Es como pescar
Uno se detiene ante el vacio, río, lago, mar. Y situa el anzuelo. ¿Donde? Aquí, allí ¿Qué más da?
Lo importante es la espera, el tiempo de pensar. Como si la vida se detuviera un tiempo.
¿Habré puesto cebo suficiente? ¿Adecuado?
El navegante debe verlo, primero. Se ha de detener al menos un instante. Y resultarle atractivo, al menos interesante, o curioso. Y picar.
El simil resulta impertinente, lo comprendo, pero así me parece.
Hay tantas cañas, tantos anzuelos.
¿Cuanto tiempo se puede, se debe, estar en espera para que resulte?
Mientras el pescador se va a sus negocios;t rabajo, familia, amigos; la caña sigue allí. quieta, esperando.
Y cada día, más o menos a la misma hora, el pescador de diálogo regresa para ver si alguien mordió el anzuelo. El mismo muerde, de vez en cuando, alguno
Comentario:
Los anzuelos ajenos sirven para que hagamos algo en la vida, algo más que ver pasar el tiempo sin más. Cada uno tiene su lugar y su momento en este mundo, lo bonito es reconocerlo, aceptarlo y descubrirlo(no en ese orden, pero sí en ese sentido).
Comentario:
Buena exposición y buen símil, creo que captaste la idea, pero aparte de morder tu algún anzuelo ¿dejas señal de ellos en tus visitas?, si nadie sabe que estuviste, nadie sabe que existes.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
¡Cuántos acentos faltan!
Debería revisar el borrador antes de exponerlo a la luz pública.
Debería revisar el borrador antes de exponerlo a la luz pública.