<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Algo Personal (II)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[<i>esto es todo, amigos</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_91.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img102.imageshack.us/img102/2081/altamirams1.jpg" border="0" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a></center><br/><br/><br/>Sí, y hasta aquí llegué.<br/><br/>Porque aún queda una semana, pero ya empieza a oler a brisa marina, a pantalones remangados paseando al atardecer por la orilla del mar, a baños de sol y arena. <br/>A días nublados y brumosos, con esa luz que confiere el cantábrico y a días brillantes, sacados de un calendario.<br/><br/>Días para el descanso y el relax, para jugar con los niños a las palas, volar cometas y volver a ser, como cada verano, cazadores de olas.<br/><br/>Pasear por el muelle viejo y sentados en él, de noche, contemplar la lluvia de estrellas, sin saber nunca quién de nosotros llegó a contar más.<br/><br/>Días para intentar averiguar si mañana será día de playa o de lluvia, con sólo echar una mirada al despertar de la Peña, por si acaso ya llegó el nordeste a la costa.<br/><br/>Y es que ya empieza a oler a marmita, a ruedas de bonito, a cocido montañés y a quesada.<br/><br/>A verde marinero y a bahía esmeralda…<br/><br/><br/>Creo que es el mejor momento para los agradecimientos. Quiero agradeceros a todos vuestra compañía durante todos estos meses y vuestras palabras, siempre tan llenas de cariño hacia mí. <br/><br/>Gracias por vuestra paciencia ante mis vueltas y revueltas, al cambio de ‘algo personal’ hacia el ‘nada personal’ y sobre todo, al derroche ante mis primeros pasos con los relatos cortos y mis coqueteos atolondrados con la poesía.<br/><br/>¡Qué vida tan rara! ¡Quién me iba a decir a mí que terminaría expresándome con poemas!<br/><br/>‘Algo personal’ y yo estamos bien, algo cansados, y eso, a la larga termina por aflorar a la superficie. <br/><br/>Nos vendrán bien estos días para descansar el uno del otro. Volveremos cuando tengamos algo nuevo que escribir. <br/>Mientras tanto, os dejo millones de besos con todo mi cariño. <br/><br/>¡Os deseo un feliz verano y sobre todo, una feliz vida!<br/><br/>Algo Personal<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>entre tu y yo</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_90.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img522.imageshack.us/img522/3577/precipiciojv2.jpg" border="0" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a><br/><br/><br/>Entre tu y yo,<br/>sólo queda distancia.<br/>Un insondable precipicio que crece,<br/>sumido en la oscura ignorancia,<br/>sin estrecho puente ni pasarela larga.<br/><br/>Desde que dejaste de estar,<br/>desde que nunca llegabas.<br/><br/>La parte que me quedo yo,<br/>la guardo entre las plumas de mi almohada.<br/>La parte que quedó contigo,<br/>espero esté bien atesorada.<br/>Aunque si no la llevas guardada, <br/>si la tiraste al abismo,<br/>tampoco pasaría nada.</center><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>en la noche</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_89.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img221.imageshack.us/img221/5391/gorriondg7.jpg" border="0" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a></center><br/><br/><br/>Lentamente cae la noche, sombreada por nubes de calor.<br/>Con ella mueren los días en los que se busca asiento bajo la sombra de un gorrión.<br/>La noche de cuarto menguante asoma a través de las ventanas que de par en par se abren, invitando a llanto de niños, trasteo de cocina, risas vecinales.<br/>Las cortinas se cimbrean con una ligera brisa, preludio quizás de la ansiada tormenta que desempañe el cielo. <br/>La casa permanece entre penumbras y silencio, sólo roto por el murmullo de los muebles que, de tanto en tanto, protestan de manera desigual.<br/>Todos duermen y yo escribo acompañada del feliz grillo que se ha hecho fuerte en el jardín, entre la albahaca y la hierbabuena. <br/>Huele a lluvia cercana, pero la tormenta pasa de largo y no parece que hoy se detenga sobre mí.<br/> <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>allá donde yo me encuentre</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_88.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img131.imageshack.us/img131/9440/sensual0xn.jpg" border="0" width="299" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a><br/><br/><br/>Allá donde yo me encuentre,<br/>viajarás siempre conmigo.