(IN)Fidelidad
El otro día, mi novio y yo vimos el capítulo 7 de la primera temporada de House. ATENCIÓN: ESTE POST CONTIENE SPOILERS.
Se titulaba Fidelidad y trataba de una mujer que había contraído la enfermedad del sueño, proveniente de África. Se transmite por la sangre y por el intercambio de fluidos. El marido (por cierto, Dominic Purcell, el Lincoln Barrows conndenado a muerte de Prison Break) no había tenido ninguna aventura y aseguraba que su mujer tampoco. A grandes rasgos, si accedía a ponerle una medicación que la salvara de la muerte estaba admitiendo tácitamente que su mujer le había engañado. Así pues, el marido optó por este tratamiento y la mujer sobrevivió, con lo cual estaba claro que ella le había sido infiel. El marido, entonces, la dejó.
A mí me chocó muchísimo ver a un hombre, enamoradísimo como estaba de su mujer (y ella de él, aparentemente), reaccionando de esta manera. En mi opinión, si pasas días y días velando la cama de tu mujer, llorando, rezando para que se recupere, pensando qué harías sin ella, cómo cambiaría tu vida, cómo ha sido de importante para ti... ¿la dejas porque te haya sido infiel? Quiero decir, si la infidelidad hubiera sido puntual (cosa que tampoco se deja claro, dicho sea de paso, pese a que el amante era el mejor amigo de su marido) no creo que por ello el amor sea menos. Al menos, debería haber probado a convivir con ella y, si no puede soportar la idea de la infidelidad, dejarla entonces. Pero ¿por qué no darle una oportunidad? Además, después de estar al borde de la muerte, creo que ella aprendió la lección.
Mi novio, en cambio, pensaba que el hombre había hecho bien, que una infidelidad no se perdona.
Por supuesto, pienso que la infidelidad es sobre todo una falta de respeto hacia la otra persona (y si se pierde el respeto, mal vamos) pero la realidad nos muestra que puede ser fruto de muchas circunstancias y no sé yo hasta qué punto merece la pena tirar por la borda una relación que ha ido bien salvo por eso. Dicen que una infidelidad es signo de que algo más va mal. No voy a caer en el tópico de que una noche de copas le juega malas pasadas a cualquiera, pero el caso es que no creo que una infidelidad, por sí misma, demuestre que quieres menos a la otra persona, sino que tienes unas necesidades aparte. Supongo que si me pasara a mí lo vería de distinta manera, pero creo que sería capaz de perdonar una infidelidad aislada y donde no hubiera sentimientos profundos de por medio.
¿Que pensáis vosotros?
Se titulaba Fidelidad y trataba de una mujer que había contraído la enfermedad del sueño, proveniente de África. Se transmite por la sangre y por el intercambio de fluidos. El marido (por cierto, Dominic Purcell, el Lincoln Barrows conndenado a muerte de Prison Break) no había tenido ninguna aventura y aseguraba que su mujer tampoco. A grandes rasgos, si accedía a ponerle una medicación que la salvara de la muerte estaba admitiendo tácitamente que su mujer le había engañado. Así pues, el marido optó por este tratamiento y la mujer sobrevivió, con lo cual estaba claro que ella le había sido infiel. El marido, entonces, la dejó.
A mí me chocó muchísimo ver a un hombre, enamoradísimo como estaba de su mujer (y ella de él, aparentemente), reaccionando de esta manera. En mi opinión, si pasas días y días velando la cama de tu mujer, llorando, rezando para que se recupere, pensando qué harías sin ella, cómo cambiaría tu vida, cómo ha sido de importante para ti... ¿la dejas porque te haya sido infiel? Quiero decir, si la infidelidad hubiera sido puntual (cosa que tampoco se deja claro, dicho sea de paso, pese a que el amante era el mejor amigo de su marido) no creo que por ello el amor sea menos. Al menos, debería haber probado a convivir con ella y, si no puede soportar la idea de la infidelidad, dejarla entonces. Pero ¿por qué no darle una oportunidad? Además, después de estar al borde de la muerte, creo que ella aprendió la lección.
Mi novio, en cambio, pensaba que el hombre había hecho bien, que una infidelidad no se perdona.
Por supuesto, pienso que la infidelidad es sobre todo una falta de respeto hacia la otra persona (y si se pierde el respeto, mal vamos) pero la realidad nos muestra que puede ser fruto de muchas circunstancias y no sé yo hasta qué punto merece la pena tirar por la borda una relación que ha ido bien salvo por eso. Dicen que una infidelidad es signo de que algo más va mal. No voy a caer en el tópico de que una noche de copas le juega malas pasadas a cualquiera, pero el caso es que no creo que una infidelidad, por sí misma, demuestre que quieres menos a la otra persona, sino que tienes unas necesidades aparte. Supongo que si me pasara a mí lo vería de distinta manera, pero creo que sería capaz de perdonar una infidelidad aislada y donde no hubiera sentimientos profundos de por medio.
¿Que pensáis vosotros?
Comentario:
Pobrecillos los que tienen una mierda de relacion que necesitan rollos de una noche para tener un orgasmo. Y encima lo justifican con palabrería barata.
Comentario:
Me quedo con una frase de Hillary Clinton, al paso de los comentarios sobre las múltiples canas al aire de su marido Bill:
"Hay cosas mucho peores que la infidelidad".
En un mundo complejo y arduo como es el que nos ha tocado vivir, dejar a una persona, o montarle el pollo del siglo, por un mero desahogo cárnico no solo me parece un signo de estupidez supina, sino de infantilismo categórico, orgullo atávico y pocas luces en general. Desde luego que hay que aspirar a la fidelidad, y verla como un valor en sí, y como un valor para la pareja, pero si alguna vez se rompe, tampoco hay que romper todo lo que se ha construido. A veces, es un mal menor, o un mal inevitable, que evita otro mayor. Puede ser muchas cosas, no hay que caer en simplismos.
"Hay cosas mucho peores que la infidelidad".
En un mundo complejo y arduo como es el que nos ha tocado vivir, dejar a una persona, o montarle el pollo del siglo, por un mero desahogo cárnico no solo me parece un signo de estupidez supina, sino de infantilismo categórico, orgullo atávico y pocas luces en general. Desde luego que hay que aspirar a la fidelidad, y verla como un valor en sí, y como un valor para la pareja, pero si alguna vez se rompe, tampoco hay que romper todo lo que se ha construido. A veces, es un mal menor, o un mal inevitable, que evita otro mayor. Puede ser muchas cosas, no hay que caer en simplismos.





