Gripe Aviar
Estoy triste (para no variar), pero hoy por algo especial.
Creí que el show televisivo de la gripe aviar formaba parte de un capítulo del mercado internacional de la ganadería y de la industria cárnica para volver loco al ciudadano de a pié y controlar desde los medios de comunicación, el mercado de la oferta y la demanda de productos perecederos, a la población que vé la tele y esas cosas, dejándose manipular por ellos.
Hasta la fecha han muerto unas seis aves en TODO EL MUNDO de éso. Las demás han sido sacrificadas, por si las moscas, dicen, y ya sueltan por ahí la palabra pandemia (del Griego: Pan: Todos, Demos=Pueblo..., (o sea la peste bubónica) pero claro, eso no es alarmismo.... más bien un nuevo concepto de marketing
Veamos:
1º Le tocó al cerdo: La peste porcina .
Casi, casi, no pudimos llevarnos unos chorizos camperos de los wenos, wenos camino de Francia, cuando en la frontera hispano-francesa (eran otros tiempos) nos abrieron el maletero y cuando La Gendarmerie Francaise y vió ese peazo de alimento, rojizo, y con aroma puro de pueblo, nos dijeron que no, que no podía entrar a Francia el chorizo porque "podría" estar contaminado, según ellos. Con la buena pinta que tenía, sí, seguro.
Malditos gabachos!!! Ellos lo que querían era retirarnoslo para comérselo con un peazo de pan cateto.
El cerdo bajó de precio mogollón y los españolitos de a pié comenzaron a consumir mucho pollo y este como no se convirtió en un nuevo negocio, Particularmente aproveché la oportunidad para disfrutar de las delicias de nuestro queridisimo y exquisito cerdo ibérico. De lo mejor.
2º Le tocó al caballo con su peste equina.
Por desgracia ni a mis amigos ni a mi, nos afectó esta crisis caballar directamente. A pesar que realizamos toda una carrera de obstáculos para saltarnos los días de forma milagrosa y poder llegar a final de mes. Y claro los caballos purasangre de Sotogrande, salen más bien carillos y no nos llega el presuesto. Y por estos lares se come poca carne equina, si bien, se come un poco más la de lidia, que es variedad de a la que voy.
3º La última "tocada" fué el mal de las vacas locas ó encefalopatía espongiforme .
Fliplé como una romana. El precio de la Ternera se puso por los suelos al bajar el precio de la ternera un huevo, o sea mogollón. Y gracias al negocio de los demás, comí estupendos entrecottes de Ternera Española de 1ª clase a precio de Cerdo de China de 3ª.
Como dice el refrán español:
Come buena carne y bebe vino añejo y te relucirá el pellejo.
Y me lució ese verano pero que muy bien.
y.... ahora con la gripe aviar, mirad lo que ha pasado.
Me pregunto : ¿Qué pasará en los EE UU con los Mac Nuggett's y el Mac Pollo?
Y lo peor de todo es... ¿Qué ha pasado con él??

Lo mejor es que envíen a cinco científicos al lugar de los EE.UU. (con sus familias, por supuesto) y estudien lo que realmente le ha pasado a Donald. Se lo pasarán pipa comiendo pollo en Yankilandia.
Posdata: Tengan cuidado con las patas de gallo, crecen sin avisar.
Gracias Juan, eres un genio.
Creí que el show televisivo de la gripe aviar formaba parte de un capítulo del mercado internacional de la ganadería y de la industria cárnica para volver loco al ciudadano de a pié y controlar desde los medios de comunicación, el mercado de la oferta y la demanda de productos perecederos, a la población que vé la tele y esas cosas, dejándose manipular por ellos.
Hasta la fecha han muerto unas seis aves en TODO EL MUNDO de éso. Las demás han sido sacrificadas, por si las moscas, dicen, y ya sueltan por ahí la palabra pandemia (del Griego: Pan: Todos, Demos=Pueblo..., (o sea la peste bubónica) pero claro, eso no es alarmismo.... más bien un nuevo concepto de marketing
Veamos:
1º Le tocó al cerdo: La peste porcina .