<br/><br/>En las letras de poemas inacabados,<br/>imperfectos y sin prosa,<br/>escritos desde este corazón,<br/>que de escribir a ciegas rebosa.<br/><br/>De tantas noches inquietas<br/>surgen impacientes los escritos,<br/>en ellos apaciguas mis sueños,<br/>que al escapar retornan malditos.<br/><br/>Y es que allá donde yo me encuentre,<br/>estarás siempre conmigo.<br/><br/>Viajarás en el tiempo y en el espacio,<br/>serás una breve parte de mi.<br/>Cosido, prendido y unido<br/>estarás en cada sentir.</center><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>tarde de verano</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_87.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img98.imageshack.us/img98/8426/callejon4qg.jpg" border="0" width="299" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a></center><br/><br/><br/>Las noches son calurosas,<br/>los días bochornosos se arremolinan <br/>y amontonan en un calendario<br/>que come semanas.<br/><br/>Y aún quedan dos para las maletas.<br/><br/>Mi cabeza esta encapotada,<br/>como el cielo que envuelve Madrid.<br/>Mis sentimientos aletargados,<br/>como una tarde de siesta de verano.<br/><br/>Los sueños son tan grises como las nubes.<br/><br/>Los niños crecen. <br/>Se hacen mayores.<br/>Y yo con ellos.<br/>La abuela se queja, <br/>día sí y día también.<br/><br/>No tengo nada que escribir.<br/><br/>Mi vida es un gráfico plano.<br/>Trabajo, casa. <br/>Casa, trabajo.<br/>No hablo con nadie.<br/>No veo a nadie.<br/>No escribo nada.<br/><br/>Así debía ser ¿no?<br/><br/>Sentada en el callejón sin salida<br/>de ropa tendida y farolas sin luz.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>reina de las mareas</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_86.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img208.imageshack.us/img208/5134/marea32hb.jpg" border="0" width="410" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a><br/><br/><br/>Reina de las Mareas<br/>fluctuando en sus ciclos vitales,<br/>atrapada entre espirales caóticas,<br/>que la absorben y atraen a las profundidades,<br/>para devolverla a la superficie,<br/>una y otra vez.<br/>Subiendo, bajando.<br/>Fingiendo estar muerta.<br/><br/><br/>Hoy, la Reina de las Mareas,<br/>la de los influjos lunares,<br/>vuelve a estar inundada de tristeza<br/>y no quiere escribir la razón,<br/>porque si así lo hiciera,<br/>su tristeza aumentaría,<br/>hundiéndola hasta el lóbrego fondo<br/>de un sombrío mar.</center><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>llanto estéril</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_85.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img261.imageshack.us/img261/8628/desierto1gn.jpg" border="0" width="352" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a></center><br/><br/><br/>Lloró por un tiempo indefinido, sin verter una sola lágrima. Su llanto era lágrimas de cal arrasando lo que encontraba en su camino, dejando tras de sí un terreno yermo, árido y baldío.<br/><br/>Lloraba por los simulacros de amor, por los rencores tardíos, por el odio recién despertado. Por los besos  acumulados y estériles, por las palabras abandonadas, por las caricias viciadas, por el deseo marchito.<br/><br/>Llora sin querer hacerlo y su llanto seco limpia de podredumbre su alma dañada. <br/><br/>Está llorando. Sin humedecer las pestañas, sin suspiros ni lamentos. Sin hipos ni convulsiones. Sin ademanes ni gestos que le delaten ante el espejo.<br/><br/>Llorará con pasión contenida, sujetando la rabia, frenando la ira, queriendo gritar sin voz, enmudeciendo y ahogando palabras impronunciables.<br/><br/>Dejará de llorar y recuperará parte de su alma agrietada y partida. Volverá a tener las manos llenas. Ahora, quedaron vacías.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>baile de máscaras</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_84.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img470.imageshack.us/img470/8540/mascaras12qg.jpg" border="0" width="372" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a><br/><br/><br/>Jugaron como niños a juegos de mayores.<br/>Se amaron como adolescentes de cara lavada<br/>y sueños embotellados, aún por cumplir.<br/><br/><br/>Jugaron como adultos a juegos de críos.<br/>Se amaron en un baile de máscaras<br/>envejecidas y privadas de sueños.<br/><br/><br/>Aquel que creyó en la magia<br/>comprendió que aún amaba como niño.<br/>Quien dejó de creer y sólo vio espejismos,<br/>simplemente, renunció a amar.