Futuro indefinido
Hoy he deseado sentir celos de la brisa que acaricia tus cabellos y que roba el aroma suave de tu piel brillante. Sentir y sentir celos; lo primero ya vuelve a existir en mí y lo segundo aún no lo he experimentado y no estoy segura de quererlo así. Una ha sido siempre confiada, por suerte más que por desgracia.
Tu voz permanece en el silencio de mis noches frías, ya templadas gracias al tiempo, no a tu compañía ausente. Tu sonrisa y tus risas no acarician mis miradas distantes y silenciosas. Por suerte, practico y ya comienzo a decir lo que siento y a poder decir cómo lo siento para que logres adaptar con la precisión de un reloj de cuerda lo quiero expresar desde mi interior y que, al menos, llegue a tu cabeza para lo puedas transmitir a tu corazón con la misma pureza y sinceridad con la que lo expreso.
Ya corté los pelos de la lengua y mi pensamiento está desnudo. Tengo vivo el corazón, lo sé. Y tú, sigues ausente, y yo, sigo sin saberlo.
¿Por dónde andas? ¿Qué estarás haciendo ahora? ¿Cómo estás de ánimo? Te imagino activa.. y yo, desde aquí dibujo con un lápiz afilado del número cero el contorno de tu silueta. A pesar de mis esfuerzos, no me sale bien. Quizás sean las gafas que están haciéndome daño en la vista con tantos arañazos que tienen en los cristales, posiblemente, de ver tantas barbaridades cotidianas; Quizás sea que aún no he aprendido a marcar tus contornos y recovecos escondidos ante mi vasta mirada. Quisiera mirarte más sin que te des cuenta y saborear la armonía que me das.
Tengo “quereres” almacenados prestos y dispuestos a volcarse con cada latido; y los latidos esperan con paciencia acelerar su pulso seguro; y mi inseguridad marchita las flores de primavera que reverdecen cada día para regalarme tus alegrías soleadas.
Tantos amaneceres gastados sin oír tu respiración, sin poder darte mi escaso calor, ni ver tu linda cara recién levantada. El primer olor, el tuyo, se mezcla en un rato con ése otro de cafetera matutina que evaporándose nos dibuja los días de formas tan variopintas como una hilera números infinitos pintados en una tira de raso, al aire. Todo eso lo mantenemos intacto. Aún intocado en esa caja invisible que nos regalaremos.
No sé donde estás, ni siquiera sé si me has llamado ó aún no lo has hecho nunca. ¿Cómo es tu voz?
Y a pesar de todo estamos aquí, en la fina línea que separa tu pasado y el mío de nuestro futuro.
¿Sabes? No podremos decirnos que fuimos porque la verdad sea dicha, aún no somos, no nos conocemos, ¿O quizá si?

Soñé que mataron a Cupido y lo peor de todo es que fue por la espalda. Dime que no es cierto, anda. ¿Me lo dirás?
Es importante querer, querer aquello que no se guarda en los bolsillos. Tengo miles de besos guardados para ti y almaceno amor, porque ya sé quererme.
Cuídate; Yo sigo en ello y me vá bien. Por fin!!
Gracias, chicas.
Posdata de Alobada.: Perdón por la tardanza pero estaba haciendo prácticas, reviviendo. Y eso es bueno ¿no?
Debo aprender a repartir las horas del día, aún ando desorganizada... Como siempre.
Tu voz permanece en el silencio de mis noches frías, ya templadas gracias al tiempo, no a tu compañía ausente. Tu sonrisa y tus risas no acarician mis miradas distantes y silenciosas. Por suerte, practico y ya comienzo a decir lo que siento y a poder decir cómo lo siento para que logres adaptar con la precisión de un reloj de cuerda lo quiero expresar desde mi interior y que, al menos, llegue a tu cabeza para lo puedas transmitir a tu corazón con la misma pureza y sinceridad con la que lo expreso.
Ya corté los pelos de la lengua y mi pensamiento está desnudo. Tengo vivo el corazón, lo sé. Y tú, sigues ausente, y yo, sigo sin saberlo.
¿Por dónde andas? ¿Qué estarás haciendo ahora? ¿Cómo estás de ánimo? Te imagino activa.. y yo, desde aquí dibujo con un lápiz afilado del número cero el contorno de tu silueta. A pesar de mis esfuerzos, no me sale bien. Quizás sean las gafas que están haciéndome daño en la vista con tantos arañazos que tienen en los cristales, posiblemente, de ver tantas barbaridades cotidianas; Quizás sea que aún no he aprendido a marcar tus contornos y recovecos escondidos ante mi vasta mirada. Quisiera mirarte más sin que te des cuenta y saborear la armonía que me das.
Tengo “quereres” almacenados prestos y dispuestos a volcarse con cada latido; y los latidos esperan con paciencia acelerar su pulso seguro; y mi inseguridad marchita las flores de primavera que reverdecen cada día para regalarme tus alegrías soleadas.
Tantos amaneceres gastados sin oír tu respiración, sin poder darte mi escaso calor, ni ver tu linda cara recién levantada. El primer olor, el tuyo, se mezcla en un rato con ése otro de cafetera matutina que evaporándose nos dibuja los días de formas tan variopintas como una hilera números infinitos pintados en una tira de raso, al aire. Todo eso lo mantenemos intacto. Aún intocado en esa caja invisible que nos regalaremos.
No sé donde estás, ni siquiera sé si me has llamado ó aún no lo has hecho nunca. ¿Cómo es tu voz?
Y a pesar de todo estamos aquí, en la fina línea que separa tu pasado y el mío de nuestro futuro.
¿Sabes? No podremos decirnos que fuimos porque la verdad sea dicha, aún no somos, no nos conocemos, ¿O quizá si?

Soñé que mataron a Cupido y lo peor de todo es que fue por la espalda. Dime que no es cierto, anda. ¿Me lo dirás?
Es importante querer, querer aquello que no se guarda en los bolsillos. Tengo miles de besos guardados para ti y almaceno amor, porque ya sé quererme.
Cuídate; Yo sigo en ello y me vá bien. Por fin!!
Gracias, chicas.
Posdata de Alobada.: Perdón por la tardanza pero estaba haciendo prácticas, reviviendo. Y eso es bueno ¿no?
Debo aprender a repartir las horas del día, aún ando desorganizada... Como siempre.