Casi, casi, no pudimos llevarnos unos chorizos camperos de los wenos, wenos camino de Francia, cuando en la frontera hispano-francesa (eran otros tiempos) nos abrieron el maletero y cuando La Gendarmerie Francaise y vió ese peazo de alimento, rojizo, y con aroma puro de pueblo, nos dijeron que no, que no podía entrar a Francia el chorizo porque "podría" estar contaminado, según ellos. Con la buena pinta que tenía, sí, seguro.
Malditos gabachos!!! Ellos lo que querían era retirarnoslo para comérselo con un peazo de pan cateto.
El cerdo bajó de precio mogollón y los españolitos de a pié comenzaron a consumir mucho pollo y este como no se convirtió en un nuevo negocio, Particularmente aproveché la oportunidad para disfrutar de las delicias de nuestro queridisimo y exquisito cerdo ibérico. De lo mejor.
2º Le tocó al caballo con su peste equina.
Por desgracia ni a mis amigos ni a mi, nos afectó esta crisis caballar directamente. A pesar que realizamos toda una carrera de obstáculos para saltarnos los días de forma milagrosa y poder llegar a final de mes. Y claro los caballos purasangre de Sotogrande, salen más bien carillos y no nos llega el presuesto. Y por estos lares se come poca carne equina, si bien, se come un poco más la de lidia, que es variedad de a la que voy.
3º La última "tocada" fué el mal de las vacas locas ó encefalopatía espongiforme .
Fliplé como una romana. El precio de la Ternera se puso por los suelos al bajar el precio de la ternera un huevo, o sea mogollón. Y gracias al negocio de los demás, comí estupendos entrecottes de Ternera Española de 1ª clase a precio de Cerdo de China de 3ª.
Como dice el refrán español:
Come buena carne y bebe vino añejo y te relucirá el pellejo.
Y me lució ese verano pero que muy bien.
y.... ahora con la gripe aviar, mirad lo que ha pasado.
Me pregunto : ¿Qué pasará en los EE UU con los Mac Nuggett's y el Mac Pollo?
Y lo peor de todo es... ¿Qué ha pasado con él??

Lo mejor es que envíen a cinco científicos al lugar de los EE.UU. (con sus familias, por supuesto) y estudien lo que realmente le ha pasado a Donald. Se lo pasarán pipa comiendo pollo en Yankilandia.
Posdata: Tengan cuidado con las patas de gallo, crecen sin avisar.
Gracias Juan, eres un genio.
Sin punto de partida (Torre de Babel mental)
Menuda mierda de Octubre Picassiano. Menuda mierda de Octubre.
Estoy sin rumbo, a la deriva, esto no es normal. Capacidad de concentración 8%, no ganas de hacer cosas (desidia) 25%, ganas de moverme 5%, inquietud 2%, capacidad para leer y enterarme, (como a mí me gusta), de las cosas 11%, desorden mental 40%, resto... no sabe/no contesta .
Mi fijación se basa en intentar ordenar el amasijo de ideas que circulan por mi mente a una velocidad excesiva, ilegal, según la DGT.
Desde fuera estoy como ausente, por dentro me siento como una olla exprés en el fuego sin válvula de escape de gases.
La Física no perdona: Cuanta mayor sea la fricción (de ideas) mayor será la temperatura (mental). Teniendo en cuenta que el valor de una caloría es la cantidad de energía que un gramo de agua necesita para elevar su temperatura un grado, mi cerebro parece que está a punto de ebullición: hierve de tanta agitación.

No duermo, a pesar del "enfriador mental medicamentoso" que el Doctor me ha recetado. Creo, ante todo que hay que aflojar la fricción (el fuego mental) para suavizar y encontrar el chicote (extremo de un cabo) y así desnudar el lío mental que me atrapa y me inmoviliza: Tengo pues la necesidad de aflojar el fuego interior y poder ordenar los hilos de mi laberinto mental que está hecho un manojo lleno de nudos inconexos.
Ha bosado mi vaso (o mi jarra). Ya no sé si estoy confusa ó estresada. O que mi estress ha provocado tanta confusión que por mucho que trato evitarlo todo me afecta. Eso es, todo me afecta, pero en negativo.
