Globalorgasm y el Espejo
(Gracias, Hester por el revuelo mental que me has ayudado a construir).
Mientras escribo esto, oigo una suave, ligera y melódica música.
Acabo de leer una cosa que me ha tocado, digamos, la fibra sensible . Y es que la concatenación de situaciones hoy, así vividas, me piden que así sea... por favor!!!
Llegué la mañana del Lunes de regreso de, un Madrid más frío de lo que esperaba. Bueno, normal para Madrid, pero es que yo dejé "mi" ciudad a 24ºC, claro. Y tenía que haber llegado una hora antes. Por tanto, Domingo. Eso trae consigo que Renfe me reintegre, parte de mi billete. Qué bien !!!
A mediodía, a la salida de la "escuela" , oyendo a las niñitas dulces de The Ditty Bops" cantándome al oído su buena música.
(Pero antes de seguir os cuento un defecto: Tengo la mala ó buena costumbre, -no sé si es bueno ó no- pero suelo mirar por el retrovisor, siempre para ver la atención del conductor que precedo justo al meter primera, no sin antes controlar al de delante, y suelo dejar espacio, eh!!).
Sigo, pues: Conduciendome hacia casa para comer, realizo en el camino mi operación salida de un semáforo en rojo y justo en la arrancada mé dá por mirar el retrovisor y a la vez oigo un sonido de chapas y cristales. La siguiente imagen fué un vehículo, Mercedes descapotable, incluyendo dos hombres con corbata, -y madurillos para más detalle-, que va subiendo por la mediana, perdiendo todo el control del coche. A la vez, otro vehículo celeste se interpone entre otros dos coches que precedo y estos a su vez pierden el control. De pronto tengo tres coches que van hacia mi y "no me doy cuenta", pero sé que me pillan por detrás, sin ser consciente de ¿qué es, lo que me aleja de ellos?. Automática, sentí que eso era un error, y altereme, por distraída. Pero, como de costumbre también aceleré a la vez, y no me vi envuelta en ese amasijo de coches chocados al final, cinco. Yo salí ilesa y con el corazón en la boca.
Qué bien!!!
Uff!! Que acojone (perdón) pasé.. joder... (perdón).... ufff!!
Tenía pensado hace unas semanas, previo acuerdo con la tribu, a la que pertenezco, de buscar el maniático 34 que aparecía en todas las matrículas de regreso una tarde, de un buen café en la blanquita y gran población que es Vélez Málaga; muy de Axarquía.
Mientras, el largo paseo, insistía, una y otra matrícula que tenía el numerito... y el numerito, pasó a lo que tenía que pasar... un Décimo de la Lotería Nacional.
O sea, niña, el décimo, al menos termina en 34.
Pasan los días y nadie compra el cuponcito. Se habla una y otra vez. Y decido a mirar los numeritos que terminan en 34 así, al voleo, en la página de los "Aficionados a la Suerte, S.A.", o sea, la Onlae.
Descubro que hay una opción soñada:
- "Te ofrecemos, te invitamos, a que busques por todos los rincones de la "Piel de Toro y Cía." el número de tus sueños.
Me pongo a pensar ¿Qué números terminan en treinta y cuatro?.
No digáis,... ¡pues claro!!, joder!!...
Fué rapido, sí lo sé, pero ¿a que lo pensé? Pues eso...
Al final, recordé el momento que la casualidad del 34 tomara color:
La culpa fué cuando en ése momento, de aquel día, el treinta y cuatro me dibujó un precioso retrato en el retrovisor, (una vez más) que me hizo sentir diferente. Cada vez que se acercaba más, descubría que era capaz de disfrutar emotivamente al ver una dulce, divertida, sonrosada y maliciosa sonrisa.
“La mirada del espejo”, todo junto, y en dos, entremezclados esos labios sonrosados, que acercándose preguntaba, algo así como:
¿Vos sabés que matrícula tenés? (No tengo el deje del todo, perdón).
Yo le Contesté. Y ella me recordo: En treinta y cuatro, ¿ves? Claro, que sí. Le dije -ya- con esa languidez de que lo sé, y que no he caído en él... ni en el 34. Marché y ella marchó.
A partir de ahí, aquella mirada supe que tenía que aprender a digerirla de una manera diferente a la que supremamente prefiero.
Miramos, pero hay muchas formas de hacerlo. ¿verdad?
