logotipo

img_google
ALMAS GEMELAS: Inquietudes sin fecha de caducidad
Contando la vida como la vemos nosotros, Petunia y Finchi
Acerca de
Él, (Finchi) es un loco encantador que vive la vida sin preocupaciones. Petunia es su debilidad, una chica dulce e incorregible. Ambos viven bajo el lema de: Más vale que te odien por quién eres, a que te quieran por quién no eres. Su mentes inquietas, bien mezcladas y agitadas, han hecho posible el nacimiento de ALMAS GEMELAS, un lugar donde los pensamientos y los sentimientos no tienen fecha de caducidad.
Enlaces
Déjate caer por...
Sindicación
 
Cruce de caminos

Suena el despertador. Ese maldito sonido que cada mañana me atrae de mis más oscuros sueños, o quizás pesadillas, nunca lo recuerdo bien. Intento apagarlo como puedo, pero como siempre, él termina ganando la batalla. Enciendo la tele, (y no es que me guste verla a esas horas), simplemente me hace compañía su ruido. A lo mejor es que intento ocultar la soledad que siente tanto mi corazón como mi cama cada noche, cada mañana, cada día, cada segundo.

Después de recordar mentalmente todo lo que tengo que hacer en el día, me dirijo más dormida que despierta al baño. Me gusta sentir cómo caen las gotas de agua fría por mi cara cada mañana, hacen que me sienta viva, me hacen ver que aún siento, que no soy inmune al roce de tu piel, esa piel que aún no me ha rozado, o quizás sí, por ahora sólo eres un sueño.

Al salir del baño, termina el recorrido de vuelta a la habitación. Sin mirar siquiera, saco el primer pantalón que pille y la primera camiseta que vea. Cojo mi bolso y mi carpeta, esa carpeta traga papeles que parece no tener fondo. Decidida a comerme el mundo salgo a la calle. Aunque cuando siento que el frío de la mañana choca contra mi piel, pienso siempre que es el mundo el que piensa comerme.
Tomo el mismo camino de cada día, aunque hoy lo veo diferente. Cada mañana entro en la misma tienda, compro las mismas tonterías, y tomo por la misma acera... ¡oh rutina!, que te apoderas de mi vida. Aunque hoy, me apetece cambiar, no tomaré la misma acera, me atreveré a romper la rutina, cruzaré la ancha carretera, y cambiaré. Que atrevida soy ¿no?. Pues con ese pequeño cambio, se ha producido uno muy grande aquí, dentro, en mi corazón.

Después de dar dos pasos, mi mente vuela a quién sabe donde... sumergida en mis pensamientos, sin darme cuenta de todo lo que pasa a mi alrededor. Hasta que de pronto, siento que algo duro choca contra mi frente. Instintivamente llevo mi mano hasta ella, y de mis labios se escapa un leve gemido:
-¡Ouch!
-¡Ey!, perdona. ¿Estás bien?
Llevo mis ojos hasta los del dueño de esa voz, se cruza una mirada con la otra, y de repente, siento que no existe nada ni nadie, solos él y yo contra el mundo, no hay nada más. No hay dolor, ni alegría, ni pena, ni felicidad... No hay nada. Sólo su mirada y la mía. Quizás fuera un simple segundo, pero a mí me pareció eterno:
-No... perdona tú, yo también venía pensando en mis cosas.-atiné a decir con una sonrisa estúpida en mis labios-.
-¿Pero estás bien?
-Sí, sí. Tranquilo.
Una vez te aseguraste de que estaba bien, no pudiste ocultar que una sonrisilla se mostrara en tu rostro. Dios... en ese momento creí estar entrando en el cielo, o tú eras un ángel caído o yo acababa de morir. Tenías la sonrisa más bonita que he visto en mi vida, y que seguramente, jamás veré.
Yo también te sonreí, hasta que miraste tu reloj y rompiste la magia:
-Oye, que llego tarde. Se me escapa la guagua. ¿Mañana en la misma esquina a la misma hora?.-mientras me guiñabas un ojo-.
-Vale.-te contesté entre risas-.

Seguiste tu camino, y yo el mío, aunque a los poco pasos, no pude evitar mirar hacia atrás para ver como tu figura se perdía por la calle, y qué curioso, tu también estabas mirando hacia atrás. A los dos nos hizo gracia, aunque seguimos caminando. Al final, gracias a ti, tuve más ganas que nunca de comerme al mundo. Ni siquiera sé tu nombre, ni cuantos años tienes... Ni siquiera sé si tienes novia. Pero mientras no lo sepa, seguirás siendo el príncipe azul de mis sueños.
Ese príncipe perfecto que cada niña sueña con conocer algún día... Ese príncipe perfecto, que hoy, apareció en mi vida.

Petunia.


EFEMÉRIDES
¿Sabías que tal día como hoy del año...
1881 nació el pintor Pablo Ruiz Picasso?
1979 Cataluña y Euskadi votaron en referéndum sus estatutos de autonomía?

