Suma y sigue
106 muertos en las carreteras esta Semana Santa. 106 que se suman a otros más y más cada semana hasta completar unos cinco mil por año y convertirse en la tercera causa de mortalidad en España. La culpa, dicen, es del exceso de velocidad y del alcohol y, con eso, los que nos manejan se lavan las manos. La culpa es de los conductores, que sólo piensan en los puntos y no en su vida. Y no digo que esto no sea cierto, pero aclaremos unas cuentas cosas:
- El mal estado de las carreteras no tiene nada que ver.
- Los inmensos charcos de agua en cuanto llueve tampoco tienen nada que ver.
- La falta de iluminación tampoco tiene la culpa.
- Los trapicheos de las empresas para poner un asfalto más barato del que realmente se paga tampoco tiene ningúna consecuencia.
- Las obras a las 3 de la tarde de un viernes a la salida de una gran ciudad tampoco tiene nada que ver.
- La mala señalización (como la línea discontinua en las curvas pronunciadas y en los cambios de rasante) no está relacionada con las muertes en carretera.
- Que se permite circular a 40 km/hora por carretera sin causa justificada, para desesperación de la cola de coches que viaja detrás de ese conductor, nada tiene que ver.
- Que los coches no estén obligados a llevar limitador de velocidad tampoco tiene nada que ver.
La pena es que no sé aportar soluciones. Los medios se alarman, los políticos se llevan las manos a la cabeza, todo el mundo se pregunta cómo pueden ocurrir estas cosas y que nadie haga nada para solucionarlo. Mi opinión es que demasiadas pocas cosas pasan tras ver la manera de conducir de la gente, tras ver la gran cantidad de cosas que no pasan "por un pelo". En fin, sigamos rezando antes de ponernos al volante y sigamos financiando anuncios inservibles de concienciación ciudadana.
- El mal estado de las carreteras no tiene nada que ver.
- Los inmensos charcos de agua en cuanto llueve tampoco tienen nada que ver.
- La falta de iluminación tampoco tiene la culpa.
- Los trapicheos de las empresas para poner un asfalto más barato del que realmente se paga tampoco tiene ningúna consecuencia.
- Las obras a las 3 de la tarde de un viernes a la salida de una gran ciudad tampoco tiene nada que ver.
- La mala señalización (como la línea discontinua en las curvas pronunciadas y en los cambios de rasante) no está relacionada con las muertes en carretera.
- Que se permite circular a 40 km/hora por carretera sin causa justificada, para desesperación de la cola de coches que viaja detrás de ese conductor, nada tiene que ver.
- Que los coches no estén obligados a llevar limitador de velocidad tampoco tiene nada que ver.
La pena es que no sé aportar soluciones. Los medios se alarman, los políticos se llevan las manos a la cabeza, todo el mundo se pregunta cómo pueden ocurrir estas cosas y que nadie haga nada para solucionarlo. Mi opinión es que demasiadas pocas cosas pasan tras ver la manera de conducir de la gente, tras ver la gran cantidad de cosas que no pasan "por un pelo". En fin, sigamos rezando antes de ponernos al volante y sigamos financiando anuncios inservibles de concienciación ciudadana.