</center><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>en un gris universo</i>]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_83.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><img src="http://blogs.ya.com/algopersonal-1/files/universo.jpg" alt="" border="0" width="448" height="269"/><br/><br/><br/>Mi amor vaga por un gris universo.<br/>Habita en la penumbra de mis sueños,<br/>por las esquinas de mis deseos.<br/>Se halla perdido entre los muros <br/>de un maltrecho laberinto,<br/>fortificado por él. <br/>Piedra a piedra, roca a roca.<br/><br/><br/>Mi amor, aún te espero.<br/>Para mojar tus labios,<br/>para besar con caricias tu piel<br/>y calmar así tu sed.<br/>Con las puertas de mi alma abiertas,<br/>y el corazón desarmado,<br/>aún aguardo tu regreso.</center><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item><item><title><![CDATA[<i>maría escribe...</i >]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/algopersonal-1/c_82.htm]]></link><description><![CDATA[<br><br><br/><center><a href="http://imageshack.us"><img src="http://img164.imageshack.us/img164/7186/postit2cl.png" border="0" width="299" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /></a></center><br/><br/>María escribe:<br/><br/><span style="font-family:trebuchet ms;"><span style="color:#3366ff;">“Sé que me miras, no dejas de observarme. Estás pendiente de cada uno de mis movimientos.<br/>Sé que te gusto, que te gusto mucho. Lo sé desde hace tiempo. <br/>Y sé que te interesas por mí, más de lo que quieres demostrar.<br/>A veces juego a provocarte y me gusta cuando caes en mi provocación. <br/>Parece que ambos estuviéramos jugando al gato y el ratón.<br/>No te entiendo, ni me entiendo a mí misma. En la mayoría de las ocasiones, esto no me preocupa lo más mínimo. <br/>Pero en otras, sí. <br/>Tus reapariciones, tus post-it sin firma sobre mi mesa, tus pequeños mensajes dejados como quién no quiere la cosa... reconozco que me alteran. Cuando los veo pienso que estás sembrando mi despacho de ‘pequeñas setas' que guardo en un cajón.<br/><br/>Y no sé qué pensar.<br/><br/>Recuerdo la última vez que estuvimos juntos, ya hace de esto unos cuantos meses.<br/><br/>¡Fue una noche… como para olvidarla!<br/><br/>La habitación casi en penumbra, únicamente iluminada por la luz de las velas. <br/>La música, suave, lenta, incitadora y propicia para una velada que prometía ser maravillosa.<br/>Solos. Tú y yo.<br/>Llegaste a mi casa temprano, muy animado, exultante y feliz. Nos sentamos a la mesa y no puedo olvidar como lentamente empezó tu decadencia.  <br/>Sí, fue así. Empezaste a reducirte y cada vez eras más y más pequeñito.<br/>Te recuerdo como un muñeco de cera que empezara a derretirse.<br/>Cuando salí de la cocina con los postres, habías desaparecido. Y no, no te habías evaporado, como pensé por un momento. <br/>Simplemente, te habías ido.<br/>La puerta estaba entornada y oí el ruido de un motor al arrancar. Al asomarme a la ventana, pude contemplar el rastro que dejaba el tubo de escape de tu coche. <br/><br/>Nunca más volví a saber de ti… hasta tu primera seta, tu reaparición.<br/><br/>Pasé por todas las fases normales que se suelen dar en estos casos. <br/>Estupefacción, preocupación, cabreo, decepción, autoinculpación, tristeza, hundimiento, odio y por fin, aceptación.<br/>Y alguna más que he debido olvidar.<br/><br/>Y me pregunto ¿y ahora qué? <br/>Seré sincera. Al fin y al cabo, esto no lo leerás jamás.<br/>Por un lado, me aterraría que volviéramos a empezar.<br/>Pero por otro, cuando me quedo pensando en las musarañas, imagino y sueño que llega un día en el que me dices: <br/>¡Hola! ¿quieres que tomemos un café? o ¿podríamos comer juntos mañana?<br/><br/>Y entonces…”</span></span><br/><br/>Una insistente llamada de teléfono interrumpe la escritura de María. Mientras la atiende, piensa en ir inmediatamente a la destructora de papel y eliminar lo escrito. Nadie debe leerlo.<br/>Pero tiene que salir a una reunión urgente, sin tiempo para nada y arruga la carta hasta hacer con ella una bola de papel, que deja sobre la mesa.<br/>Cuando vuelve, al cabo de un par de horas, cargada de carpetas y trabajo, no echa de menos la hoja arrugada. No se acuerda ya de la absurda carta que había empezado a escribir. Tiene tanto por hacer que la ha olvidado.<br/><br/>Hasta mañana no caerá en la cuenta de que la carta ha desaparecido. Alguien la ha cogido de su mesa y está leyéndola con auténtica devoción…<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[.-.]]></author></item></channel></rss>
