logotipo

img_google
ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Sí quiero "síquiero"
Unos posts atrás hablaba del escepticismo sentimental y la necesidad de un amor platónico. Bien, hoy vuelvo a remitirme a tal escepticismo para hablar del matrimonio.

Estamos tan acostumbrados en nuestra vida diaria a ver parejas que se rompen, incluso aquellas que creíamos que jamás se romperían, que las parejas estables parecen estar en peligro de extinción. ¿Es posible que seamos tan escépticos, sentimentalmente hablando, que cuando estemos ante un gran amor no lo reconozcamos?

Ayer, en el trabajo, hablaba con unos amigos sobre mi futura boda. Para poneros en contexto diré que mi novio y yo tenemos pensado casarnos dentro de unos tres años y, para entonces, yo tendré unos 24 o 25 años. Al oír esto, todo el mundo se alarma. "¡No te cases, no te cases!", "No necesitas un papel que diga que le quieres" y frases semejantes es lo primero que se escucha. Decir "me voy a casar" ya no parece ser un motivo de alegría para los que se tiene alrededor y ya no se puede hablar de boda sin hablar de separación.

Para el mundo en general, matrimonio es sinónimo de pérdida de libertad. Nos aferramos a la libertad como lo más importante de la vida y yo me pregunto ¿de qué libertad estamos hablando? Llevo siete años saliendo con mi novio y, obviamente, uno cede en unas cosas y otro cede en otras. Para mí, mi noviazgo significa la libertad, es decir, la libertad de hacer lo que quiero, con quien quiero y cuando quiero. Y, aunque ha costado conquistar parcelitas de libertad, cada uno puede salir solo con sus amigos, pero también podemos salir juntos con los amigos de uno y de otro. ¿Para qué queremos otra libertad? Además, yo empecé a salir con él cuando tenía 15 años y, gracias a ello, he podido hacer cosas que otras de mi edad no han podido y llevo un nivel de vida superior, enmuchos aspectos, al de otras personas de mi edad.

Sé que tengo suerte, sé que hoy en día es difícil encontrar una persona con quien conectes tan bien que desees estar con ella el resto de tu vida pero, si la encuentras ¿por qué no casarse? ¿Por qué no tener un papel que diga al mundo entero que nos queremos? ¿Por qué no celebrar una fiesta en honor a nuestro amor?

El escepticismo debería llevar a pensar que el amor no es como en las películas, pero el miedo no debería quitarnos la libertad de tener un amor, dure el tiempo que dure. Hemos avanzado, en esta sociedad, hasta el punto de que una mujer no necesita estar casada para ser alguien, pero eso no quiere decir que por estar casada no seas nadie.

Y es que la gente se vuelve "sosa" con el tiempo. En cuanto se ponen los anillos en los dedos respectivos se acabaron los cubatas, las fiestas, los viajes... Jamás me lo he explicado. Es cierto que, cuando se van cumpliendo años, se hacen menos cosas o se hacen de otra manera, pero creo que en ningún punto del contrato matrimonial pone "no volverás a salir nunca más". ¿Por qué asimilar una cosa a la otra? Dios me salve en el futuro.

Reivindiquemos, pues, el derecho de una persona a casarse. Enhorabuena, desde aquí, a quienes se casen y enhorabuena, también, a quienes no se casen.

(Y felices fiestas)
 
Comentario:
Tienes mucha razón. A veces por dictados de la moda la gente habla sin pararse a relexionar un poco.
Mientras hagáis lo que vosotros deseáis y os dicte vuestra conciencia o vuestras ilusiones, o lo que sea; qué le importa al resto si os casáis o no? Yo me alegré de que mis amigas se casarán porque así lo quisieron, y me alegre cuando otras optaron por no hacerlo e prefirieron irse a vivir juntos. Para mi fue el mismo paso en ambos casos, su ilusión y el deseo de ambos de formar una familia, y por ellas me alegro por igual. El futuro... ya vendrá, y el tiempo dirá; pero no debería ser un freno para el presente.
 
Comentario:
Amén Patri
No