Defensa de la vida.
Querido Bogato:
Tomo tu guante del suelo,se te debió caer en un descuido, y te lo dejo ahí sobre la cómoda.
¿Acepto el desafío? ¡No, por favor! Sólo defiendo lo que es mío, LA VIDA, con mi pobre palabra.
Has escrito : "Cualquier defensa de la vida, y la dignidad de sus penurias y sacrificios, se basa en lo sensual o en lo sentimental, toda elección por la vida es una elección irracional, en cambio, razones sobran para justificar la muerte."
Estoy de acuerdo. En lo que no coincido es en que las razones tengan prevalencia sobre "lo sensual ...lo sentimental...una elección irracional".
¿Qué es la razón? Una entelequia indemostrable pese a don Renato.
Lo que sí existe, sea o no, es precisamente lo material, lo percibido, lo sentido, lo irracional
CACO ERGO SUM decía aquel danés, ¿o era sueco?, don Soren.
Por un sistemático lavado de cerebro desde la más tierna infancia; padres, escuela, religiones, estudios; se ha dado un valor excepcional a lo no irracional. Nunca lo comprendí.
Si hay o no alma, psique, lo que fuere, no hay otra manera de demostrarlo que las referencias a lo concreto, lo percibido, lo sentido, en una palabra lo irracional. Hasta el de Aquino tuvo que admitirlo.
Sin embargo, lo que está aquí; este cuerpo que, ¡vaya usted a saber cómo!, ha evolucionado hasta crear eso que llamamos pensamiento;
es un complejísimo ser material compuesto de diminutas partículas organizadas. Algo concerto, real, tangible...y con vida.
Y aquí estamos existiendo en esa maravilla de sensaciones que es la vida humana. ¿Cómo voy a usar razones; entelequias supuestamente válidas sin apoyo vital; con sólo la teoría de viejos o nuevos pensadores? ¡Líbreseme de la razón para esto! Usemos lo único que no es preciso demostrar: las sensaciones.
Y aquí, bien asentados en lo irracional, dicho sea en el mejor de los sentidos, empecemos a hablar de lo que importa. Lo único que tengo: LA VIDA.
Desde ella carece de sentido la muerte. ¡Dejar de ser! ¡A santo de qué!
El cínico Voltaire en una poesía decía algo así como:
Vuélvaseme impotente,
cojo total, manco total,
con tal de que viva.
Es bastante. Estoy más que contento.
Recomiendo el poema. Empezaba diciendo:
Un desgraciado
llamaba cada día
a la muerte en su socorro...
Perdona no lo ponga en francés, mi ortografía es nefasta.
Y siguiendo con las citas galicanas, hay un párrafo en La loca de Chaillot de Jean Giradoux que viene al caso. En él,desde su más que miseria, canta las glorias de vivir ante el muchacho que se ha tirado del puente y que confunde con un antiguo novio.Todas irracionales, maravillosamente irracionales.
¡Dejad los argumentos de la mente! Son puro fuego de artificio. Fantasías inventadas para confundirnos
Está el calor y el frío. El placer y el dolor. La satisfacción y el hambre.
Los colores, los aromas, los sonidos, las texturas, los sabores. Sí. También los no agradables. Todo está ahí. Dispuesto para ser percibido, gozado, sufrido.
Todo es cuestión de pesar y medir. ¿Que es más denso? Y elegir. Porque la libertad es también algo irracional. La verdadera Libertad. Sale de nuestros centros, la exige nuestro cuerpo. No esa ficticia y panfletaria que han desarrollado para mejor controlarnos los apóstoles del estado de derecho. La simple, hermosa, visceral LIBERTAS, cuyo límite está sólo en los otros, pero los otros reales, concretos, no las abstracciones de los pensadores.
Con el otro francés, hoy va de galos, ¡reivindico lo irracional! la vida aquí y ahora.
Tomo tu guante del suelo,se te debió caer en un descuido, y te lo dejo ahí sobre la cómoda.