He sido tan dispuesta que ahora estoy como un PC loco, al que hay que volver a resertear porque no conecta archivos con coherencia. Me he perdido en mí misma.
Necesito oxígeno, pero no sé por donde empezar. Me sobra todo y todo me falta a la vez. Emotivamente soy un pedazo de pan mojado, que cuando lo tocas se desmenuza.
Acabo de ver al tercer médico en lo que vá de mes y la única solución que me dan es tranquilizarme (eso la lo sé cariño, pero no sé ni como ni por dónde empezar, sino no os hubiera visitado) y de camino me recetan variantes de drogas legales que odio con toda mi alma, pero me resigno a tomar por si de algo sirve.
El Sol existe, es mi pábulo, mi alimento vital, mi vitamina.
Aquí no es Otoño, sino más bien la cola final de un cometa llamado Verano, y el Sol luce, invitándome a nutrirme de él. Pero ni siquiera encuentro energía para salir de este lío mental y zambullirme en un baño de salud.

¿De dónde las saco? Pregunto y no arranco.
El trabajo, mejor dicho, los dos putos medios trabajos donde sacrifico mi tiempo han colmado con un chorro de agua a presión la jarra y la han saturado, bosadola, todo se sale sin control. Y es que puesta a dar he dado, por mi condición, hasta lo que no tenía. Hoy ni puedo ni quiero saber nada de ellos, me ahogan. No me dejan dormir, no me sale vivir, disfrutar, saborear las cosas exquisitas y gozar de los placeres de la vida. Echo de menos reirme. Y lo intento porque la risa forma parte de mis cromosomas. Aunque pocas, desde luego, ganas de vivir tengo, pero ánimos ninguno.
Quien bien me conoce, sabe que mi vida está compuesta de una singular carrera de obstáculos emocionales, que he superado como si tal cosa, endureciéndome pero siempre con el optimismo por delante. No me apesadumbraba ante las "cosas de la vida", me creí curtida. Camino por una senda que se hace cuesta arriba, dificil de superar.
Confío en mí y en quienes me rodean. Confío en ignorar para superar este amasijo que me aturde.
Barajo varias opciones con un factor común: desaparecer. Para intentar mover esta carroza que se encuentra atascada en el fango:
1º Desaparecer de estos alrededores que me ahogan y mirar otro MAR. Mirar y oir el Atlántico Sur. El infinito habla por si mismo.
2º Desaparecer e introducirme en la gran ciudad que me haga sentir pequeña y a la vez viva.
No creí que la mente fuera capaz de llegar a este estado de saturación. Pienso en gris y no me gusta, pero no tengo a mano otro color, no los distingo.
Necesito pensar, pero antes he de alinear las ideas, para llegar a un punto de inflexión que me permita dilucidar el camino, la senda que me lleve al otro lado del laberinto.

Veré que puedo hacer. Sé que puedo. Pero no me sale.
Pseudo gatos
Tengo sobre mi escritorio un animal de tres cuartas de largo, cabello rubio rayado, cuello de león y orejas de lince. Es de los felinos más nobles que ha compartido casa conmigo. A veces, responde al nombre de Trodo
... bautizado así por Lü, supongo, para no llamarlo Frodo, ó también, por no llamarlo Electrodo ya que su despeinado eléctrico es perpetuo. Llegó a casa casi sin ser anunciado.
La alegría de su llegada a casa fué inversamente proporcional a la pena que digerí a trancas y barrancas por la muerte (sacrificio de Mopa
).
Hasta la vida gatuna, parece un culebrón.
Os cuento:
Mopa, cuyo nombre viene de ese instrumento utilizado por las amas de casa hacendosas y esmeradas que revisan el brillo del suelo para que dejen de ser suelo y se convierta en un espejo, ó bien, el que usa ese incansable personal de limpieza de los aeropuertos empecinados en no dejar por los pasillos rastros de colillas, semejante a un campo de minas nutrido de decenas de colillas tacaqueras, a punto de extinguirse.
