¿Tienen los casting "factor x"?
No le encuentro la gracia a Factor X pero no me resisto a concederle su importante papel en la consolidación de un nuevo subgénero televisivo: los casting.
Operación Triunfo fue pionero y las cifras de audiencia lo reflejaron, pero cuando la novedad empezó a desaparecer decidieron emprender una campaña de publicidad previa en forma de casting, para ir generando expectativas en el público. Aquellos casting eran más o menos serios, te arrancaban una sonrisa porque no siempre la gente tiene una adecuada percepción de sí misma pero siempre terminaban siendo, de alguna manera, tiernos. Y se convirtieron en todo un filón.
Operación Triunfo descubrió bastante después que a la gente le gusta ese "efecto House" de decir lo que se piensa. Y, según dicen, fue Risto Mejide el gancho del programa por encima de los triunfitos.
Factor X ha venido a rescatar las migajas de aquéllos intentando seguir explotando un formato que ya no da más de sí. Pueden mantener su audiencia, pero ya no son un fenómeno social. Factor X ha hecho de ese embrión de programa que eran los casting su razón de ser. Creo que cualquier persona recuerda más a la inolvidable chica de ponte el cinturón, a muzaman o a las gothic lolitas que a los verdaderos concursantes. Por otra parte ¿para qué posponer el cinismo si se puede empezar a utilizar precisamente con la gente más increíblemente ridícula? Los casting están preparados exclusivamente para ello, de modo que cuando llega alguien que verdaderamente sabe cantar y tiene posibilidades, los miembros del jurado se sorprenden. Factor X ha encontrado una galería de frikis y, de eso, después ha confeccionado un programa.
Operación Triunfo fue pionero y las cifras de audiencia lo reflejaron, pero cuando la novedad empezó a desaparecer decidieron emprender una campaña de publicidad previa en forma de casting, para ir generando expectativas en el público. Aquellos casting eran más o menos serios, te arrancaban una sonrisa porque no siempre la gente tiene una adecuada percepción de sí misma pero siempre terminaban siendo, de alguna manera, tiernos. Y se convirtieron en todo un filón.
Operación Triunfo descubrió bastante después que a la gente le gusta ese "efecto House" de decir lo que se piensa. Y, según dicen, fue Risto Mejide el gancho del programa por encima de los triunfitos.
Factor X ha venido a rescatar las migajas de aquéllos intentando seguir explotando un formato que ya no da más de sí. Pueden mantener su audiencia, pero ya no son un fenómeno social. Factor X ha hecho de ese embrión de programa que eran los casting su razón de ser. Creo que cualquier persona recuerda más a la inolvidable chica de ponte el cinturón, a muzaman o a las gothic lolitas que a los verdaderos concursantes. Por otra parte ¿para qué posponer el cinismo si se puede empezar a utilizar precisamente con la gente más increíblemente ridícula? Los casting están preparados exclusivamente para ello, de modo que cuando llega alguien que verdaderamente sabe cantar y tiene posibilidades, los miembros del jurado se sorprenden. Factor X ha encontrado una galería de frikis y, de eso, después ha confeccionado un programa.





