Si tú me dices ven... el orgullo
Depende del estado de animo de cada persona y de la percepción individual que tenemos, gracias a la posibilidad del “género humano”, esta frase puede tener obviamente infinidad de sentidos.
En mi particular caso hoy prefiero darle el sentido que mi estado de ánimo pretende evocar, por encima de otros que no pretende evocar, en principio...
Y así lo quiero, porque valorando tantas cosas vividas en conjunto, las simplifico dejando que sea “corazón” el que “piense” (con y sin comillas), para valorar sentimentalmente cómo me encuentro ahora.
Es un día especial porque mi sensación de libertad, comenzó cuando mi orgullo estaba por delante de muchas, muchísimas cosas que ya de por sí eran de –digamos- bastante peso,... solidez” y salió el orgullo de sentirse bien con una misma.
Dicho de otra manera, en plan sanote: Sentirse de puta madre con una misma.
Y como digo, antes de los tres puntos suspensivos del título, si tu me dices ven lo dejo todo, la canción representa un antes y un después en mi persona, en mi forma de vivir, en mi forma de amar, de desear, de abandonar, de arriesgar, de querer, de reir, de odiar, de soñar, de resignarse, de desengañar y desengañarme, de sentir y así, hasta llegar a lo que llamo LIBERTAD.
Porque lo dejé todo y lo dejé todo, también. Lo “dejé todo” porque la sensación que vivía me importaba más que dejarlo todo... y casi no hizo falta;
Yo me fui tras ella, dejándolo todo. Me lo decía esa machacante canción, ese tesoro musical, cantada por Los Panchos, tan adorables como tremendos románticos. Esa canción simbolizada por el toque necesario para dar el paso adelante al antes y después.
El orgullo es la segunda parte del titular... ya... bien. Sé que lo sabéis y por ello sigo recordando también que las percepciones son individuales... quiero recordarme esta vez..
El orgullo de mi tipo, como el de muchísimas personas diferentes, se unen por esa sensación de felicidad que se siente cuando ese orgullo, ese, de los más saludable para el individuo; ese orgullo hace que te sientas feliz contigo, de una manera fraternal. Pensado desde lo más profundo de razonamiento. Tan profundo que para unos es felicidad y para otros es niebla.
Pero hoy no es el día de la niebla. Es el otro polo. Es la luz que la libertad dá para sentirse felices. La libertad de un día como el de hoy se hable de “orgullo”, el orgullo.
Convivir con tanta gente que se siente igual que tú, es especial. Entonces somos, por tanto, especiales (percepción individual).
Sentir el orgullo es un placer. Así lo siento.
Gracias a, Una mujer, y al lado una canción (dicho así parece un yankilada del oeste, una canción bollera... y porqué no, una gran novela, ...¡puestas!)... gracias a ellas porque simbolizan en mi memoria el punto de inflexión personal más importante en el correoso túnel de los sentimientos humanos.

Estoy orgullosa. Es un orgullo y tenemos corazón.
Por eso, y por toda la energía positiva que irradia nuestra “libertad”, contagiemos al mundo de ese “bienestar humano”. Que se alimente de “ella” y pierdan un poco de sus muchos miedos: Miedos humanos y miedos mamados, entre otros.
Que se iluminen, como cuando nosotros nos “iluminamos” en lo más íntimo de nosotros. (Ojalá mi sensación fuera contagiosa....).
En fin, ya me he enrollado, pero es lo que hay. Siento ser espesa para algunos, complicada para otros, divertida para otros,... y muchas cosas más.
Quería decir también que Alobada dice lo que piensa (le guste ó no)... Hoy, si canto, cantaría: Si tu lo dices ven... lo dejo todo. Lo canto, sí.
Es cuando renace un sentimiento de amor, singular; Amor, provocado por esa canción.
Y amor es tan amplio que, definirlo de acuerdo con mi percepción individual, sería tan difícil como hacer calibrador del amor. Intentarlo, no sería amar.
En fin que complejo y que fácil se puede cambiar de vida: por una canción... un orgullo y una Libertad.
En mi particular caso hoy prefiero darle el sentido que mi estado de ánimo pretende evocar, por encima de otros que no pretende evocar, en principio...
Y así lo quiero, porque valorando tantas cosas vividas en conjunto, las simplifico dejando que sea “corazón” el que “piense” (con y sin comillas), para valorar sentimentalmente cómo me encuentro ahora.
Es un día especial porque mi sensación de libertad, comenzó cuando mi orgullo estaba por delante de muchas, muchísimas cosas que ya de por sí eran de –digamos- bastante peso,... solidez” y salió el orgullo de sentirse bien con una misma.
Dicho de otra manera, en plan sanote: Sentirse de puta madre con una misma.
Y como digo, antes de los tres puntos suspensivos del título, si tu me dices ven lo dejo todo, la canción representa un antes y un después en mi persona, en mi forma de vivir, en mi forma de amar, de desear, de abandonar, de arriesgar, de querer, de reir, de odiar, de soñar, de resignarse, de desengañar y desengañarme, de sentir y así, hasta llegar a lo que llamo LIBERTAD.
Porque lo dejé todo y lo dejé todo, también. Lo “dejé todo” porque la sensación que vivía me importaba más que dejarlo todo... y casi no hizo falta;
Yo me fui tras ella, dejándolo todo. Me lo decía esa machacante canción, ese tesoro musical, cantada por Los Panchos, tan adorables como tremendos románticos. Esa canción simbolizada por el toque necesario para dar el paso adelante al antes y después.
El orgullo es la segunda parte del titular... ya... bien. Sé que lo sabéis y por ello sigo recordando también que las percepciones son individuales... quiero recordarme esta vez..
El orgullo de mi tipo, como el de muchísimas personas diferentes, se unen por esa sensación de felicidad que se siente cuando ese orgullo, ese, de los más saludable para el individuo; ese orgullo hace que te sientas feliz contigo, de una manera fraternal. Pensado desde lo más profundo de razonamiento. Tan profundo que para unos es felicidad y para otros es niebla.
Pero hoy no es el día de la niebla. Es el otro polo. Es la luz que la libertad dá para sentirse felices. La libertad de un día como el de hoy se hable de “orgullo”, el orgullo.
Convivir con tanta gente que se siente igual que tú, es especial. Entonces somos, por tanto, especiales (percepción individual).
Sentir el orgullo es un placer. Así lo siento.
Gracias a, Una mujer, y al lado una canción (dicho así parece un yankilada del oeste, una canción bollera... y porqué no, una gran novela, ...¡puestas!)... gracias a ellas porque simbolizan en mi memoria el punto de inflexión personal más importante en el correoso túnel de los sentimientos humanos.