¿Acepto el desafío? ¡No, por favor! Sólo defiendo lo que es mío, LA VIDA, con mi pobre palabra.
Has escrito : "Cualquier defensa de la vida, y la dignidad de sus penurias y sacrificios, se basa en lo sensual o en lo sentimental, toda elección por la vida es una elección irracional, en cambio, razones sobran para justificar la muerte."
Estoy de acuerdo. En lo que no coincido es en que las razones tengan prevalencia sobre "lo sensual ...lo sentimental...una elección irracional".
¿Qué es la razón? Una entelequia indemostrable pese a don Renato.
Lo que sí existe, sea o no, es precisamente lo material, lo percibido, lo sentido, lo irracional
CACO ERGO SUM decía aquel danés, ¿o era sueco?, don Soren.
Por un sistemático lavado de cerebro desde la más tierna infancia; padres, escuela, religiones, estudios; se ha dado un valor excepcional a lo no irracional. Nunca lo comprendí.
Si hay o no alma, psique, lo que fuere, no hay otra manera de demostrarlo que las referencias a lo concreto, lo percibido, lo sentido, en una palabra lo irracional. Hasta el de Aquino tuvo que admitirlo.
Sin embargo, lo que está aquí; este cuerpo que, ¡vaya usted a saber cómo!, ha evolucionado hasta crear eso que llamamos pensamiento;
es un complejísimo ser material compuesto de diminutas partículas organizadas. Algo concerto, real, tangible...y con vida.
Y aquí estamos existiendo en esa maravilla de sensaciones que es la vida humana. ¿Cómo voy a usar razones; entelequias supuestamente válidas sin apoyo vital; con sólo la teoría de viejos o nuevos pensadores? ¡Líbreseme de la razón para esto! Usemos lo único que no es preciso demostrar: las sensaciones.
Y aquí, bien asentados en lo irracional, dicho sea en el mejor de los sentidos, empecemos a hablar de lo que importa. Lo único que tengo: LA VIDA.
Desde ella carece de sentido la muerte. ¡Dejar de ser! ¡A santo de qué!
El cínico Voltaire en una poesía decía algo así como:
Vuélvaseme impotente,
cojo total, manco total,
con tal de que viva.
Es bastante. Estoy más que contento.
Recomiendo el poema. Empezaba diciendo:
Un desgraciado
llamaba cada día
a la muerte en su socorro...
Perdona no lo ponga en francés, mi ortografía es nefasta.
Y siguiendo con las citas galicanas, hay un párrafo en La loca de Chaillot de Jean Giradoux que viene al caso. En él,desde su más que miseria, canta las glorias de vivir ante el muchacho que se ha tirado del puente y que confunde con un antiguo novio.Todas irracionales, maravillosamente irracionales.
¡Dejad los argumentos de la mente! Son puro fuego de artificio. Fantasías inventadas para confundirnos
Está el calor y el frío. El placer y el dolor. La satisfacción y el hambre.
Los colores, los aromas, los sonidos, las texturas, los sabores. Sí. También los no agradables. Todo está ahí. Dispuesto para ser percibido, gozado, sufrido.
Todo es cuestión de pesar y medir. ¿Que es más denso? Y elegir. Porque la libertad es también algo irracional. La verdadera Libertad. Sale de nuestros centros, la exige nuestro cuerpo. No esa ficticia y panfletaria que han desarrollado para mejor controlarnos los apóstoles del estado de derecho. La simple, hermosa, visceral LIBERTAS, cuyo límite está sólo en los otros, pero los otros reales, concretos, no las abstracciones de los pensadores.
Con el otro francés, hoy va de galos, ¡reivindico lo irracional! la vida aquí y ahora.
Comentario:
Has dejado tus letras y he tenido que seguirte a saltos de buscador para darte en tu casa el agradecimiento por ellas. Gracias por tomarte el tiempo de escribirlas.