Mopa de color gris ceniza, persa, chata y de mirada miel de romero, era tímida, muy cariñosa y escurridiza con los visitantes. Siempre los mantenía a su vista, a no menos de dos metros de distancia. Apareció en mi vida una mala noche de invierno en el patio de casa. Pensé que a algún vecino del lugar se le había extraviado, y, en vez de callar el tesoro encontrado intenté buscar su compañía humana que de la cual se había alejado. Fué inútil. Nadie conocía a ese espectacular animal y fué adoptado "en provisional", mientras aparecía el personaje anónimo del que se separó. Pasó el tiempo y se quedó en casa. Tan tranquilo el animal, ama y señora de todos los lugares, preferentemente las sábanas limpias, la ropa planchada y sobre todo, el armario, su perdición y la mía... nunca la encontraba. Raro era oirla maullar. Pensé, en más de una ocasión, que era muda. Exquisita como ella sola; no comía cualquier comida de gatos, prefería la mía y si era comida para gatos la suya era tipo Gourmet. Vivió a gusto como quiso. Cierto día, el amor apareció por la ventana. Otro persa color negro, muy atractivo por cierto. Y le dió por cantar serenatas versión sirena vikinga. Y el amor le costó la vida. Una noche aprovechando la despedida de una visita interpretó su especial toccatta y fuga. Desapareció de la misma forma que apareció en casa. No dejó rastro durante cinco días. Junté a todos los niños de la urbanización (los mejores rastreadores del mundo) y sólo pudieron localizar a su Romeo... Julieta se había desvanecido como la sombra de un fantasma cuando rompe el alba. Regresó en Diciembre como Robert Falcon Scott al ver que el explorador noruego Amundsen ya había llegado al Polo Sur
: exausta y fracasada. Llena de bichitos deseando alimentarse de carne fresca y de ácaros invisibles que la redujeron a un manojo de pelos con ojos. Tornó su preciosa melena gris ceniza a marrón roble seco.
La primera actuación para volverla a la vida fué llevarla a un médico gatuno que la operó, antes de sanarla. Yo no creía que se operara a los humanos si están griposos, por ejemplo. Mopa era para mí como un humano. Tuvo difícil post operatorio. Estuvo convaleciente más días de lo normal. Y lo llevó con la misma dignidad que la un hidalgo caballero de la edad media, hasta que no pudo más. En su lomo se instaló una especie de filete de ternera que crecía en su piel y no dejaba morirse por medicina alguna en detrimento de la vida de Mopa. Rabió en silencio, como siempre. Era una presencia ausente.
Mopa era una gata culta e intelectual: disfrutaba de la lectura (se colocaba entre mi lectura y yo), de mis miradas a la pantalla informática (allí enmedio estaba para ponerse al día), del humo de la buena yerba y de su mini muestra láctea de la cena (los yogures eran su perdición).Mopa
< dejó de hacer todas esas cosas que hacen los gatos. Y se encerró en su mundo gatuno misterioso quemando sus siete vidas en silencio. Probó todas las medicinas posibles. El filete se redujo notablemente, pero llegó el esplendor de la primavera que lo reaviva todo y, a la vez, apagando a
Mopa. Julio fué su último mes.
Sin querer y viéndonos en la tesitura de la vida y no vida, obligados por la cruz que le costó el amor, su mejor médico, -no el que la operó- y su ultima compañía humana -yo- decidimos tomar la decisión más dura que se puede tomar: Plantearnos si lo que llevaba encima era vida ó sólo inercia de ella. Y hicimos lo que no queríamos hacer. Habíamos fracasado, como el inglés Scott.
Le conté a un amigo del final de Mopa y quiso enseñarme algo, que en un pricipio no quería mostrarme pero que pensó era lo mejor. Allí apareció un manojillo de nervios con forma de pelusa despeinada rubia y me dijo: Recuerda a Mopa siempre y disfruta de este. Que Mopa no signifique para tí pena ni tristeza. Y me dijo que el mejor consuelo era regalarle TODO el amor de Mopa a este, que se llamaría Trodo
.
Trodo es felíz, es como Mopa, aprende a leer, estudia informática y además se coloca sobre el televisor: El es la noticia.
