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Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Lecciones de economía
Hay quien echa en cara a Rodrigo Cortés el estilo publicitario con el que está realizada Concursante (Rodrigo Cortés, 2007) pero ¿de qué otra manera podría rodarse el inexplicable universo mágico que supone? Concursante mezcla comedia, cine negro, estética de videoclip y tirones de orejas al capitalismo, por lo que resulta ser una delirante sátira sin desperdicio.

La historia es aparentemente simple: un joven profesor de historia de la economía (un atractivo Leonardo Sbaraglia) gana el mayor premio de la historia de la televisión, consistente en 500 millones de pesetas en premios. El concurso, sin embargo, parece comenzar mucho después y se constituye como un desgarrador descubrimiento del mundo. En el filme subyacen lecciones de economía tan simples que pasan desapercibidas, si bien tratadas de forma maniquea y ciertamente manipuladora en lo que no es nada más que un instrumento para que la ficción en sí quede redonda.

Vendida como una película subversiva, a mi parecer no trata de dar lecciones ni de hacer desaparecer la ceguera capitalista del espectador. Se diría que eso es sólo la superficie y es fácil para el que la ve pasarlo por alto, aunque las voces en off y los solapamientos de sonido nos los recuerden constantemente. Podemos deshacernos de un tirón de esa manta de ideología y centrarnos en un guión original donde los haya, donde nada sobra ni falta, con cambios de ritmo perfectamente estudiados y apoyados en un montaje sorprendente. Ni siquiera necesitamos demasiada profundidad en el tratamiento de personajes porque la historia se sirve más de situaciones que de emociones y, sin embargo, es enteramente una emoción.

El gran logro es que no solamente no aburre, sino que desde el primer minuto el espectador muerde el anzuelo y se deja llevar por una corriente de imágenes casi oníricas y tan perfectamente compuestas que desvelan precisamente lo que otras películas intentan ocultar: que estamos viendo cine.

Rodrigo Cortés es un debutante en el largometraje pero no hay duda de que no es ningún novato. Es difícil encontrar en el panorama español una película original, pero es que Concursante es ya desde el planteamiento una película distinta, innovadora y esencial para cualquier espectador contemporáneo. Los movimientos de cámara, los efectos especiales, la consistencia de los actores y la creatividad de las localizaciones elevan el nivel medio de una producción española. Invariablemente bebe de fuentes norteamericanas pero el efectismo tiene mucho menos de cine de atracciones y más de magnetismo de una buena trama.

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