CITA DEL DÍA
Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño... una realidad
 
¿Antes honrado que sencillo?

Ayer me crucé con un viejo amigo por la calle al que hacía tiempo que no veía. Tenía ganas de charlar con él, así que lo acompañé a hacer sus recados. Me contó que estaba algo cansado y desanimado de tanto buscar trabajo, de echar curriculums, de hacer entrevistas y de que nunca lo llamaran, por eso había decidido solicitar un curso subvencionado de varios cientos de horas, para poder completar su preparación y evitar tirarse un año en blanco. Cuando llegamos a la academia para entregar la solicitud, nos dimos cuenta de dos curiosos detalles, que a continuación os relato.

El gerente de la academia estaba hablando por teléfono (así fue como él mismo se identificó cuando contestó la llamada). Le contaba al interlocutor que había cursos tan poco atractivos que le costaba mucho encontrar a gente dispuesta a realizarlos. Pero como él decía, "lo importante es que la Administración nos dé el curso, así cobramos la subvención, y si luego viene un inspector ponemos las fichas de otros alumnos de otros cursos, y les pedimos el favor de que asistan a una clase y firmen el parte de asistencia".

Cuando acabó de hablar, salió para atendernos y recoger la solicitud de mi amigo. En ese instante llegaron un señor de unos 50 años y su hijo, de unos 20. "Hola Fulanito, aquí te traigo la solicitud de mi hijo, la que te comenté por teléfono el otro día. Espero que tenga suerte y sea seleccionado". A lo que el gerente contestó con una sonrisa cómplice: "Ya veremos qué pasa, pero seguro que no habrá problemas".

Es curioso que no sólo en los trabajos exista el enchufe, sino también en los cursos. Y yo me pregunto, ¿por qué en lugar de solicitar un curso poco atractivo, no solicita dos cursos iguales o incluso tres, si sabe que tiene más demanda y luego cobrará la subvención igualmente?, ¿o es que quiere cobrar y luego no tener que impartirlo?.

Lo triste es que no veo el día en que estas historias dejen de suceder.

Finchi.


EFEMÉRIDES
¿Sabías que tal día como hoy del año...
1931 falleció el inventor Thomas Alva Edison?
1990 Carlos Sainz fue campeón del mundo de rallies?

CITA DEL DÍA
Dime con quién andas y te diré quién eres



 
Arrancando los motores

¿Sustituirán algún día los chats y las relaciones virtuales a la vida social de la gente?, ¿acabará Internet imponiendo su hegemonía también en el campo de las relaciones personales?. Nosotros, Petunia y Finchi, aunque nos hayamos conocido en la red, esperamos que no.

Quizás no seamos los mejores amigos del mundo, porque somos conscientes de que la nuestra no es la típica relación de amigos que se ven todos los días, pero eso no ha impedido que nuestra complicidad aumente día tras día, que nos compenetremos cada vez más, y que casi sin hablar sepamos qué piensa cada uno.

Lo curioso de conocer así a gente, es que en muchos casos, relaciones como la nuestra, quizás no funcionarían en la vida real, o quizás no nos apreciaríamos tanto...No cabe duda de que ese es un punto a favor de las amistades virtuales.

Finchi.


-Muchos seguramente creerán que es el fin del mundo.
-Tienes razón.
-¿Crees que podría serlo?
-Sí.
-¿Cómo puedes decir eso?
-¿No es la respuesta que esperabas?
-¿No podrías fingir ser como eras... y animarme un poco?
-El mundo, tiene dos tipos de personas, y cuando ocurre algo afortunado, los del primer grupo lo consideran más que suerte, más que casualidad, lo consideran una señal, una prueba de que hay alguien ahí arriba cuidando del ser humano. La otra gente, lo considera pura suerte... un feliz giro del azar. Para ellos, la situación está mitad y mitad, podría ir mal... o bien. Pero en el fondo, sienten que pase lo que pase, están solos. Y eso, les llena de temores, sí... es lo que piensan.

Pero luego, hay cantidad de gente del primer grupo, que... están viendo un milagro. Y en el fondo sienten que pase lo que pase, habrá alguien ahí arriba para ayudarles. Y eso les llena de esperanza. Lo que deberías preguntarte es: ¿en qué grupo estás tú?, ¿eres de los que ves milagros, o crees que la suerte de la gente es aleatoria? O plantéatelo así: ¿es posible que no existan las coincidencias?.

Petunia.


EFEMÉRIDES
¿Sabías que tal día como hoy del año...
1492 Cristóbal Colón avistó las tierras del continente americano?
1978 desapareció el arqueólogo e historiador Luis Pericot?
1992 un fuerte seísmo causó más de 1.000 víctimas mortales en El Cairo y alrededores?

CITA DEL DÍA
La alegría se multiplica cuando la dividimos