Esa mirada es imborrable y no sólo quedó grabada en el espejo.
La mirada atrás, en entre caso, es el espejo del retrovisor del auto. Y aquella linda sonrisa, me recordó mi alobamiento. No consideraba transcendente, hasta ese instante, mi "valor" del 34.
A partir de esa conclusión, afino y coloco aquel número que aquella maravillosa sonrisa me leyó. Después del intro, observo, en un listín dónde se distribuye, y la verdad, está muy repartido. Eso está guay.
Entre los múltiples lugares de la "Piel de Toro y Cía", descubrí ciertos lugares que me captaron la atención.
Atención tanto personal, emotiva y social de barrio:
- Personal, cómo no, Madrid.
- Emotiva, este año, Mojácar.
- Social de barrio, Sort.
Asocié de pronto, entre tanto sitio, esos tres lugares que de alguna manera, me reflejan algo positivo. Y así, apostando por esa guía invisible, empatizo sin querer con ese número, mudo en mi mente.
Me doy cuenta que también se vende cerca de "la sonrisa", muy cerca. Es curiosa la tontería/casual pero la separa del pueblo, simple y llanamente cruzando a la otra acera. Cerquita, cerquita.
Para darle color a las conclusiones parciales de hoy, tomo fuerza con ellas y me considero ir en busca del número a “la acera de enfrente”, decidida.
Al salir, leo un “mensaje-móvil” que al abrirlo se me dibuja directamente la imagen completa de "esa sonrisa", ya, ahora y así, en la memoria. Propongo ir en busca del número dichoso.
Había quedado antes, con una de las personas con las había jugado al 34 en las chapas de matrículas, compañera del divertido antijuego del juego: Jugar a chinchar el juego contrario, para jugar; a pesar de ser cierto lo de aquellos repetidos y casuales 34´s que circulaban en aquel camino de regreso tras la visita a Vélez-Málaga.
Al contestarle sin ser consciente de lo que hacía, juntábamos los ingredientes del origen del 34. Los cinco personajes, los cinco hemos ido a recoger ese número.
Es mágico pensar que todo ello lo podría justificar de la siguiente manera:
- Porque el retraso del tren me ha ayudado a poder hacerme hoy con el “número” que muevo. Y éste nos llevó a todas, hasta su gemelo este vestido de cupón. Y este me invitó, a mirar sonrisas de esas, de espejos como el que me ha liberado de que me saltara encima, por detrás uno de esos coches sin control. Tan desgraciadamente parecido al cine, que al vivo, es indeseable verlos venir.
Toda esta la conjunción mental que me ha hecho sentir bien, tener sensaciones de esas, que llaman positivas, y hay que creer más a fondo en ellas. Esas energías, positivas y positivadas aportan, a la vez, más energía y emerge hacia mi exterior.
Lo mejor de todo y el culmen sería, por ejemplo tener la fortuna de celebrarlo, tal cual mi mente imagina, el día 22 de Diciembre así, en ese enorme orgasmo que a nivel mundial se propaga. Alucinante idea del todo, lo mejor. Es energía,
¿Qué tal si nos atrevemos a probarlo? Hay tantas cosas que tenemos que decir con nuestra energía que de pronto mi deseo ha sido desear de una forma alegórica la correlación y la transformación de número/sonrisa. El 34/...
Sería magia ó soñar, que tuviera el sueño de hacer real lo que a la vez sé que es sueño, pero no dejo evitarlo, porque eso es lo que deseo. Imaginarlo me provoca múltiples sensaciones y sentimientos muy positivos y sinceros.
Si fuera capaz de unir las dos magias imaginadas. Sería infinito. Ese infinito que se inventó antes que el precio. Carece de él.
Quisiera saber si los sueños son deseos y así sentir y soñar no es sentir, sino sentir soñando.
No sé....qué pensar...., mientras miro globalorgasm oigo esa suave, ligera y melódica música...
Mientras escribo esto, oigo una suave, ligera y melódica música.
Acabo de leer una cosa que me ha tocado, digamos, la fibra sensible . Y es que la concatenación de situaciones hoy, así vividas, me piden que así sea... por favor!!!
Llegué la mañana del Lunes de regreso de, un Madrid más frío de lo que esperaba. Bueno, normal para Madrid, pero es que yo dejé "mi" ciudad a 24ºC, claro. Y tenía que haber llegado una hora antes. Por tanto, Domingo. Eso trae consigo que Renfe me reintegre, parte de mi billete. Qué bien !!!
