Sombría decadencia
El ángel sombrío, escrita por Mika Waltari en 1979, es una interesante novela sobre la caída de Constantinopla. Su principal aporte a la novela histórica es el detalle y el rigor con el que están contados cada uno de los movimientos. Día a día, Jean Angelos (el sombrío protagonista), narra desde sus ojos de privilegiado testigo todo lo que acontece a su alrededor.
En su estancia en Constantinopla, adonde ha llegado en busca de morir por una causa justa, se encuentra con la mujer de su vida, amor que encuentra muchas dificultades a causa de los terribles momentos que viven. Elabora así un discurso sobre la decadencia moral y material de un imperio, la traición y los valores humanos.
El ángel sombrío es un buen libro, algo espeso de leer al principio porque el lector tarda en acostumbrarse al lenguaje, a los escenarios y al momento histórico. A mediados de la novela la historia discurre con mucha mayor fluidez, a caballo entre las descripciones y la tensión. Se echa en falta un clímax más elaborado por parte del autor, dado que la historia "real" (por decirlo de algún modo) no puede tener más clímax por sí misma. No obstante, ese desapego de la realidad casa muy bien con el estilo y el ambiente de la novela en su conjunto, por lo que es irreprochable.
Hará gozar a los amantes de la novela histórica.
En su estancia en Constantinopla, adonde ha llegado en busca de morir por una causa justa, se encuentra con la mujer de su vida, amor que encuentra muchas dificultades a causa de los terribles momentos que viven. Elabora así un discurso sobre la decadencia moral y material de un imperio, la traición y los valores humanos.
El ángel sombrío es un buen libro, algo espeso de leer al principio porque el lector tarda en acostumbrarse al lenguaje, a los escenarios y al momento histórico. A mediados de la novela la historia discurre con mucha mayor fluidez, a caballo entre las descripciones y la tensión. Se echa en falta un clímax más elaborado por parte del autor, dado que la historia "real" (por decirlo de algún modo) no puede tener más clímax por sí misma. No obstante, ese desapego de la realidad casa muy bien con el estilo y el ambiente de la novela en su conjunto, por lo que es irreprochable.
Hará gozar a los amantes de la novela histórica.





