Blogs.ya.com Quitar publicidad
ALGO DE TODO
Porque no podría centrarme en una sola cosa
Acerca de
Me llamo Patricia y estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual. Los fines de semana trabajo como maquetadora en La Tribuna de Ciudad Real. Podéis escribirme a soylaveraARROBA hotmailPUNTOcom
Sindicación
 
De favores y otros mimbres...
Una amiga de una amiga me llamó por teléfono:
- Me ha dicho X que vas a subir mañana a Madrid… ¿te importaría llevarte un abrigo mío para descambiar? Te pilla de paso.
- Aún no sé si voy a ir. Si voy te aviso y quedamos para que me lo des.

Al día siguiente, cuando yo ya había decidido que no iba a ir, me llamó:
- ¿Vas a ir?
- He pensado que no, que tengo muchas cosas que hacer. Lo siento. No es por no hacerte el favor…
- Tranquila, no pasa nada.

Días después, X me contó que le había pedido el mismo favor y, ante su negativa, estuvo días sin hablar con ella salvo para echárselo en cara.


A partir de esta situación y otras parecidas igualmente injustas, X y yo elaboramos una serie de definiciones que, ampliadas, paso a resumir a continuación:

Un favor es algo que se pide siempre que no cause demasiadas molestias al prestatario y, si no nos lo hace, no tenemos derecho a enfadarnos. Un favor se agradece se haga o no se haga. Nunca se exige. En el caso de que no se haga, jamás (JAMÁS) lo echaremos en cara.

Si el favor merece un agradecimiento, el regalo será proporcional al favor realizado. Que cada cual juzgue qué quiere decir “proporcional”. Un regalo que la otra persona considere inferior será símbolo de menosprecio. Un regalo que considere superior puede ponerla en aprietos.

Un favor se agradece una vez, o dos, nunca más. Insistir nos hace pesados. Es mejor demostrar el agradecimiento con actos que con palabras. El prestatario nunca valorará las palabras que empleemos si después lo ignoramos cuando nos necesita.

No cuesta nada mandar un e-mail o un sms para agradecer un favor a una persona que está lejos. Nunca está de más preguntar qué tal le va y demostrar interés. No se pide un favor a personas que no nos interesan lo más mínimo; un favor tiene que ir acompañado de confianza.

Un favor se pide, nunca se hace sin una previa petición de aquel que lo desea. Nuestras buenas intenciones nos pueden llevar a hacer favores creyendo que nos lo agradecerán, pero debemos contenernos porque, de lo contrario, corremos el riesgo de que crean que intervenimos en su vida. Si hay un clima de confianza, nadie tendrá reparos en pedirnos un favor. En algunas relaciones los favores se dan por supuestos, pero nunca (NUNCA) hemos de hacer algo que no esté claramente expresado.

Cuando hagamos un favor (nos lo pidan o no) nos limitaremos al cometido del favor, no nos extralimitaremos e intentaremos abarcar otras áreas de la vida de la otra persona. Eso es control. Y a nadie le gusta que lo controlen.

Cuando hacemos un favor lo hacemos desinteresada y gratuitamente, sin esperar nada a cambio. Exigir agradecimiento no es hacer un favor, es vender un servicio. Jamás podemos echar en cara algo que hemos hecho como favor. Jamás reprocharemos que hemos hecho algo que nadie nos ha pedido. Eso es manipulación. Y a nadie le gusta que lo manipulen.

Los favores se pagan con favores. Pensadlo dos veces antes de pedir un favor, porque puede ser que lo tengáis que devolver (y con creces). En el caso de tener que devolver un favor se hará con gusto o no se hará, expresando las oportunas explicaciones.


Esto, por supuesto, en un mundo ideal. En el mundo real todos pecamos de exigentes, de desagradecidos y de idiotas, no se libra nadie (ni yo), y cada vez es más difícil arreglar enfrentamientos sencillos con el diálogo. Es muy fácil recurrir al puñetazo en la mesa o a retirar la palabra a alguien. Todos deberíamos controlarnos. Pero controlarnos no quiere decir callarnos. A veces es mejor zanjar las situaciones violentas con medidas radicales porque, como dicen, “más vale ponerse una vez rojo, que ciento colorao”.


 
Comentario:
El comentario fantasma es mío. No recuerdo lo que puse, así que nos quedaremos todos sin saberlo.
 
Comentario:
Completamente de acuerdo contigo y con X. Los favores es algo que alguna gente se toma como precio por la amistad. Y no es lo mismo. Y ese tipo de gente se pasa de confianza con sus amistades, y luego pretende guardar celosamente su vida, se cabrea cuando le echas algo en cara y te manda a paseo cuando ya no le sirves.
No