A mediodía, a la salida de la "escuela" , oyendo a las niñitas dulces de The Ditty Bops" cantándome al oído su buena música.
(Pero antes de seguir os cuento un defecto: Tengo la mala ó buena costumbre, -no sé si es bueno ó no- pero suelo mirar por el retrovisor, siempre para ver la atención del conductor que precedo justo al meter primera, no sin antes controlar al de delante, y suelo dejar espacio, eh!!).
Sigo, pues: Conduciendome hacia casa para comer, realizo en el camino mi operación salida de un semáforo en rojo y justo en la arrancada mé dá por mirar el retrovisor y a la vez oigo un sonido de chapas y cristales. La siguiente imagen fué un vehículo, Mercedes descapotable, incluyendo dos hombres con corbata, -y madurillos para más detalle-, que va subiendo por la mediana, perdiendo todo el control del coche. A la vez, otro vehículo celeste se interpone entre otros dos coches que precedo y estos a su vez pierden el control. De pronto tengo tres coches que van hacia mi y "no me doy cuenta", pero sé que me pillan por detrás, sin ser consciente de ¿qué es, lo que me aleja de ellos?. Automática, sentí que eso era un error, y altereme, por distraída. Pero, como de costumbre también aceleré a la vez, y no me vi envuelta en ese amasijo de coches chocados al final, cinco. Yo salí ilesa y con el corazón en la boca.
Qué bien!!!
Uff!! Que acojone (perdón) pasé.. joder... (perdón).... ufff!!
Tenía pensado hace unas semanas, previo acuerdo con la tribu, a la que pertenezco, de buscar el maniático 34 que aparecía en todas las matrículas de regreso una tarde, de un buen café en la blanquita y gran población que es Vélez Málaga; muy de Axarquía.
Mientras, el largo paseo, insistía, una y otra matrícula que tenía el numerito... y el numerito, pasó a lo que tenía que pasar... un Décimo de la Lotería Nacional.
O sea, niña, el décimo, al menos termina en 34.
Pasan los días y nadie compra el cuponcito. Se habla una y otra vez. Y decido a mirar los numeritos que terminan en 34 así, al voleo, en la página de los "Aficionados a la Suerte, S.A.", o sea, la Onlae.
Descubro que hay una opción soñada:
- "Te ofrecemos, te invitamos, a que busques por todos los rincones de la "Piel de Toro y Cía." el número de tus sueños.
Me pongo a pensar ¿Qué números terminan en treinta y cuatro?.
No digáis,... ¡pues claro!!, joder!!...
Fué rapido, sí lo sé, pero ¿a que lo pensé? Pues eso...
Al final, recordé el momento que la casualidad del 34 tomara color:
La culpa fué cuando en ése momento, de aquel día, el treinta y cuatro me dibujó un precioso retrato en el retrovisor, (una vez más) que me hizo sentir diferente. Cada vez que se acercaba más, descubría que era capaz de disfrutar emotivamente al ver una dulce, divertida, sonrosada y maliciosa sonrisa.
“La mirada del espejo”, todo junto, y en dos, entremezclados esos labios sonrosados, que acercándose preguntaba, algo así como:
¿Vos sabés que matrícula tenés? (No tengo el deje del todo, perdón).
Yo le Contesté. Y ella me recordo: En treinta y cuatro, ¿ves? Claro, que sí. Le dije -ya- con esa languidez de que lo sé, y que no he caído en él... ni en el 34. Marché y ella marchó.
A partir de ahí, aquella mirada supe que tenía que aprender a digerirla de una manera diferente a la que supremamente prefiero.
Miramos, pero hay muchas formas de hacerlo. ¿verdad?
Esa mirada es imborrable y no sólo quedó grabada en el espejo.
La mirada atrás, en entre caso, es el espejo del retrovisor del auto. Y aquella linda sonrisa, me recordó mi alobamiento. No consideraba transcendente, hasta ese instante, mi "valor" del 34.
A partir de esa conclusión, afino y coloco aquel número que aquella maravillosa sonrisa me leyó. Después del intro, observo, en un listín dónde se distribuye, y la verdad, está muy repartido. Eso está guay.
Entre los múltiples lugares de la "Piel de Toro y Cía", descubrí ciertos lugares que me captaron la atención.
