. Las texturas son parecidas a las de "La joven de la perla" (de Vermeer) y cuadros por el estilo.

No sé si quizá me estoy extendiendo mucho porque traigo la obra en mente mientras venía en el último tren hacia casa. Debería informaros, tan sólo, que sigue en el escenario de Gran Vía hasta el 10 de diciembre y que el precio medio por butaca es de 44 euros (22 si las compras en lasminute, como nosotros). Aprovechaos, nadie ha salido defraudado.
No