La comunicación ignorada
"En los diarios gratuitos los periodistas trabajan gratis ¿verdad?", "¿En los diarios gratuitos se gana dinero?", ¿Quién paga los periódicos gratuitos? ¿El Ayuntamiento?"... Son preguntas formuladas, en charlas de café, por jóvenes universitarios españoles con unas notas más que aceptables. Gente que supuestamente está en la vanguardia del conocimiento y que, en unos años, formarán parte de los intelectuales del país. ¿Por qué se sabe tan poco del mundo de la comunicación, que tendría que ser materia de aquello que llamamos "cultura general"?
Estas preguntas no son una excepción. Preguntas parecidas me he encontrado a lo largo y ancho del mundo de las conversaciones, a veces referentes a algo tan presente en nuestras vidas como es la televisión. Si las estadísticas nos dicen que el español medio se pasa casi tres horas al día delante del televisor... ¿cómo se explica que conozca tan escasamente lo que "hay detrás"?
Y la culpa no es de los estudiantes, sino de los que les dictan qué tienen que estudiar y qué no. Ellos bastante tienen con ocuparse de los amplios (pero poco concretos) planes de estudio de algunas universidades. Además, la cultura general no es patrimonio de las Universidades, que supuestamente te forman para el saber concreto de un área del conocimiento y de las que se sale sabiendo más de cualquier otra cosa que de lo que uno comenzó a estudiar. A mi entender, la cultura general se forma en los institutos.
Durante los interminables años que pasamos en el instituto (aproximadamente desde los 12 a los 18, depende de los lugares) los estudiantes somos esponjas y, como tales, absorbemos todo lo que hay a nuestro alrededor, bueno y malo, útil o inútil. En los planes de estudio hay asignaturas comunes y, el resto, llámese optativas o como se quiera llamar, suelen ser marías (es decir, asignaturas que se aprueban sin estudiar nada y que normalmente sirven como relleno de horas lectivas). ¿Por qué no dedicar esas horas sueltas a entender el mundo que nos rodea? Y aunque es obvio que me interesa el tema porque estudio comunicación (casi de la manera más amplia que se puede estudiar), todo el mundo estará de acuerdo conmigo en que no se entiende el mundo que nos rodea sin entender la comunicación.
Los medios son un elemento imprescindible en las estructuras sociales, económicas y de poder de cualquier sociedad, cualquiera que sea su nivel de desarrollo. Pero, sobre todo, tienen una incidencia directa en las decisiones que tomamos, en las actividades que realizamos en el tiempo libre y en nuestra forma de relacionarnos con los demás (todas ellas entre otras muchas cosas). Y sé que es pedir mucho que se integre la comunicación, de alguna manera, en las aulas, siempre encaminada a entender los medios de comunicación que intervienen en nuestras vidas. Pero, al menos, podrían citarse de pasada.
Yo estudié el bachillerato de sociales, así que durante dos años estudié los conceptos más básicos de la economía. En ningún momento se citó a los medios de comunicación, aunque fuera como las únicas empresas que son distintas a todas las demás, por su organización, por sus fines y por su complejidad. Digamos que esto se puede perdonar. Lo que no entiendo es por qué en ningún plan de estudios de las carreras universitarias de empresariales, administración y dirección de empresas, etc., etc., etc., se encuentra una asignatura, aunque sea optativa, sobre el funcionamiento de los medios.
Quizá si ampliáramos el conocimiento que la gente tiene de los medios contribuyéramos a lavar su imagen, a salvar su credibilidad o, al menos, a hacer que el público diferencie los distintos tipos de comunicación a los que se enfrenta. Y a lo mejor entonces la libertad de la sociedad para pensar, opinar y hasta sentir sería verdadera. Porque no se puede entender lo que los medios nos presentan (y ya se sabe que lo que no sale en la televisión - y, por extensión, en los medios-, no existe) si no sabemos qué hay detrás.
Estas preguntas no son una excepción. Preguntas parecidas me he encontrado a lo largo y ancho del mundo de las conversaciones, a veces referentes a algo tan presente en nuestras vidas como es la televisión. Si las estadísticas nos dicen que el español medio se pasa casi tres horas al día delante del televisor... ¿cómo se explica que conozca tan escasamente lo que "hay detrás"?
Y la culpa no es de los estudiantes, sino de los que les dictan qué tienen que estudiar y qué no. Ellos bastante tienen con ocuparse de los amplios (pero poco concretos) planes de estudio de algunas universidades. Además, la cultura general no es patrimonio de las Universidades, que supuestamente te forman para el saber concreto de un área del conocimiento y de las que se sale sabiendo más de cualquier otra cosa que de lo que uno comenzó a estudiar. A mi entender, la cultura general se forma en los institutos.
Durante los interminables años que pasamos en el instituto (aproximadamente desde los 12 a los 18, depende de los lugares) los estudiantes somos esponjas y, como tales, absorbemos todo lo que hay a nuestro alrededor, bueno y malo, útil o inútil. En los planes de estudio hay asignaturas comunes y, el resto, llámese optativas o como se quiera llamar, suelen ser marías (es decir, asignaturas que se aprueban sin estudiar nada y que normalmente sirven como relleno de horas lectivas). ¿Por qué no dedicar esas horas sueltas a entender el mundo que nos rodea? Y aunque es obvio que me interesa el tema porque estudio comunicación (casi de la manera más amplia que se puede estudiar), todo el mundo estará de acuerdo conmigo en que no se entiende el mundo que nos rodea sin entender la comunicación.