Atención tanto personal, emotiva y social de barrio:
- Personal, cómo no, Madrid.
- Emotiva, este año, Mojácar.
- Social de barrio, Sort.
Asocié de pronto, entre tanto sitio, esos tres lugares que de alguna manera, me reflejan algo positivo. Y así, apostando por esa guía invisible, empatizo sin querer con ese número, mudo en mi mente.
Me doy cuenta que también se vende cerca de "la sonrisa", muy cerca. Es curiosa la tontería/casual pero la separa del pueblo, simple y llanamente cruzando a la otra acera. Cerquita, cerquita.
Para darle color a las conclusiones parciales de hoy, tomo fuerza con ellas y me considero ir en busca del número a “la acera de enfrente”, decidida.
Al salir, leo un “mensaje-móvil” que al abrirlo se me dibuja directamente la imagen completa de "esa sonrisa", ya, ahora y así, en la memoria. Propongo ir en busca del número dichoso.
Había quedado antes, con una de las personas con las había jugado al 34 en las chapas de matrículas, compañera del divertido antijuego del juego: Jugar a chinchar el juego contrario, para jugar; a pesar de ser cierto lo de aquellos repetidos y casuales 34´s que circulaban en aquel camino de regreso tras la visita a Vélez-Málaga.
Al contestarle sin ser consciente de lo que hacía, juntábamos los ingredientes del origen del 34. Los cinco personajes, los cinco hemos ido a recoger ese número.
Es mágico pensar que todo ello lo podría justificar de la siguiente manera:
- Porque el retraso del tren me ha ayudado a poder hacerme hoy con el “número” que muevo. Y éste nos llevó a todas, hasta su gemelo este vestido de cupón. Y este me invitó, a mirar sonrisas de esas, de espejos como el que me ha liberado de que me saltara encima, por detrás uno de esos coches sin control. Tan desgraciadamente parecido al cine, que al vivo, es indeseable verlos venir.
Toda esta la conjunción mental que me ha hecho sentir bien, tener sensaciones de esas, que llaman positivas, y hay que creer más a fondo en ellas. Esas energías, positivas y positivadas aportan, a la vez, más energía y emerge hacia mi exterior.
Lo mejor de todo y el culmen sería, por ejemplo tener la fortuna de celebrarlo, tal cual mi mente imagina, el día 22 de Diciembre así, en ese enorme orgasmo que a nivel mundial se propaga. Alucinante idea del todo, lo mejor. Es energía,
¿Qué tal si nos atrevemos a probarlo? Hay tantas cosas que tenemos que decir con nuestra energía que de pronto mi deseo ha sido desear de una forma alegórica la correlación y la transformación de número/sonrisa. El 34/...
Sería magia ó soñar, que tuviera el sueño de hacer real lo que a la vez sé que es sueño, pero no dejo evitarlo, porque eso es lo que deseo. Imaginarlo me provoca múltiples sensaciones y sentimientos muy positivos y sinceros.
Si fuera capaz de unir las dos magias imaginadas. Sería infinito. Ese infinito que se inventó antes que el precio. Carece de él.
Quisiera saber si los sueños son deseos y así sentir y soñar no es sentir, sino sentir soñando.
No sé....qué pensar...., mientras miro globalorgasm oigo esa suave, ligera y melódica música...
Los 360 grados de un Globo
Cada vez que miramos más allá de lo superficial una niebla inoportuna envuelve los sentidos, confundiendo los límites de las líneas del bien y del mal. Estas líneas divisorias entran en el espectro de lo difuso ya que la marca de la línea individual no suele coincidir con la del resto de colectivo humano.
* Si para unos pensar que se huye hacia delante para otros es el intento de no querer mojar a los demás en despropósitos/errores/miedos individuales.
* Si para un individuo es resolver desde dentro hacia fuera, para otros es incomunicación.
Aprendo a contagiar lo afectivo dentro del complejo círculo que comprende una circunferencia, con sus trescientos sesenta grados, llenos de lados positivos y negativos, de lo neutro, de lo que realmente importa. Pero ¿como discernir qué importa? Y a ¿quien le importa el qué?
La condición humana es la asignatura pendiente, la mía propia y la de todos en el complejo temario que contiene la vida.
Algunos humanos recibimos clases afectivo emocionales de nuestra familia, de alguna forma, y en multitud de medidas.
