logotipo

img_google
ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
Si esto no es producción...
... que venga Dios y lo vea.

La vida del estudiante, esa que muchos tildan de placentera, tiene sus momentos de estrés más allá de los exámenes. Este post va dedicado a todos aquellos que añoran aquellos tiempos universitarios en los que ningún problema perturbaba sus días. Y dedicado a todos los que, como yo, sufren asignaturas absurdas, sin contenido nuevo, con grandes esfuerzos para que, finalmente, no haya ninguna recompensa. Esta es la escaleta de uno de los días más estresantes de mi vida: hoy.

Antecedentes: Práctica de "Producción y Realización Audiovisual". Seis personas preparando durante tres meses un corto de siete minutos. Diez horas de rodaje repartidas en tres días, con medios de la Universidad y amigos-actores trabajando gratis (cada uno con sus horarios y obligaciones). Rodaje finalizado sin más contratiempos de los habituales. Llega el día del montaje.

Cojo el día "libre" para poder montar a gusto en mi casa. Prefiero hacerlo sola: es más cómodo y no se pierde el tiempo intentando tomar decisiones.

10.00: Estudio en la biblioteca, ya que por la mañana me cunde más y tengo examen (de producción, cómo no) el próximo martes. Ya montaré después de comer y dormir la siesta.

13.00: Estoy cansada de estudiar, voy a ver si capturo los vídeos antes de comer y así voy mejor de tiempo.

13.30: Ups, ¿qué le pasa a la cinta? ¿Por qué la imagen da saltos? ¿Por qué el sonido es tan malo? ¿Está mal la cinta, está mal el magnetoscopio... está mal también la videocámara?

14.00: Llamada desesperada a mi novio. Relajación. Conversación agobiante por el messenger: debería avisar al resto de compañeras de que nos vemos en septiembre con esta asignatura.

14.30: Llamada de mi novio a su jefe. "Llévate la videocámara al trabajo esta tarde, que quiero probar una cinta".

15.00: Ánimos de padres y novio, ánimos que terminan de crisparme. Bastante tengo yo con ordenar mis pensamientos. No quiero escuchar a nadie. No quiero comer. Quiero que todo se arregle. Como siempre, la rabia se descarga contra quien menos lo merece.

15.30: Intento dormir la siesta mientras miro fijamente el teléfono móvil. ¿Llamará mi novio para decirme que la cinta está bien? E-mails informativos al resto de compañeras del grupo.

16.00: Primera noticia buena del día: la cinta está bien. Idea: mi novio se llevará la cámara al pueblo para probarla en la videocámara de su cuñado y, si en ésta funciona, puedo ir a por ella, volver a Ciudad Real y comenzar a montar.

17.00: "¿Has probado ya la cinta en la otra videocámara?" "No, aún no he salido del trabajo". Desesperación.

18.30: ¡Bien! También funciona en la otra cámara. Voy a la cochera, saco el coche, pongo rumbo al pueblo, 30 minutos de camino, delante de mí un coche hace eses. Lo último que necesito es tener un accidente. Quiero gritar.

19.00: Consigo la videocámara y recupero la cinta. Mi novio se empeña en darme mi regalo de cumpleaños: el anillo de compromiso (o de pedida). Una alianza de oro blanco y amarillo. Ya no sé cómo agradecerle que esté siempre a mi lado. Lloro, me abraza. Qué haría sin él.

19.30: Viaje de nuevo a Ciudad Real. El vehículo que va delante de mí viaja a 80 km/h. Imposible adelantar en ningún tramo. "Menos mal que no tengo que buscar aparcamiento".

20.00: Llego a casa, busco cables, enchufo todo, compruebo... ¡funciona!

21.00: Premiere me sorprende: las imágenes son perfectas; el audio, inexistente.

21.15: Tengo que pasar todos los vídeos al Movie Maker para poder montarlo con sonido. Inexplicable. Es como el Paint pero en montaje de vídeo. Arcaico. Me desespera.

23.30: Montaje casi terminado. Faltan títulos de crédito, músicas y algún plano que se me ha escapado. Pero ¿esto tiene sentido?

24.00: "Mamá... ven a ver esto" Primer pre-test. Sí, se entiende. No es una obra maestra, pero la historia se entiende.

Fin de la jornada. Mañana más. ¿Se os ocurre un esfuerzo de producción mayor? Y al final, menos mal, todo ha salido bien (de momento).
 
Comentario:
Y todo esto en medio de los exámenes. Menos mal que te ha salido bien. A ver si nos licenciamos, aunque me parece que esa no será la solución,porque tendremos problemas en el trabajo. Bueno, habrá que llevarlo con optimismo y alegría.
 
Comentario:
jajajajaja... ¡qué estrés!
No