Ayyy... la memoria selectiva...
Un día de estos escuché en la radio un anuncio curioso. Partía de una situación común: una chica estudia mucho pero siempre, cuando llega al examen, se queda en blanco. La recomendación era tomarse una pastillita que te daba una memoria de elefante.
La primera cuestión es ¿por qué se permite este tipo de anuncios y no otros de dietas y demás cosas peligrosas si el perjuicio es el mismo? Ya me gustaría a mí tomarme una pastillita e ir al examen tan feliz. Yo no digo que el método no funcione, pero el anuncio como que dejaba un poco que desear si hablamos de ética.
Y la segunda cuestión es ¿qué hace que una persona recuerde algo que a otra se le ha pasado por alto? Me pasa mucho últimamente. En mi mente tengo pequeños recuerditos acumulados de cosas muy simples - una mirada, un roce, una palabra, un gesto - que obviamente recuerdo porque he percibido de una forma especial. Es lógico que la otra persona no las recuerde. Pero otras veces recuerdo perfectamente ciertas situaciones o conversaciones que registro en mi cerebro con especial interés y al contrastar con otra persona implicada ésta dice no recordar nada.
¿Qué hace que un determinado momento sea especial para una persona y otra no? Cuando termina un día de trabajo, una noche de fiesta... ¿con qué nos quedamos? ¿Por qué mi balance de una situación es totalmente distinta a la de otros?
Quizá es que yo sea demasiado romántica para estas cosas y le dé más importancia de la necesaria a gestos totalmente fortuitos. Pero es que recordar algunas cosillas es lo que me hace sonreír en un día oscuro. La desilusión viene al contrastar (gran obligación del periodista) y ver que ese pequeño movimiento de una pequeña mota de polvo en la enormidad del mundo sólo ha sido advertida por una misma. De todas formas, tiene su encanto rescatar del eterno olvido algo tan pequeño y tan frágil como un recuerdo y hacerlo partícipe de las horas tontas.
La primera cuestión es ¿por qué se permite este tipo de anuncios y no otros de dietas y demás cosas peligrosas si el perjuicio es el mismo? Ya me gustaría a mí tomarme una pastillita e ir al examen tan feliz. Yo no digo que el método no funcione, pero el anuncio como que dejaba un poco que desear si hablamos de ética.
Y la segunda cuestión es ¿qué hace que una persona recuerde algo que a otra se le ha pasado por alto? Me pasa mucho últimamente. En mi mente tengo pequeños recuerditos acumulados de cosas muy simples - una mirada, un roce, una palabra, un gesto - que obviamente recuerdo porque he percibido de una forma especial. Es lógico que la otra persona no las recuerde. Pero otras veces recuerdo perfectamente ciertas situaciones o conversaciones que registro en mi cerebro con especial interés y al contrastar con otra persona implicada ésta dice no recordar nada.
¿Qué hace que un determinado momento sea especial para una persona y otra no? Cuando termina un día de trabajo, una noche de fiesta... ¿con qué nos quedamos? ¿Por qué mi balance de una situación es totalmente distinta a la de otros?
Quizá es que yo sea demasiado romántica para estas cosas y le dé más importancia de la necesaria a gestos totalmente fortuitos. Pero es que recordar algunas cosillas es lo que me hace sonreír en un día oscuro. La desilusión viene al contrastar (gran obligación del periodista) y ver que ese pequeño movimiento de una pequeña mota de polvo en la enormidad del mundo sólo ha sido advertida por una misma. De todas formas, tiene su encanto rescatar del eterno olvido algo tan pequeño y tan frágil como un recuerdo y hacerlo partícipe de las horas tontas.