Calibrar el envase se me hace tarea imposible. Otros tienen la dificultad añadida de aprenderla a base de aciertos y desaciertos. Errores mayúsculos que entierran en vida los mayúsculos aciertos y dejan éstos últimos en el olvido.
Actualmente me encuentro en la encrucijada de un cambio de rumbo: Giré todo a estribor viendo que detrás de la niebla se divisaba un gran atolón que hubiera provocado en la persona que construyo (a base de esos errores y aciertos) una hecatombe personal, del cual puedo sentir que en los costados de la embarcación que manejo, a duras penas hay fisuras. Consciente de que llego a puerto, las mareas me impiden hacerlo avante con el potencial que deseo, pero estoy en ello y no deseo por nada del mundo que ningún elemento más provoque un naufragio. Aunque a veces, creo que esto hace aguas por tantos lados que temo bajar a inspeccionar más allá de la bodega. Aún hay espacio entre lo que la sonda me dice y el fondo del mar (no estoy hundida).
En lo personal, me he trabajado estos meses (que no son pocos) y está dando resultados positivos. No lo dudo: Expreso, dialogo y digo lo que pienso y lo que siento. La cuestión es que sólo tiene conocimiento de ello la parte de un todo: unos 45º de esos 360º que forma el círculo de los rumbos posibles. No se puede estar en todos los frentes, pienso y me digo.
La pesadumbre incierta de lo que la niebla contiene no es menor que la claridad que cegará la vista y los sentidos pasado el banco de oscuridad.
Los resultados de esos 45º es buena y estoy confiando en ello, a pesar de las dificultades añadidas; ya que nos cruzamoss con otras embarcaciones humanas que también navegan y no todas están en perfectas condiciones. No seamos ingenuos. Este tráfico náutico crea, muchas veces, una "demo" de un caos: Me he asomado al mundo de los sentidos y observo un mar lleno de embarcaciones a la deriva, con daños por costados, amuras, popas y proas, sin contar las embarcaciones que sin daño alguno ó recién reparadas, navegan esquivando todo tipo de embarcaciones sin gobierno para salir indemnes ó sufrir la menor cantidad de daños posible.
Dan ganas de buscar aguas someras y anclar en una playa soleada y desierta, pero no me dá la gana, porque voy a navegar con mi barco arreglado.
Sé que navego porque levé anclas y trato de comunicar por radio mi situación así se hará y así lo hago en mis 45º hasta ahora, e iré ampliando señal, si así me las dá el barco que se divisa... allá en el horizonte. Sino me das señas, no sabré su canal;
Comunicar la situación a embarcaciones que tienen la radio desconectada es como hacer señales de humo un día de vendaval, de todas formas siempre habrá alguien que te escuche, aunque esté situado en las antípodas y sólo pueda anotar en la carta de navegación cual es mi ubicación y poco a poco me trabajo esos 225º que me faltan, pero hay que comenzar desde 0º ¿o no?
Ya me gustaría a mí y no me faltan ganas, de ayudar a reparar los daños de cierta embarcación que, al igual que yo, ha decidido reparar sus fugas personales. Ya me gustaría.
Ya me gustaría que me ayudaran a reparar mis fugas personales, y aprendo a dejarme, insisto estoy en ello.
Ya me gustaría que ese otro barco que engalana colores y brillos no sea un barco pirata.
Ya me gustaría que ese barco que me esquiva conectara por radio su avería, vá amurado y no lo sabe, y aunque el mío lleva el motor al 60% de fuerza (tiene algún pistón que otro jodido) pasa por mi través mirando sin decir nada. Quizás me dé por abordarle y dejar las herramientas, que no pide, para arreglar el asunto.
Si me dicen que huyo es desconocimiento. Sino cuento... será porque prefiero solucionar el problema ó que el volumen del problema depende de los ojos que los mide. Si ahora lo cuento es porque ha llegado el momento.
Pero si no preguntas, te imaginas y luego te crees lo imaginado es muy probable que mi avería no sea esa... es un error. Y todos aprendemos de todos.
Camino despacio, acabo de recibir un golpe de otro barco que anda igual de pachucho que el mío, pero un halo de confianza y el factor común de la conciencia consciente de tirar hacia delante hace que la densa niebla del mar en el que navegamos sea más liviana. Además hacemos más bulto y aunque sea más dificil de maniobrar el reglamento nos ayuda a trazar el rumbo adecuado.
