Y van ocho de liberación...
Podría definir este período agustino (de Agosto) como atípico, nuevo e interesante y sobre todo diferente.
Sigo espectante y me he alimentado: enriquecedor. No esperanzador porque nada esperaba y nada espero.
Me desencajé de mi estado emocional descafeinado, estático, congelado y ya puedo decir que me muevo aunque no tengo el baile de san vito. No ha sido Agosto -agonizante ya- el mejor mes del año ni mucho menos, pero tampoco ha sido el peor. Me sentí activista de kilómetros y en resumen voy abriendo puertas.
Me he reído bastante y eso es poner una buena nota. Ando soldando lazos y la reunión gira como una peonza que poco a poco va enganchando y enganchandome; Sujetando nuevas manos y dando abrazos a nuevas vidas (antes anónimas).
Confesando lo que antes dejaba en mi baúl particular, que anda cambiando cacharros viejos y tirando "imágenes bucle" que no tienen ya utilidad. Recuerdos vencidos que sólo ya son eso, recuerdos.
Me sujetan y/o me agarro a asas humanas que sostienen en la distancia y en la cercanía.
Estoy con otras pilas, no con pilas cargadas (porque aquellas ya no tenían posibilidad de carga); Con ganas de abrazar a la gente (wena y mu wena gente) que hace meses no abrazo porque sé que las quiero mucho, y por otro lado ando, aprovechando la energía de los abrazos que riego a mi alrededor de la wena gente que me abraza; Queriéndome, y por suerte ya, aprendiendo a sentirme querida (cosa que olvidé de mi, quererme).

Estoy amándome poco a poco, (ya no sólo tengo ganas de....) y amar como recuerdo que amé y amo.
Tropiezo cada vez menos conmigo (ya mismo me sentiré estirada).
Sintiendo y soñando sin miedos.... y porqué no confesarlo con morbo también.
Despertando ganas de desperezando deseos semienterrados en arenas playeras.
Cediendo el paso para adornar mi vista y alimentar mi imaginación.
Con ganas sobre todo de estrenar año nuevo, nuestro año nuevo para muchas personas: Septiembre.
Volveré a pisar, si procede una vez más la arena y el mar de mi Meca particular; La que a fin de cuentas, me devolvió una vida que nunca tuve y de la que siempre doy gracias. A pesar de todo lo raro que ME he hecho pasar.
Sea pues bienvenido el octavo año de mi liberación y el punto de reinicio de esta singladura que acontecerá no se sabe qué, con la conciencia de que el presente ES lo que se vive y NO lo que está por llegar. Lo que está por llegar siempre está por llegar... nunca llega. Sino no estaría por llegar.
Y lo demás a pedir de boca... ¿de boca? Ya ves... lo que yo te diga. Ganas no me faltan. Ya toca.
Sigo espectante y me he alimentado: enriquecedor. No esperanzador porque nada esperaba y nada espero.
Me desencajé de mi estado emocional descafeinado, estático, congelado y ya puedo decir que me muevo aunque no tengo el baile de san vito. No ha sido Agosto -agonizante ya- el mejor mes del año ni mucho menos, pero tampoco ha sido el peor. Me sentí activista de kilómetros y en resumen voy abriendo puertas.
Me he reído bastante y eso es poner una buena nota. Ando soldando lazos y la reunión gira como una peonza que poco a poco va enganchando y enganchandome; Sujetando nuevas manos y dando abrazos a nuevas vidas (antes anónimas).
Confesando lo que antes dejaba en mi baúl particular, que anda cambiando cacharros viejos y tirando "imágenes bucle" que no tienen ya utilidad. Recuerdos vencidos que sólo ya son eso, recuerdos.
Me sujetan y/o me agarro a asas humanas que sostienen en la distancia y en la cercanía.
Estoy con otras pilas, no con pilas cargadas (porque aquellas ya no tenían posibilidad de carga); Con ganas de abrazar a la gente (wena y mu wena gente) que hace meses no abrazo porque sé que las quiero mucho, y por otro lado ando, aprovechando la energía de los abrazos que riego a mi alrededor de la wena gente que me abraza; Queriéndome, y por suerte ya, aprendiendo a sentirme querida (cosa que olvidé de mi, quererme).

Estoy amándome poco a poco, (ya no sólo tengo ganas de....) y amar como recuerdo que amé y amo.
Tropiezo cada vez menos conmigo (ya mismo me sentiré estirada).
Sintiendo y soñando sin miedos.... y porqué no confesarlo con morbo también.
Despertando ganas de desperezando deseos semienterrados en arenas playeras.
Cediendo el paso para adornar mi vista y alimentar mi imaginación.
Con ganas sobre todo de estrenar año nuevo, nuestro año nuevo para muchas personas: Septiembre.
Volveré a pisar, si procede una vez más la arena y el mar de mi Meca particular; La que a fin de cuentas, me devolvió una vida que nunca tuve y de la que siempre doy gracias. A pesar de todo lo raro que ME he hecho pasar.
Sea pues bienvenido el octavo año de mi liberación y el punto de reinicio de esta singladura que acontecerá no se sabe qué, con la conciencia de que el presente ES lo que se vive y NO lo que está por llegar. Lo que está por llegar siempre está por llegar... nunca llega. Sino no estaría por llegar.
Y lo demás a pedir de boca... ¿de boca? Ya ves... lo que yo te diga. Ganas no me faltan. Ya toca.