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ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Brindemos por la muerte del periodismo
-Y esas páginas ¿son especiales de las fiestas de los pueblos?
- Sí, pero aún no sabemos cuántas páginas van
- Claro, dependerá de que alguien pague 15000 pesetas. Vaya mierda de periodistas.

Esta es, más o menos, mi conversación con un compañero de trabajo. Es uno de esos periodistas que se queda hasta el final, aunque le duela la cabeza, que me ayuda a calar los titulares, que sufre conmigo los domingos, todo el año. Ese que no me importaría que fuera mi jefe.

Y este domingo, después de un día de sinsabores en el alma, de crisis de ansiedad y de tiempo perdido, en un cierre lento y pegajoso, de los que no terminan nunca, se hace la verdad: estamos vendidos.

El periodismo es poco más que el comercio de ideas, la compraventa de lo que queremos decir y de lo que quieren que digamos. La mayoría de las veces no sabemos si llorar la muerte del periodismo o si felicitarnos porque, por fin, nos da de comer.

Hoy, este domingo mugriento, gastado, perdido, me gustaría invitarte a una copa. Que me contaras qué es eso del periodismo, cómo nace y cómo muere, porque no lo sé. Háblame de periodismo, háblame de tu vida, háblame de mi vida.

Yo no escribo en el periódico pero intuyo cómo funciona, siento el flujo constante, casi invisible, que nunca para. Comprendo que un periódico nada tiene que ver con cualquier otra empresa y me doy cuenta de que siempre estamos los mismos, con mayor o menor presión, tomándole el pulso a este pequeño gigante.

Hoy te invitaría a una copa, y a dos, y te pediría que me contaras hacia dónde va mi vida, qué debo hacer, dónde le perdí el sentido al periodismo, y a la escritura, y por qué sigo sin convencerme de que este trabajo no es para mí.

Hoy te diría que te sentaras a mi lado y me contaras por qué estás tú aquí. Sé que para muchos, para la mayoría, el periodismo es un vicio y no un trabajo. Y, como todos los vicios, nos pone entre la espada y la pared, nos llena de satisfacciones y también nos condena. Un vicio te da a elegir y te hace dejar de contar el número de horas trabajadas.

La redacción es como una fauna enjaulada que vive bajo presión, capaz de adaptarse a las más diversas circunstancias y creadora de un hábitat singular. Hay algo que hace especial a una redacción, quizá la proximidad con la que nos movemos, con la alerta de los animales desorientados, con un péndulo inmenso sobre nuestras cabezas y un tictac incesante zumbando en los oídos.
No