Exámenes, época crítica: que no te pillen por sorpresa

"Se me ha olvidado todo", "no me lo sé", "no me ha dado tiempo a estudiar"... ¿cuántas veces hemos dicho u oído esto? Aún quedan unos días para comenzar la época de exámenes y es conveniente que repasemos las técnicas de estudio más adecuadas para nosotros. Es hora de hacer todo eso que hemos dejado atrás durante el curso y ponernos manos a la obra.
Elabora un plan de estudio
Todos los expertos coinciden en ello: la planificación es fundamental. Educaweb nos recuerda que, a la hora de diseñar un planning, es muy importante valorar también las actividades extraescolares. María José López Martínez recomienda que nos fijemos objetivos semanales pero que escribamos las tareas concretas para cada día de la semana; esto nos ayudará a fijar ideas y a descargar tensión: veremos que cumplimos nuestra misión día a día. ¿Tiempo para descansar? Sábado por la tarde y domingo: así empezaremos con buen pie la semana.
¿Cuándo y dónde estudiar?
En el estudio influyen factores tales como las condiciones físicas del alumno y las ambientales del lugar de estudio: "la buena alimentación del alumno, el control de las posturas, la actividad y el descanso físico, son factores que favorecen la concentración del estudiante" leemos en Educaweb. Esto se traduce en la combinación de luz natural y artificial y posturas adecuadas, ni tensas ni relajadas.
Observa, analiza, ordena...
Carles Dorado Perea de la Universidad Autónoma de Barcelona, nos ofrece en Aprender a Aprender algunas pautas esquematizadas para aplicarnos correctamente un método de estudio. La observación, por ejemplo, incluye tanto la observación de datos directos (así como la búsqueda de datos) como la observación de uno mismo. Conocer nuestras virtudes y nuestros defectos, y analizarlos seriamente, nos permitirá rendir más en el estudio.
Leer textos, subrayarlos y esquematizarlos
Tenemos un tocho de textos delante... ¿por dónde empezamos? Primero, el que nos resulte más atractivo. La profesora Mª José nos ofrece tres claves: centrar la atención en el texto, tener constancia y matenerse activo ante él. Por activo entendemos la elaboración de esquemas, apuntes en los márgenes, relecturas, etc. Lo importante es no tener prejuicios respecto al texto, pues esto nos desanimará. Es mejor tomárselo como un reto.
Sin embargo, sólo uno mismo puede conocer qué se le queda mejor en la mente. ¿Esquemas, resúmenes, gráficos...? El tratamiento final que le demos dependerá de nosotros, pero
La hora de la verdad
Ha llegado el examen. ¿Qué teníamos que haber hecho antes? Nos lo cuenta Ángel Saez:
- ordenar los apuntes.
- seleccionar que partes precisan de una memoria mecánica (nombres, fechas...) y cuáles necesitan memoria interpretativa.
- hablar con compañeros y profesores a fin de descubrir los núcleos importantes del tema y, fundamentalmente, corroborar que no se te ha pasado nada por alto.
Pero todo esto no sirve de nada si a en el momento de examinarte pierdes los nervios. Visita la página de Mº José López para aprender técnicas de relajación, que pueden venir bien en momentos de tensión.
El día del examen lleva todo preparado: los bolígrafos de sobra son un instrumento útil. Tienes que haber dormido bien la noche anterior, nada de quedarse repasando hasta tarde porque los nuevos temas aprendidos podrían interferir en los conocidos con anterioridad (al menos, así nos lo dice Ángel Saez en su página.)
¿Y durante el examen? Dedica todo el tiempo que sea necesario a leer detenidamente las preguntas. Después, vomita todo lo que sepas en un esquema. En principio, da igual el orden: ya irás corrigiéndolo en la redacción de las respuestas.
Has terminado
Esto no lo he leído en ninguna página pero mi experiencia me avala: cuando termines el último examen líate la manta a la cabeza, haz un viaje, sal con los amigos, diviértete y haz todo aquello que has tenido que dejar de lado para meterte los libros en la cabeza. Eso sí, para que disfrutes es importante que te sientas orgullosa de ti mism@, que sepas que te has esforzado... los resultados serán lo de menos. Lo más triste es tener que ir a ahogar las penas y lamentarse de lo que pudo ser y no fue. Estudia este mes que nos queda (no es tanto...) para que luego puedas respirar tranquil@ este verano.
¡Suerte a todos!

Comentario:
Aggggggggggggggh! No me lo recuerdes, que tengo muchísimo que estudiar y aún no he podido empezar por culpa de todos los trabajos que me quedan por hacer.
Comentario:
Cervezaaaa... mmmmm creo que ya me motivé lo suficiente.
BESOTES!!
BESOTES!!
Comentario:
Mi problema es que fallo en el primer punto. Soy un desastre para organizarme y planificarme el trabajo. Así que me suele pasar que acabo estudiando los días antes del examen.
Saludos.
Saludos.





