Almadeniña
Acerca de
Pensamientos, conversaciones, silencios, pitillos compartidos, noches, ilusiones, momentos... Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferéncia entre sostener una mano y encadenar un alma...de niña.
Contadores
contadores gratis
RelojesWeb para Pisos!
Enlaces
enlaces
Sindicación
 
Ilusión.
Cuando eras pequeña, ¿nunca te habías parado a pensar lo alto que era el cielo? Yo si. A menudo imaginaba que encima de mi, lo azul era eterno, infinito, que no acababa nunca. Entonces, un día empezamos a mandar hombres, y claro, por la noche llegaron a la luna. Fui a la escuela y esencialmente me enseñaron que el azul del cielo acababa donde empezaba la oscuridad del espacio…y mi ilusión se acabo. Muchas ilusiones caminan a través de procesos similares. Al principio piensas, “¿hasta donde puedo llegar?”. Crees que no hay límites, que tus proyectos no puedan alcanzar. El cielo es infinito. Pero entonces empiezas a arrancar, y como cuando eras niño e ibas a la escuela, la cruda realidad aparece. Afrontar proyectos hace que te encuentres con ella de cara. Todo eso a menudo, hace que inconscientemente los proyectos empieces a limitarlos. La visión de tu cielo infinito, se asemeja a un sueño, una ilusión infantil.
La vida real es lo que separa los limites de lo ilimitado del inicio de la realidad, y mucha gente te dirá que el resto es solo para otros.
No estoy seguro. Por supuesto has de estar al corriente de la realidad diaria en lo que ilusionas, pero si sustituyes la filosofía de tu cielo infinito por la del cielo acaba donde empieza el espacio, ¿no te estas imponiendo un limite en tu potencial crecimiento?
La mayoría lamenta la perdida de energía cuando inician proyectos, en otras palabras, cuando lo extraordinario se vuelve rutina, aburrimiento y dejan de pensar en términos de lo alto que puede llegar a ser el cielo.

No