Es la alegría.
Vivan los gatos... y sus
.
Lo romántico de este triste historia gatuna es que Trodo es hijo del gato del que Mopa se enamoró. Trodo es el hijo que Mopa no llegó a tener.
En fin, cosas de la vida.
... bautizado así por Lü, supongo, para no llamarlo Frodo, ó también, por no llamarlo Electrodo ya que su despeinado eléctrico es perpetuo. Llegó a casa casi sin ser anunciado. La alegría de su llegada a casa fué inversamente proporcional a la pena que digerí a trancas y barrancas por la muerte (sacrificio de Mopa
).Hasta la vida gatuna, parece un culebrón.
Os cuento:
Mopa, cuyo nombre viene de ese instrumento utilizado por las amas de casa hacendosas y esmeradas que revisan el brillo del suelo para que dejen de ser suelo y se convierta en un espejo, ó bien, el que usa ese incansable personal de limpieza de los aeropuertos empecinados en no dejar por los pasillos rastros de colillas, semejante a un campo de minas nutrido de decenas de colillas tacaqueras, a punto de extinguirse.
Mopa de color gris ceniza, persa, chata y de mirada miel de romero, era tímida, muy cariñosa y escurridiza con los visitantes. Siempre los mantenía a su vista, a no menos de dos metros de distancia. Apareció en mi vida una mala noche de invierno en el patio de casa. Pensé que a algún vecino del lugar se le había extraviado, y, en vez de callar el tesoro encontrado intenté buscar su compañía humana que de la cual se había alejado. Fué inútil. Nadie conocía a ese espectacular animal y fué adoptado "en provisional", mientras aparecía el personaje anónimo del que se separó. Pasó el tiempo y se quedó en casa. Tan tranquilo el animal, ama y señora de todos los lugares, preferentemente las sábanas limpias, la ropa planchada y sobre todo, el armario, su perdición y la mía... nunca la encontraba. Raro era oirla maullar. Pensé, en más de una ocasión, que era muda. Exquisita como ella sola; no comía cualquier comida de gatos, prefería la mía y si era comida para gatos la suya era tipo Gourmet. Vivió a gusto como quiso. Cierto día, el amor apareció por la ventana. Otro persa color negro, muy atractivo por cierto. Y le dió por cantar serenatas versión sirena vikinga. Y el amor le costó la vida. Una noche aprovechando la despedida de una visita interpretó su especial toccatta y fuga. Desapareció de la misma forma que apareció en casa. No dejó rastro durante cinco días. Junté a todos los niños de la urbanización (los mejores rastreadores del mundo) y sólo pudieron localizar a su Romeo... Julieta se había desvanecido como la sombra de un fantasma cuando rompe el alba. Regresó en Diciembre como Robert Falcon Scott al ver que el explorador noruego Amundsen ya había llegado al Polo Sur
: exausta y fracasada. Llena de bichitos deseando alimentarse de carne fresca y de ácaros invisibles que la redujeron a un manojo de pelos con ojos. Tornó su preciosa melena gris ceniza a marrón roble seco. La primera actuación para volverla a la vida fué llevarla a un médico gatuno que la operó, antes de sanarla. Yo no creía que se operara a los humanos si están griposos, por ejemplo. Mopa era para mí como un humano. Tuvo difícil post operatorio. Estuvo convaleciente más días de lo normal. Y lo llevó con la misma dignidad que la un hidalgo caballero de la edad media, hasta que no pudo más. En su lomo se instaló una especie de filete de ternera que crecía en su piel y no dejaba morirse por medicina alguna en detrimento de la vida de Mopa. Rabió en silencio, como siempre. Era una presencia ausente.