Estoy orgullosa. Es un orgullo y tenemos corazón.
Por eso, y por toda la energía positiva que irradia nuestra “libertad”, contagiemos al mundo de ese “bienestar humano”. Que se alimente de “ella” y pierdan un poco de sus muchos miedos: Miedos humanos y miedos mamados, entre otros.
Que se iluminen, como cuando nosotros nos “iluminamos” en lo más íntimo de nosotros. (Ojalá mi sensación fuera contagiosa....).
En fin, ya me he enrollado, pero es lo que hay. Siento ser espesa para algunos, complicada para otros, divertida para otros,... y muchas cosas más.
Quería decir también que Alobada dice lo que piensa (le guste ó no)... Hoy, si canto, cantaría: Si tu lo dices ven... lo dejo todo. Lo canto, sí.
Es cuando renace un sentimiento de amor, singular; Amor, provocado por esa canción.
Y amor es tan amplio que, definirlo de acuerdo con mi percepción individual, sería tan difícil como hacer calibrador del amor. Intentarlo, no sería amar.
En fin que complejo y que fácil se puede cambiar de vida: por una canción... un orgullo y una Libertad.
Brisa y tú
Mi abrazo acaricia tu espalda.
Siento más calor, tu calor.
Miramos el mar,
oímos la paz que alimenta las olas.
Tus manos sujetan mi cintura,
ahora me haces vibrar más.

Estoy preparada para sucumbir
en tu piel,
nadar y sudar,
palpar y acariciar,
besar, amar...
dar y recibir lo que tu imaginación
alcanzó del infinito.
Preparada para sentir que vivo,
ahora,
ya,
siempre.
Palpitar, palpitar, palpitar
con las yemas de tus manos
con tu piel tersa,
Susurras palabras en mi oído,
erizas mi piel.
Comienza el deseado descontrol
del desenfreno que dá la vida y nos
mantiene despiertas.
No espero nada,
estoy aquí,
ya,
ahora,
conmigo, contigo.
Siempre... hasta algún fin.
Pd.: Ojalá materialice mi sueño de anoche. Ojalá.
Siento más calor, tu calor.
Miramos el mar,
oímos la paz que alimenta las olas.
Tus manos sujetan mi cintura,
ahora me haces vibrar más.

Estoy preparada para sucumbir
en tu piel,
nadar y sudar,
palpar y acariciar,
besar, amar...
dar y recibir lo que tu imaginación
alcanzó del infinito.
Preparada para sentir que vivo,
ahora,
ya,
siempre.
Palpitar, palpitar, palpitar
con las yemas de tus manos
con tu piel tersa,
Susurras palabras en mi oído,
erizas mi piel.
Comienza el deseado descontrol
del desenfreno que dá la vida y nos
mantiene despiertas.
No espero nada,
estoy aquí,
ya,
ahora,
conmigo, contigo.
Siempre... hasta algún fin.
Pd.: Ojalá materialice mi sueño de anoche. Ojalá.