En perfecto equilibrio
Equilibrium (Kurt Wimmer, 2002) no es la primera película que trata de concienciarnos de los peligros del futuro. Fílmicamente, bebe indudablemente de Matrix (Hermanos Wachowski, 1999), de V de Vendetta (James McTeigue, 2005) y de La isla (Michael Bay, 2005), por citar estas como las primeras referencias que me vienen a la mente, sin olvidar aquel magnífico Fahrenheit 451 (FranÇois Truffaut, 1966). Pero esta tradición viene de más allá, con Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, y 1984, de George Orwell. Y, sin embargo, Equilibrium tiene algo de original.
A pesar de contar con dos actores de primera fila, una Emily Watson secundaria y Christian Bale en el papel protagonista, a esta cinta, como ocurre con todo lo cultural últimamente, le cuesta llegar a España. No he conseguido averiguar si por fin se estrenó en España y, en ese caso, si fue en cines o en dvd, pero en algunos foros se ruega insistentemente que lo hagan. Equilibrium no hace gala de grandes presupuestos y, aunque ofrece acción muchas veces increíble (como quizá pase siempre en el cine), goza de una gran credibilidad en su conjunto.
No soy una aficionada a Matrix, pero sin duda terminó siendo algo que no quería ser en sus inicios. Si V de Vendetta ponía por delante una ideología y La Isla ofrecía unos rostros bellos envueltos en una trama cuanto menos interesante, Equilibrium simplemente cuenta una historia. Y es la historia de un hombre que ha de tomar una decisión, que debe enfrentarse de una vez por todas con su naturaleza humana, con sus vicios y virtudes, recién descubierta. Quizá en el guión le podían haber dado un par de vueltas más a las contradicciones, pero es necesario decir que de este modo la cinta gana en agilidad.
Equilibrium es un filme indispensable. Por su carácter independiente, por su virtud para convertir algo enrevesado en una historia simple (que no simplista), por el magnífico resultado a partir de unos recursos escasos y por recordarnos lo bonito y lo macabro que resulta sentir. La esencia del conflicto en la película bandea en torno a la necesidad de erradicar la maldad, y todo lo que conlleva, del corazón de los seres humanos, a cambio de sacrificar sentimientos nobles como el amor, la amistad y el gusto por la belleza.
El punto principal de conmoción en la película es cómo director y guionista logran transmitirnos qué es la belleza a través de unos pocos pasos. En definitiva, logran describir con imágenes el hecho de sentir. Y crear verdadera inquietud en el espectador. Pura empatía con un magnífico protagonista, el clérigo John Preston, perfectamente elaborado. Y, por supuesto, no os perdáis la Gun Katta.
A pesar de contar con dos actores de primera fila, una Emily Watson secundaria y Christian Bale en el papel protagonista, a esta cinta, como ocurre con todo lo cultural últimamente, le cuesta llegar a España. No he conseguido averiguar si por fin se estrenó en España y, en ese caso, si fue en cines o en dvd, pero en algunos foros se ruega insistentemente que lo hagan. Equilibrium no hace gala de grandes presupuestos y, aunque ofrece acción muchas veces increíble (como quizá pase siempre en el cine), goza de una gran credibilidad en su conjunto.
No soy una aficionada a Matrix, pero sin duda terminó siendo algo que no quería ser en sus inicios. Si V de Vendetta ponía por delante una ideología y La Isla ofrecía unos rostros bellos envueltos en una trama cuanto menos interesante, Equilibrium simplemente cuenta una historia. Y es la historia de un hombre que ha de tomar una decisión, que debe enfrentarse de una vez por todas con su naturaleza humana, con sus vicios y virtudes, recién descubierta. Quizá en el guión le podían haber dado un par de vueltas más a las contradicciones, pero es necesario decir que de este modo la cinta gana en agilidad.
Equilibrium es un filme indispensable. Por su carácter independiente, por su virtud para convertir algo enrevesado en una historia simple (que no simplista), por el magnífico resultado a partir de unos recursos escasos y por recordarnos lo bonito y lo macabro que resulta sentir. La esencia del conflicto en la película bandea en torno a la necesidad de erradicar la maldad, y todo lo que conlleva, del corazón de los seres humanos, a cambio de sacrificar sentimientos nobles como el amor, la amistad y el gusto por la belleza.
El punto principal de conmoción en la película es cómo director y guionista logran transmitirnos qué es la belleza a través de unos pocos pasos. En definitiva, logran describir con imágenes el hecho de sentir. Y crear verdadera inquietud en el espectador. Pura empatía con un magnífico protagonista, el clérigo John Preston, perfectamente elaborado. Y, por supuesto, no os perdáis la Gun Katta.
Comentario:
Si te mola el cine te recomiendo este blog de un colega :-)
http://blogs.ya.com/cinemablog/
Un besito reina!
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