Mopa era una gata culta e intelectual: disfrutaba de la lectura (se colocaba entre mi lectura y yo), de mis miradas a la pantalla informática (allí enmedio estaba para ponerse al día), del humo de la buena yerba y de su mini muestra láctea de la cena (los yogures eran su perdición).Mopa
< dejó de hacer todas esas cosas que hacen los gatos. Y se encerró en su mundo gatuno misterioso quemando sus siete vidas en silencio. Probó todas las medicinas posibles. El filete se redujo notablemente, pero llegó el esplendor de la primavera que lo reaviva todo y, a la vez, apagando a
Mopa. Julio fué su último mes. Sin querer y viéndonos en la tesitura de la vida y no vida, obligados por la cruz que le costó el amor, su mejor médico, -no el que la operó- y su ultima compañía humana -yo- decidimos tomar la decisión más dura que se puede tomar: Plantearnos si lo que llevaba encima era vida ó sólo inercia de ella. Y hicimos lo que no queríamos hacer. Habíamos fracasado, como el inglés Scott.
Le conté a un amigo del final de Mopa y quiso enseñarme algo, que en un pricipio no quería mostrarme pero que pensó era lo mejor. Allí apareció un manojillo de nervios con forma de pelusa despeinada rubia y me dijo: Recuerda a Mopa siempre y disfruta de este. Que Mopa no signifique para tí pena ni tristeza. Y me dijo que el mejor consuelo era regalarle TODO el amor de Mopa a este, que se llamaría Trodo
. Trodo es felíz, es como Mopa, aprende a leer, estudia informática y además se coloca sobre el televisor: El es la noticia.
Es la alegría.
Vivan los gatos... y sus
. Lo romántico de este triste historia gatuna es que Trodo es hijo del gato del que Mopa se enamoró. Trodo es el hijo que Mopa no llegó a tener.
En fin, cosas de la vida.
El amor es...
Hoy me he acordado de unos pequeños libros que mi madre tenía en casa y que me encantaba ojear y leer. Tendría yo unos cuatro años. Los libritos eran tamaño bolsillo, y no es que fuera una lectora en potencia, -no lo sé-, pero si sé que me pasaba las horas mirando esos dibujitos preciosos que cada página contenía y en la parte inferior había una frase preciosa, muy clara, de lo que para Kim Casali significaba el amor.
Kim Grove , su nombre verdadero, nacida en Nueva Zelanda se enamoró de un chico italiano, llamado Roberto Casali. Los personajes, en dibujitos, siempre aparecían simpáticamente desnudos y sobre todo, me llamaba la atención es que la imagen que reflejaba era la de una pareja muy enamorada. El moreno y ella rubia.
Se publicaron por primera vez en los años 70 (sería el año 1974 cuando llegaron a mis manos), y en la correspondencia que esta pareja se enviaba, Kim le adjuntaba en cada carta un dibujito que Roberto guardó. Y continuó dibujando mucho tiempo. Esos dibujitos fueron publicados en un periódico americano, llegando a traducirse a más de 25 idiomas.

Me preguntaba como habían llegado esos libros a casa. Nunca se me pasó por la imaginación pensar que fuera un regalo de mi padre para mi madre, ya que mi padre no era precisamente lo que se dice un sentimental. Por desgracia mi padre fué de aquella generación a la que le "enseñaron" que un hombre no debe mostrar los sentimientos porque mostrar sentimientos es sinónimo de debilidad. El fué domesticado para ser fuerte -lo fuera ó no- o parecerlo. Una pena.
Con el paso del tiempo averigué que el "novio" de mi madre, era quién se los regaló. Supongo que como muestra de lo que en verdad es el amor, o como muestra de lo que podía ser mejor.. no sé. Aún estoy a tiempo de preguntárselo.
Mi padre nunca se enteró de ello.
El "novio" de mi madre supo enamorarla, se los regaló y después de un millón de cosas más marcharon juntos a vivir (yo ya existía).
La historia de Kim y Roberto no duró mucho. Roberto murió de un cáncer. Tenían dos hijos. Kim estaba tan enamorada de Roberto que viuda -a finales de los 70- quedó embarazada. Y es que Kim convenció a Roberto para que guardara su esperma en un banco. Al final tuvo un hijo de su esposo siendo su viuda. Fué uno de los primeros casos públicos de inseminación artificial. Es bonito el amor.. y a veces parece hasta cruel.
Es una historia de amor que me asombró y llenó de alegrías muchos momentos de mi infancia.
Estos libros son difíciles de localizar, creo que no se editaron más.
