Esto es hacerse mayor... y no las arrugas
En los próximos días me embarcaré en una nueva aventura y, como todas ellas, empieza con el clásico nerviosismo. Voy a contratar Internet y teléfono con Telefónica.
Son las dudas de una nueva relación, como la adolescente en la primera cita. ¿Darán un buen servicio? ¿Me cobrarán aún más que lo acordado? ¿Podré abandonarlos cuando quiera o me perseguirán hasta el Infierno, como Auna? Y, la pregunta del millón... ¿me arrepentiré?
Espero contaros, en el futuro, que mi relación ha progresado y que, por fin, he encontrado a alguien hecho a mi medida. A la hora de la elección, casi no nos hemos fijado en precios: ¿qué más da dos euros más que menos, más velocidad o menos, si todo es volátil y fugaz, como el viento, más promesas incumplidas, entre tantas...? Nos aventuramosen esta ocasión con más miedo que la primera vez, porque ya no somos vírgenes, porque estoy acostumbrada a recibir cartas "amenazantes" de una compañía dolida porque la he dejado.
En fin, dejo vía libre para que critiquéis mi decisión cuanto queráis... pero si a alguien le ha ido bien con Telefónica, ¡por favor, dilo!, me quitarás un gran peso de encima.
Contratar esta clase de servicios es la parte más dura de hacerse mayor.
Son las dudas de una nueva relación, como la adolescente en la primera cita. ¿Darán un buen servicio? ¿Me cobrarán aún más que lo acordado? ¿Podré abandonarlos cuando quiera o me perseguirán hasta el Infierno, como Auna? Y, la pregunta del millón... ¿me arrepentiré?
Espero contaros, en el futuro, que mi relación ha progresado y que, por fin, he encontrado a alguien hecho a mi medida. A la hora de la elección, casi no nos hemos fijado en precios: ¿qué más da dos euros más que menos, más velocidad o menos, si todo es volátil y fugaz, como el viento, más promesas incumplidas, entre tantas...? Nos aventuramosen esta ocasión con más miedo que la primera vez, porque ya no somos vírgenes, porque estoy acostumbrada a recibir cartas "amenazantes" de una compañía dolida porque la he dejado.
En fin, dejo vía libre para que critiquéis mi decisión cuanto queráis... pero si a alguien le ha ido bien con Telefónica, ¡por favor, dilo!, me quitarás un gran peso de encima.
Contratar esta clase de servicios es la parte más dura de hacerse mayor.