Los medios son un elemento imprescindible en las estructuras sociales, económicas y de poder de cualquier sociedad, cualquiera que sea su nivel de desarrollo. Pero, sobre todo, tienen una incidencia directa en las decisiones que tomamos, en las actividades que realizamos en el tiempo libre y en nuestra forma de relacionarnos con los demás (todas ellas entre otras muchas cosas). Y sé que es pedir mucho que se integre la comunicación, de alguna manera, en las aulas, siempre encaminada a entender los medios de comunicación que intervienen en nuestras vidas. Pero, al menos, podrían citarse de pasada.
Yo estudié el bachillerato de sociales, así que durante dos años estudié los conceptos más básicos de la economía. En ningún momento se citó a los medios de comunicación, aunque fuera como las únicas empresas que son distintas a todas las demás, por su organización, por sus fines y por su complejidad. Digamos que esto se puede perdonar. Lo que no entiendo es por qué en ningún plan de estudios de las carreras universitarias de empresariales, administración y dirección de empresas, etc., etc., etc., se encuentra una asignatura, aunque sea optativa, sobre el funcionamiento de los medios.
Quizá si ampliáramos el conocimiento que la gente tiene de los medios contribuyéramos a lavar su imagen, a salvar su credibilidad o, al menos, a hacer que el público diferencie los distintos tipos de comunicación a los que se enfrenta. Y a lo mejor entonces la libertad de la sociedad para pensar, opinar y hasta sentir sería verdadera. Porque no se puede entender lo que los medios nos presentan (y ya se sabe que lo que no sale en la televisión - y, por extensión, en los medios-, no existe) si no sabemos qué hay detrás.
Comentario:
Pero esto no pasa sólo con la comunicación. Hay mucha gente que no sabe cómo funciona el sistema electoral, que la lista que votas en Madrid es completamente distinta de la que votas en Castilla la Mancha, cómo se reparten los escaños, qué es el Senado... Tampoco saben cómo se financia TVE, que en otros países la gente paga un impuesto para ver la tele (cuando les expliqué a mis amigos el canon de la BBC, uno entendió que la empresa Canon patrocinaba a la BBC).
La cultura la aprendes en tu casa, a ver si no cómo se explica que personas que han estudiado en el mismo instituto que yo y que tienen una diplomatura (aunque sea poco tiempo, han ido a la universidad) digan cosas como "tomatitos sorry" o que la denominación de origen de un vino es la marca. Con esto no quiero meterme con nadie (que también, porque yo soy muy de dar hostias gratuitas), sólo quiero decir que la incultura es algo que viene del entorno la persona, no de la educación.
Si tu madre sólo se dedica a ir a la peluquería a darse mechas y sacar a pasear al perro como forma de socializarse y de conocer todos los cotilleos del barrio y la única inquietud de tu padre es ver el fútbol y saberse de memoria la alineación de la selección española para la Eurocopa, difícilmente vas a tener tú alguna inquietud en conocer el mundo que te rodea, más allá de los cotilleos o del fútbol.
La cultura la aprendes en tu casa, a ver si no cómo se explica que personas que han estudiado en el mismo instituto que yo y que tienen una diplomatura (aunque sea poco tiempo, han ido a la universidad) digan cosas como "tomatitos sorry" o que la denominación de origen de un vino es la marca. Con esto no quiero meterme con nadie (que también, porque yo soy muy de dar hostias gratuitas), sólo quiero decir que la incultura es algo que viene del entorno la persona, no de la educación.
Si tu madre sólo se dedica a ir a la peluquería a darse mechas y sacar a pasear al perro como forma de socializarse y de conocer todos los cotilleos del barrio y la única inquietud de tu padre es ver el fútbol y saberse de memoria la alineación de la selección española para la Eurocopa, difícilmente vas a tener tú alguna inquietud en conocer el mundo que te rodea, más allá de los cotilleos o del fútbol.
Comentario:
Fíjate tú que mi tía Jesusa se desvestía destrás de la mesa camilla cuando se iba a dormir por si Ladislao Azcona le veía las enaguas (verídico).¿Y qué me dices de los que creían que Canarias estaban pegaditas a las Baleares por aquello del mapa del tiempo de Mariano Medina? Bromas aparte, es cierto, el espectador desconoce todo lo que hay detrás de lo que ve u oye, pero es que a la inmensa mayoría tampoco les interesa. El que se sienta a ver dos horas la televisión para desconectar de diez encima de un andamio le importa poco lo que se mueve más allá de lo que captan sus sentidos, eso si no se ha dormido antes.
Por otro lado, es tan evidente la manipulación de los medios públicos y privados que, a veces, es difícil dar credibilidad a algo. Una misma noticia en Antena 3 y la Cuatro es como el caribe y el polo Norte. A mí, concretamente, los medios me dan un miedo terrible, por su poder sobre las masas... Vicente va donde va la gente... y eso es peligrosísimo.
Tema extenso y arduo el que has tocado en tu post, pero insisto en que el que se sienta a relajarse un rato frente al televisor o la radio no va más allá o le importa un comino lo que hay más allá.
Por otro lado, es tan evidente la manipulación de los medios públicos y privados que, a veces, es difícil dar credibilidad a algo. Una misma noticia en Antena 3 y la Cuatro es como el caribe y el polo Norte. A mí, concretamente, los medios me dan un miedo terrible, por su poder sobre las masas... Vicente va donde va la gente... y eso es peligrosísimo.
Tema extenso y arduo el que has tocado en tu post, pero insisto en que el que se sienta a relajarse un rato frente al televisor o la radio no va más allá o le importa un comino lo que hay más allá.