Sería chulo que se hiciera una versión nueva "El amor es... para Ellos y Ellos" y "El amor es.... para Ellas y Ellas". Dos Kim ó dos Robertos.
Quien desee ver mercadeo americano para sufrir en que se ha convertido una bonita historia de amor, puedes hacerlo en comicspage.com
Algún libro puede encontrarse en la librería internáutica de bohindra.com
Kim Grove , su nombre verdadero, nacida en Nueva Zelanda se enamoró de un chico italiano, llamado Roberto Casali. Los personajes, en dibujitos, siempre aparecían simpáticamente desnudos y sobre todo, me llamaba la atención es que la imagen que reflejaba era la de una pareja muy enamorada. El moreno y ella rubia.
Se publicaron por primera vez en los años 70 (sería el año 1974 cuando llegaron a mis manos), y en la correspondencia que esta pareja se enviaba, Kim le adjuntaba en cada carta un dibujito que Roberto guardó. Y continuó dibujando mucho tiempo. Esos dibujitos fueron publicados en un periódico americano, llegando a traducirse a más de 25 idiomas.

Me preguntaba como habían llegado esos libros a casa. Nunca se me pasó por la imaginación pensar que fuera un regalo de mi padre para mi madre, ya que mi padre no era precisamente lo que se dice un sentimental. Por desgracia mi padre fué de aquella generación a la que le "enseñaron" que un hombre no debe mostrar los sentimientos porque mostrar sentimientos es sinónimo de debilidad. El fué domesticado para ser fuerte -lo fuera ó no- o parecerlo. Una pena.
Con el paso del tiempo averigué que el "novio" de mi madre, era quién se los regaló. Supongo que como muestra de lo que en verdad es el amor, o como muestra de lo que podía ser mejor.. no sé. Aún estoy a tiempo de preguntárselo.
Mi padre nunca se enteró de ello.
El "novio" de mi madre supo enamorarla, se los regaló y después de un millón de cosas más marcharon juntos a vivir (yo ya existía).
La historia de Kim y Roberto no duró mucho. Roberto murió de un cáncer. Tenían dos hijos. Kim estaba tan enamorada de Roberto que viuda -a finales de los 70- quedó embarazada. Y es que Kim convenció a Roberto para que guardara su esperma en un banco. Al final tuvo un hijo de su esposo siendo su viuda. Fué uno de los primeros casos públicos de inseminación artificial. Es bonito el amor.. y a veces parece hasta cruel.
Es una historia de amor que me asombró y llenó de alegrías muchos momentos de mi infancia.
Estos libros son difíciles de localizar, creo que no se editaron más.
Sería chulo que se hiciera una versión nueva "El amor es... para Ellos y Ellos" y "El amor es.... para Ellas y Ellas". Dos Kim ó dos Robertos.
Quien desee ver mercadeo americano para sufrir en que se ha convertido una bonita historia de amor, puedes hacerlo en comicspage.com
Algún libro puede encontrarse en la librería internáutica de bohindra.com
Cabo de Trafalgar, más o menos, Latitud 36º12' N y Longitud 6º2' W
Cabo de Trafalgar. Mi lugar de peregrinación donde entierro esos pensamientos no domesticados, por mentes nerviosas como la mía, que navegan constantes, paseando y enturbiando otros pensamientos. Buenos ó no.El Cabo de Trafalgar, es un lugar simple. El mar lo llena todo, el complemento indivisible es la arena tostada clara coloreada con los blancos encajes de bolillos que dejan las olas atlánticas.
El Sol le dá vida y un silencio sonoro inconfundible acompaña la mirada al azul infinito.

La Luna aquí es presumida. Y, una vez más, el mar desempeña su papel de espejo nocturno para iluminar el Cabo.
Quiero animarme. Quiero lanzar al aire un suspiro de esperanza. Quiero tener la sensación de sentir la alegría cerca y el buen humor. Quiero creer que no somos como nos pintan en los malditos telediarios.
Quiero regalarle al mar mi inquietud. Admiro al mar, porque el mar no se cansa.
Bueno, este es mi fugaz estreno. Ahí vá la cosa. Ea.