Derecho ¿a qué?
¿Cuántas veces escuchamos "tengo problemas con el jefe"? Decenas de ellas cada día, en cualquier ámbito laboral. Y, sin embargo, ¿cuántas veces la respuesta es "pues mátalo"? Matar a alguien tiene sus consecuencias, por lo que matar a una persona normalmente no es la primera opción. Ahora veamos otra situación:
-Cariño, creo que estoy embarazada
-¿Quieres tenerlo?
Y ese "¿quieres tenerlo?" se dice con el mismo tono que el horrible palabro "interrupción voluntaria del embarazo". Aunque en teoría sólo unos pocos casos serían susceptibles de convertirse en abortos legales, las cifras del aborto abruman. No obstante, hablar de un aborto es algo natural y, lo que es peor, a veces es incluso la primera opción que se baraja ante un embarazo no deseado.
Obviamente, excepto en televisión, nadie aborta por gusto (o eso quiero creer). Las secuelas físicas y psicológicas no son para tomarlas a broma, desde luego. Y ¿tan enferma está la sociedad que no es capaz de ofrecer alternativas? Cuando hablo de esto con mis amigas, el hecho de darlo en adopción a una pareja que realmente pueda hacerse cargo de un niño les resulta más aberrante que abortar. Claro, ver a tu hijo (que al fin y al cabo es un hijo, con todas las letras) en manos de otros, duele. Es más fácil verlo en un cubo de la basura de una clínica abortiva. Y no estoy exagerando.
En televisión, el aborto es un tema que ya ni se discute. En algún programa, esta semana (no sé si fue en La tele de tu vida) salieron imágenes de manifestaciones cuyo lema era "derecho a abortar". ¿Qué derecho a abortar? En la Constitución está el derecho a la vida, no a decidir sobre la vida de otros, que yo sepa.
Esta noche estaba haciendo zapping y salió una película (de la que desconozco el nombre) donde la situación era muy semejante a la que he contado anteriormente.
He recordado, casi instintivamente, aquel capítulo de Sexo en Nueva York donde cada una contaba las veces que había abortado. Casi por costumbre.
Obviamente, la televisión nada tiene que ver con la realidad, pero los patrones que muestra son tendencias que se encuentran en la sociedad, nos guste o no. Y pocas ganan 40 dólares por palabra y con eso pagan un piso en el centro de Nueva York, pero muchas comienzan a ver que abortar no una, sino varias veces, es algo a lo que tenemos derecho. Vamos a dejar de ser cínicos de una vez, por favor.
-Cariño, creo que estoy embarazada
-¿Quieres tenerlo?
Y ese "¿quieres tenerlo?" se dice con el mismo tono que el horrible palabro "interrupción voluntaria del embarazo". Aunque en teoría sólo unos pocos casos serían susceptibles de convertirse en abortos legales, las cifras del aborto abruman. No obstante, hablar de un aborto es algo natural y, lo que es peor, a veces es incluso la primera opción que se baraja ante un embarazo no deseado.
Obviamente, excepto en televisión, nadie aborta por gusto (o eso quiero creer). Las secuelas físicas y psicológicas no son para tomarlas a broma, desde luego. Y ¿tan enferma está la sociedad que no es capaz de ofrecer alternativas? Cuando hablo de esto con mis amigas, el hecho de darlo en adopción a una pareja que realmente pueda hacerse cargo de un niño les resulta más aberrante que abortar. Claro, ver a tu hijo (que al fin y al cabo es un hijo, con todas las letras) en manos de otros, duele. Es más fácil verlo en un cubo de la basura de una clínica abortiva. Y no estoy exagerando.
En televisión, el aborto es un tema que ya ni se discute. En algún programa, esta semana (no sé si fue en La tele de tu vida) salieron imágenes de manifestaciones cuyo lema era "derecho a abortar". ¿Qué derecho a abortar? En la Constitución está el derecho a la vida, no a decidir sobre la vida de otros, que yo sepa.
Esta noche estaba haciendo zapping y salió una película (de la que desconozco el nombre) donde la situación era muy semejante a la que he contado anteriormente.
He recordado, casi instintivamente, aquel capítulo de Sexo en Nueva York donde cada una contaba las veces que había abortado. Casi por costumbre.
Obviamente, la televisión nada tiene que ver con la realidad, pero los patrones que muestra son tendencias que se encuentran en la sociedad, nos guste o no. Y pocas ganan 40 dólares por palabra y con eso pagan un piso en el centro de Nueva York, pero muchas comienzan a ver que abortar no una, sino varias veces, es algo a lo que tenemos derecho. Vamos a dejar de ser cínicos de una vez, por favor.
Comentario:
Obviamente una persona que se vanagloria de abortar quince veces es una irresponsable. Quitar la vida a alguien sea persona u animal siempre es una aberración tremenda...
Aún así, aquellas mujeres o chicas que en algún momento de su vida han decidido abortar estaban en su pleno derecho de tener la oportunidad de elegir (ver los pros y los contra). Desconocemos el caso profundo de una hipotética mujer que haya decidido hacerlo, no sabemos qué le ha impulsado a ello, lo único que sabemos es que es un ser humano y sus circunstancias y nosotros lo que no tenemos derecho es a señalarlas y a culparlas de asesinas.
Bastante tienen ellas con cargar (sino ahora cuando tengan dos dedos de frente) con la carga de haber quitado la vida a un ser al que podía haber visto crecer.
P.D. todos los dias están quitando la vida a personas adultas o a niños en guerras y es un hecho que por desgracia crea menos revuelo que el tema de abortar. Eso si que es verdaderamente grave.
Saludos
la dama de Shalott
Aún así, aquellas mujeres o chicas que en algún momento de su vida han decidido abortar estaban en su pleno derecho de tener la oportunidad de elegir (ver los pros y los contra). Desconocemos el caso profundo de una hipotética mujer que haya decidido hacerlo, no sabemos qué le ha impulsado a ello, lo único que sabemos es que es un ser humano y sus circunstancias y nosotros lo que no tenemos derecho es a señalarlas y a culparlas de asesinas.
Bastante tienen ellas con cargar (sino ahora cuando tengan dos dedos de frente) con la carga de haber quitado la vida a un ser al que podía haber visto crecer.
P.D. todos los dias están quitando la vida a personas adultas o a niños en guerras y es un hecho que por desgracia crea menos revuelo que el tema de abortar. Eso si que es verdaderamente grave.
Saludos
la dama de Shalott