Ha sido cuestión de sintonía y de sintonizar.
Así que adelante.
(Parece que los spaguettis no han terminado de desliarse cuando me los he comido. Pero esto es mi reglamento especial de navegación personal. Espero que tenga traducción al castellano. Sé que se entiende y yo lo entiendo y entiendo).
* Si para unos pensar que se huye hacia delante para otros es el intento de no querer mojar a los demás en despropósitos/errores/miedos individuales.
* Si para un individuo es resolver desde dentro hacia fuera, para otros es incomunicación.
Aprendo a contagiar lo afectivo dentro del complejo círculo que comprende una circunferencia, con sus trescientos sesenta grados, llenos de lados positivos y negativos, de lo neutro, de lo que realmente importa. Pero ¿como discernir qué importa? Y a ¿quien le importa el qué?
La condición humana es la asignatura pendiente, la mía propia y la de todos en el complejo temario que contiene la vida.
Algunos humanos recibimos clases afectivo emocionales de nuestra familia, de alguna forma, y en multitud de medidas.
Calibrar el envase se me hace tarea imposible. Otros tienen la dificultad añadida de aprenderla a base de aciertos y desaciertos. Errores mayúsculos que entierran en vida los mayúsculos aciertos y dejan éstos últimos en el olvido.
Actualmente me encuentro en la encrucijada de un cambio de rumbo: Giré todo a estribor viendo que detrás de la niebla se divisaba un gran atolón que hubiera provocado en la persona que construyo (a base de esos errores y aciertos) una hecatombe personal, del cual puedo sentir que en los costados de la embarcación que manejo, a duras penas hay fisuras. Consciente de que llego a puerto, las mareas me impiden hacerlo avante con el potencial que deseo, pero estoy en ello y no deseo por nada del mundo que ningún elemento más provoque un naufragio. Aunque a veces, creo que esto hace aguas por tantos lados que temo bajar a inspeccionar más allá de la bodega. Aún hay espacio entre lo que la sonda me dice y el fondo del mar (no estoy hundida).
En lo personal, me he trabajado estos meses (que no son pocos) y está dando resultados positivos. No lo dudo: Expreso, dialogo y digo lo que pienso y lo que siento. La cuestión es que sólo tiene conocimiento de ello la parte de un todo: unos 45º de esos 360º que forma el círculo de los rumbos posibles. No se puede estar en todos los frentes, pienso y me digo.
La pesadumbre incierta de lo que la niebla contiene no es menor que la claridad que cegará la vista y los sentidos pasado el banco de oscuridad.
Los resultados de esos 45º es buena y estoy confiando en ello, a pesar de las dificultades añadidas; ya que nos cruzamoss con otras embarcaciones humanas que también navegan y no todas están en perfectas condiciones. No seamos ingenuos. Este tráfico náutico crea, muchas veces, una "demo" de un caos: Me he asomado al mundo de los sentidos y observo un mar lleno de embarcaciones a la deriva, con daños por costados, amuras, popas y proas, sin contar las embarcaciones que sin daño alguno ó recién reparadas, navegan esquivando todo tipo de embarcaciones sin gobierno para salir indemnes ó sufrir la menor cantidad de daños posible.
Dan ganas de buscar aguas someras y anclar en una playa soleada y desierta, pero no me dá la gana, porque voy a navegar con mi barco arreglado.
Sé que navego porque levé anclas y trato de comunicar por radio mi situación así se hará y así lo hago en mis 45º hasta ahora, e iré ampliando señal, si así me las dá el barco que se divisa... allá en el horizonte. Sino me das señas, no sabré su canal;
Comunicar la situación a embarcaciones que tienen la radio desconectada es como hacer señales de humo un día de vendaval, de todas formas siempre habrá alguien que te escuche, aunque esté situado en las antípodas y sólo pueda anotar en la carta de navegación cual es mi ubicación y poco a poco me trabajo esos 225º que me faltan, pero hay que comenzar desde 0º ¿o no?
Ya me gustaría a mí y no me faltan ganas, de ayudar a reparar los daños de cierta embarcación que, al igual que yo, ha decidido reparar sus fugas personales. Ya me gustaría.
Ya me gustaría que me ayudaran a reparar mis fugas personales, y aprendo a dejarme, insisto estoy en ello.
