Tostadas de pan con aceite frente a las pesadísimas magdalenas tan admiradas por las aspirantes a escritoras jovencitas, jovencitas escritoras
(Ya que de momento yo desde casa no puedo acceder a la lectura descarga correcta de este documento y otras cuantas pifias, que ya empezamos, "¿qué tal ese espionaje muchachos?", pues ahí va letra por letra, sature el blog antes de decir cuanto está escrito en el libro que hemos ido aumentando en estos cuatro meses de silencio impuesto otra vez más por la impotencia por el atropello de medios de los demás hacia una.
Desisto de sacar esta mierda de momento, javascript de los huevos no me veras tomando un curso acelerado de tus prepotenteces gilipolleces, htmeleces, buscadores y sus alojamientos, alojamientos y sus buscadores... Hasta ahí habríamos llegado. Digamos que ¿cómo se mide la importancia so cretinos, qué es lo que verdaderamente importa? ¿Os creéis que vosotros y vuestras hachetemeleces? ¿No es mi espíritu, su espíritu, mi intelecto?, y los vuestros... si los tenéis)
Y al beber nuestro café mojando en él nuestro pan tostado con aceite y mermelada, nos percatamos de algo de lo más trascendental no misoginada ninguna de mariquita buscando desesperadamente su bolso o tiempo perdido medias sin estrenar en medio de una magdalena mental de proporciones abisales de fiestas y saraos y tés no Alicias sino buscando le dé por culo cierto baronet de Charlus que ni por esas se percató, ni por esas de pasear el buscador una Albertine a la que dando él por culo mental, el único al que su neurona y músculo de retratista de salones podía aspirar, llamar la atención del solicitado porculeador. Y al beber nuestro café mojando en él nuestro pan: Sorber la vulva saborear el clítoris y así los labios de la amada mujer, que así nos beban (Piensen otros en sus churros a lo magdalena mental o a lo almudena y otras eróticas aretinadas de la mujer de letrinas que claro que también las hay, ¿hay otra cosa diosa piedra literatura?, más rígida y en disfunción que el dios estatua de piedra de mi sueño al que, desgracia, yo debo despertar o morir en el empeño, yo la que tendrá la carga de destruir templos y sectas en nombre de hacer visible lo que todos quieren silenciado: la verdad sobre el sexo, la verdad sobre todo. Fantazomai: Hacer visible el género el linaje, cambiad por Fantasía la ruina ruindad de todos los templos y sectas) Comer: es tu sexo, beber: igual…. Y no sé si hablo de la perfección poética, la libertad del Amor o su paroxismo, y sé que no hablo sólo de vulvas clítoris labios vaginas, órganos vísceras, aunque la mente sea otra más, las increíbles tripitas cerebrales enroscadas en su cavidad craneal, hablo de la radiación en que toda materia termina empieza se sustituye, baile de la energía, ahora tangible ahora no. Tu rosa es rosa, y eso comer y eso beber; sé de qué hablo. Y mirar: y verla; y respirar: y abrazarla con los pulmones. Y… un útero en un útero en un útero como una serie de grutas encantadas por las que te internas mi muñequita o poesa rusa Kolikowsky y nunca más sales ya de ahí les murs gluants de una mélancholie; un útero en un útero grutas encantadas que se interpenetran: Dentro de mí con ella que es yo. Y serán todo lo gluants que quieras y todo lo mélancholie, pero únicamente por ser les murs que no se pueden asaltar pues la fortaleza cerró por defunción. ¡O más exactamente!: La cerraron enterraron por lo mismo los mezquinos.
Desisto de sacar esta mierda de momento, javascript de los huevos no me veras tomando un curso acelerado de tus prepotenteces gilipolleces, htmeleces, buscadores y sus alojamientos, alojamientos y sus buscadores... Hasta ahí habríamos llegado. Digamos que ¿cómo se mide la importancia so cretinos, qué es lo que verdaderamente importa? ¿Os creéis que vosotros y vuestras hachetemeleces? ¿No es mi espíritu, su espíritu, mi intelecto?, y los vuestros... si los tenéis)
Y al beber nuestro café mojando en él nuestro pan tostado con aceite y mermelada, nos percatamos de algo de lo más trascendental no misoginada ninguna de mariquita buscando desesperadamente su bolso o tiempo perdido medias sin estrenar en medio de una magdalena mental de proporciones abisales de fiestas y saraos y tés no Alicias sino buscando le dé por culo cierto baronet de Charlus que ni por esas se percató, ni por esas de pasear el buscador una Albertine a la que dando él por culo mental, el único al que su neurona y músculo de retratista de salones podía aspirar, llamar la atención del solicitado porculeador. Y al beber nuestro café mojando en él nuestro pan: Sorber la vulva saborear el clítoris y así los labios de la amada mujer, que así nos beban (Piensen otros en sus churros a lo magdalena mental o a lo almudena y otras eróticas aretinadas de la mujer de letrinas que claro que también las hay, ¿hay otra cosa diosa piedra literatura?, más rígida y en disfunción que el dios estatua de piedra de mi sueño al que, desgracia, yo debo despertar o morir en el empeño, yo la que tendrá la carga de destruir templos y sectas en nombre de hacer visible lo que todos quieren silenciado: la verdad sobre el sexo, la verdad sobre todo. Fantazomai: Hacer visible el género el linaje, cambiad por Fantasía la ruina ruindad de todos los templos y sectas) Comer: es tu sexo, beber: igual…. Y no sé si hablo de la perfección poética, la libertad del Amor o su paroxismo, y sé que no hablo sólo de vulvas clítoris labios vaginas, órganos vísceras, aunque la mente sea otra más, las increíbles tripitas cerebrales enroscadas en su cavidad craneal, hablo de la radiación en que toda materia termina empieza se sustituye, baile de la energía, ahora tangible ahora no. Tu rosa es rosa, y eso comer y eso beber; sé de qué hablo. Y mirar: y verla; y respirar: y abrazarla con los pulmones. Y… un útero en un útero en un útero como una serie de grutas encantadas por las que te internas mi muñequita o poesa rusa Kolikowsky y nunca más sales ya de ahí les murs gluants de una mélancholie; un útero en un útero grutas encantadas que se interpenetran: Dentro de mí con ella que es yo. Y serán todo lo gluants que quieras y todo lo mélancholie, pero únicamente por ser les murs que no se pueden asaltar pues la fortaleza cerró por defunción. ¡O más exactamente!: La cerraron enterraron por lo mismo los mezquinos.