Canciones de césped y calimocho
El sol asoma su nariz en el cielo azul ¡qué bonito día primaveral! No queda más remedio que hacer un gran esfuerzo y tumbarse en el césped, ese tan bonito que se ve desde las ventanas del aula, entre las rejas de una persiana a medio cerrar.
Es la hora de los chistes, las risas, los cotilleos, las confidencias, las ideas disparatadas remojadas en un calimocho helado dentro de un vaso de plástico baboso. Debería ser el momento de sacar una guitarra, de cantar, de improvisar canciones del verano... debería ser el momento de tumbarse, cerrar los ojos y juguetear con las briznas de hierba.
Siempre, en estas situaciones, me vienen ritmillos a la cabeza, ritmillos de césped y calimocho, mezcla de las canciones de toda la vida y los últimos éxitos del momento. Hoy he escuchado una canción que bien merece esta denominación y como si os digo que se llama "El secreto de las tortugas" y la firman Maldita Nerea y Delinqüentes seguramente no os diga nada, aquí tenéis el vídeo.
Si es que pasarse cinco horas delante del ordenador para montar menos de dos minutos y medio de vídeo hace desear este tipo de cosas...
Es la hora de los chistes, las risas, los cotilleos, las confidencias, las ideas disparatadas remojadas en un calimocho helado dentro de un vaso de plástico baboso. Debería ser el momento de sacar una guitarra, de cantar, de improvisar canciones del verano... debería ser el momento de tumbarse, cerrar los ojos y juguetear con las briznas de hierba.
Siempre, en estas situaciones, me vienen ritmillos a la cabeza, ritmillos de césped y calimocho, mezcla de las canciones de toda la vida y los últimos éxitos del momento. Hoy he escuchado una canción que bien merece esta denominación y como si os digo que se llama "El secreto de las tortugas" y la firman Maldita Nerea y Delinqüentes seguramente no os diga nada, aquí tenéis el vídeo.
Si es que pasarse cinco horas delante del ordenador para montar menos de dos minutos y medio de vídeo hace desear este tipo de cosas...





