Blogs.ya.com Quitar publicidad
Almadeniña
Acerca de
Pensamientos, conversaciones, silencios, pitillos compartidos, noches, ilusiones, momentos... Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferéncia entre sostener una mano y encadenar un alma...de niña.
Contadores
contadores gratis

Discover Doctor Flake!
RelojesWeb para Pisos!
Enlaces
enlaces
Sindicación
 
Costumbres.
Somos animales de costumbres dicen. Es curioso cómo nos acostumbramos a las cosas y no nos gusta que cambien. Nos fastidia que cierren nuestra cafetería habitual, que trasladen nuestro kiosco, que reorganicen las tiendas y supermercados a los que acudimos normalmente... Y si se trata de personas, peor todavía.
Últimamente se están yendo de mi vida, o alejando algo, bastantes personas. Algunas muy cercanas, a las que me está costando mucho decir adios.
Otras, son conocidos, pero con los que he conectado, que se han hecho parte de algunas de mis rutinas. A estos los echaré mucho de menos, aunque ellos no se den cuenta o no lo entiendan, porque nuestros contactos hayan sido esporádicos. Pero son personas que han hecho por mí algo muy importante, y no se han dado cuenta. Sólo por estar ahí y ser como son han contribuido bastante a mi reconciliación con el pasado, para hacer posible y más fácil mi presente.
La gran mayoría de ellos se han ido porque han encontrado algo mejor, para su vida personal, profesional o ambas, y me alegro muchísimo por ellos, pero eso no resta que sienta algo de pesar, porque sé que, aunque se queden cerca, no será lo mismo.
Además, a ellos se unirán pronto otros, no por su partida, si no por mi traslado. Y sé que algunos quedarán y seguiré viéndolos, pero el resto se perderá entre aquellos que un tiempo vi a diario...
No me gustan las despedidas y no me acostumbro nunca a que personas que aprecio desaparezcan de mi vida. Sé que cada uno debe tomar su camino, pero me resisto a convertir a personas en meras paradas de descanso, ojeadas al interior de la casa cerrada.
Sé que no puedo hacer nada, pero lo intento todo, a veces funciona, a veces consigues seguir la pista y que te la sigan a ti. Porque no me gusta poner fecha de caducidad a las amistades, porque amigos de verdad hay muy pocos, pero hay muchos que podrían llegar a serlo si nos diéramos mutuamente la oportunidad. Pero es duro arriesgar cuando sabes que te marchas.
Supongo que es la vida. Pero no por eso va a dejar de fastidiar. Supongo que no me acostumbraré nunca. Y, que no lo haga, será una buena noticia. El resto, el tiempo lo dirá.

No