Ya me gustaría que ese otro barco que engalana colores y brillos no sea un barco pirata.
Ya me gustaría que ese barco que me esquiva conectara por radio su avería, vá amurado y no lo sabe, y aunque el mío lleva el motor al 60% de fuerza (tiene algún pistón que otro jodido) pasa por mi través mirando sin decir nada. Quizás me dé por abordarle y dejar las herramientas, que no pide, para arreglar el asunto.
Si me dicen que huyo es desconocimiento. Sino cuento... será porque prefiero solucionar el problema ó que el volumen del problema depende de los ojos que los mide. Si ahora lo cuento es porque ha llegado el momento.
Pero si no preguntas, te imaginas y luego te crees lo imaginado es muy probable que mi avería no sea esa... es un error. Y todos aprendemos de todos.
Camino despacio, acabo de recibir un golpe de otro barco que anda igual de pachucho que el mío, pero un halo de confianza y el factor común de la conciencia consciente de tirar hacia delante hace que la densa niebla del mar en el que navegamos sea más liviana. Además hacemos más bulto y aunque sea más dificil de maniobrar el reglamento nos ayuda a trazar el rumbo adecuado.
Ha sido cuestión de sintonía y de sintonizar.
Así que adelante.
(Parece que los spaguettis no han terminado de desliarse cuando me los he comido. Pero esto es mi reglamento especial de navegación personal. Espero que tenga traducción al castellano. Sé que se entiende y yo lo entiendo y entiendo).
A mal tiempo... buena cara
Hay tanto por hacer, tanto por descubrir... dice una canción. Y dale con las canciones, anda cantarina, según me noto.
Bueno pues estos días ando liadilla por varios motivos, entre los cuales, está el: quepocomecundeeldianomedatiempodená.
Entre las numerosas causas, os confesaré las que más me han inquietado estos días:
1. La Urbanización, o mejor dicho dado el estado lamentable en el que se encuentra, el barrio donde vivo -Sacaba Beach-, se ha inundado con las lluvias. Aquí teneis una muestra de botón. El motivo: abandono por parte de las Autoridades con el beneplácito de los vecinos en el cual por desgracia me incluyo ya que la mayoría somete a las minorías, entre la que me encuentro... Tuve que levantarme de mi plácido sueño ayer a las 3.30 am para liberar mi auto de un ahogamiento seguro.. este de mi vecino y la casacaravana no se salvaron, y unos cuantos más.

2. Avería del ordenador: Dícese del fallecimiento de la fuente de alimentación.
3. Dedicación para poder obtener la capacitación con el fin de poder navegar en un barquito de 12 m. que viendo como se la monta el agua en esta ciudad no me vá a venir nada mal.
Bueno, seguiré contando más detalladamente las cosas que suceden, aprovechandome de la cura de la alimentación eléctrica de esta máquina que me tiene cerca de vosotros, mundo.
Mientras, seguiré cantando y pensando en abrir hueco (ú Ordenar, con mayúsculas) mi desordenada agenda.
Besos
Bueno pues estos días ando liadilla por varios motivos, entre los cuales, está el: quepocomecundeeldianomedatiempodená.
Entre las numerosas causas, os confesaré las que más me han inquietado estos días:
1. La Urbanización, o mejor dicho dado el estado lamentable en el que se encuentra, el barrio donde vivo -Sacaba Beach-, se ha inundado con las lluvias. Aquí teneis una muestra de botón. El motivo: abandono por parte de las Autoridades con el beneplácito de los vecinos en el cual por desgracia me incluyo ya que la mayoría somete a las minorías, entre la que me encuentro... Tuve que levantarme de mi plácido sueño ayer a las 3.30 am para liberar mi auto de un ahogamiento seguro.. este de mi vecino y la casacaravana no se salvaron, y unos cuantos más.

2. Avería del ordenador: Dícese del fallecimiento de la fuente de alimentación.
3. Dedicación para poder obtener la capacitación con el fin de poder navegar en un barquito de 12 m. que viendo como se la monta el agua en esta ciudad no me vá a venir nada mal.
Bueno, seguiré contando más detalladamente las cosas que suceden, aprovechandome de la cura de la alimentación eléctrica de esta máquina que me tiene cerca de vosotros, mundo.
Mientras, seguiré cantando y pensando en abrir hueco (ú Ordenar, con mayúsculas) mi desordenada agenda.
Besos





