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Las Olas Rompen en Caños
Todo lo que vuela en mi mente me guste ó no
Acerca de
Si paso a tu lado en la calle, seré tan desconocida como la que más. Si me conoces y no te saludo, no es por nada voy alobada por la vida. Quizás tu también vayas paseando por la vida y pensando en tus cosas... estamos en las mismas. Voy alobada por la vida, paseo con ella y la vida pasa sobre mí. Así me creo feliz... ó así intento ser feliz. Dichosa palabra inalcanzable.
Sindicación
 
Números primos. "Breve biografía"
Hace poco días ví en TV una peli de cuyo nombre, como me suele pasar, no recuerdo, y me llamó la atención (vaya frase tan Quijotesca).
No es que la peli fuera una cosa del otro mundo, pero era aceptable y entretenida (un poco rollo, pero pasable).
La actriz, a mi modo de entender el cine es de las notables. Mis amigos los “expertos en cine” le tienen cierta estima como intérprete de “papeles” ó de pelis buenas ó malas vete tú a saber. Y no es que mis amigos los expertos siempre acierten con mis gustos. Hay cientos de largometrajes que para ellos son indigestos y para mí, son como los vegetales: digeribles y hasta sanos. En gustos hay mucho escrito, a pesar de que el refrán dice lo contrario, ó que yo no esté de acuerdo con lo que diga el Fotogramas del mes de turno (risas internas).

El argumento de la peli se basaba en los sucesos que a la chica le afectaban siempre en base al número cinco (quizás la peli la pusieran en Telecinco, tampoco lo recuerdo). No es que tenga mucho que ver lo que voy a contar con el cinco, sobre todo, porque el cinco no es un primo. Como últimamente no suelo hacer otra cosa más productiva que pensar, he llegado a la conclusión -como la de la peli-, que hay números que significan ó se traducen en la vida cotidiana en cosas excepcionales.
En breve, mejor dicho, mañana, formaré parte del primo número once de mi existencia (vaya el once, otro primo). Siguiendo la línea matemática cerebral descubrí que numerosos primos existenciales han marcado la senda de mi "corta" vida.
Con siete años cambié de residencia (bueno, me mudaron) marché de la capital cuyo código postal empieza por 28 a la ciudad cuyo código postal es primo (29) y la senda (educación y local) dio un giro, para mi opinión, excesivo y/o radical.
Pasé de ser una hermana a convertirme en una prima. Los 11 y 13 eran incómodos pero para ser sincera no recuerdo gran cosa ya que formaba parte de la quinta de la edad del pavo (¿pavo?). Me medio crié en una especie de “jaula de oro”, como dice Julieta Venegas , no deja de ser prisión. Mis primeros datos educativos eran por parte materna muy progresistas comparándolos con la nueva vida asignada. Me cambiaron de maceta ó de programa, sin necesidad , pero había que asumirlo... por cojones. Ciertas responsabilidades eran difíciles de asumir por terceras personas. No es un reproche, es la realidad, la vida misma.
En el 1986, con 17 tacos, tenía las pilas cargadas y tanta energía como el Challenger (el mismo que se ostió ese año).
Necesitaba cambiar de rumbo urgente, me sentía perdida, mi cabeza iba por delante pero no me lanzaba. El descuadre mental era notable, un desastre. Mi lenguaje de programación inicial era otro, no lograron resertear mi cerebro, a pesar de los intentos.
Sufrí, o me tocó vivir, otro desarraigo de amistades y entorno. Circunstacialmente nos trasladamos a una población costasoleña preciosa, Estepona . Por suerte me refugié en la biblioteca del instituto y me alimenté de Freud .
Buscaba el porqué de muchas cosas, sin entender ni jota. Mi constante vital era similar al interrogante cinematográfico Almodovariano: . ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
En la ciudad del distrito postal 29 y ya con diecinueve añitos lo tenía claro, clarísimo!!, peroooo, pero me faltaba algo por desgracia imprescindible para sobrevivir: Money. ¡¡vaya contrariedad, me cachis!! Y así -sin comerlo ni beberlo, nunca mejor dicho- conseguí mi primer trabajo “formal” en una empresa vinculada al futurista mundo informático (1988), de becaria, (je je) si, si!! de becaria ( Bill Clinton aún no era Presidente de los EE UU. Era algo más serio ó formal que mi incursión en el mundo hippy, como “auxiliar de hippy post moderna” en los puestecillos ambulantes vendiendo cosillas de cuero (cinturones, monederos, pulseritas y bolsos) en la Costa donde aprendí a expresarme en inglés versión “indio de película de Western” (algo así como expresarme en presente de indicativo castellano y es que de ahí no salgo, pero me entienden). El ahorro fué mi mejor arma para encontrar otro futuro igual de incierto, pero elegido por mí. Y vaya que cambió mi futuro:
Me apunté, casualmente y casi a última hora a un viaje a la vieja Europa, recorrimos en un 205 los países de Francia, Bélgica y Holanda, con un primo mío y sus amigos, donde conocí a la persona con la que compartí de una forma singular y pintoresca mi vida durante 11 años, que de alguna manera abrió mi mente y la "jaula" en la que viví 13 años.
El año que cumplí mi último primo fué de lo más. Vivía en una situación cómoda: salud, relación pseudoestable, economía solventada, trabajo muy a mi gusto, sin hipotecas, ni nada que aparentemente hiciera sentir, conscientemente, la necesidad de buscar algo nuevo. La cosa cambió como un cataclismo positivo. La vida te trae sorpresas en su chistera.
Era Feria en la ciudad del código 29 y para despejarnos del bullicio de esas Fiestas -la ciudad se paraliza- nos juntamos cuatro personas para bañarnos el fin de semana a una la playa de Barbate, ubicada en la pedanía que dá título a este Blog y la playa de las Cortinas .
Tuve la fortuna de conocer a la que, hoy por hoy, considero la mejor amiga que he conocido (a la que quiero muchísimo); a la pareja que por aquel entonces tenía, (que me ayudó mucho en unos momentos muy puntuales); y a una morenita que me encandiló con su culito rosa, su cuerpo no estaba, lo que se dice, habituado a hacer nudismo. Este trío (dos rubitas y una morena) movió mis esquemas sin querer, con su naturalidad y su verdadera forma de ver la vida, sin tapujos.
Yo no salí del armario, hice una variante de lo mismo ya que ocurrió en una playa, yo salí de las cortinas. El camino de regreso a Málaga fue un suplicio: Mi cabeza estaba absolutamente confundida, sentí por primera vez una especie de felicidad hasta ese momento desconocida, tenía miedo, estaba asombrada y agitada, todo en una. No tengo palabras (y mira que me estoy enrollando más de la cuenta).
Como si de una crónica de vida anunciada se tratara oíamos en el coche a los Panchos y su Si tú me dices ven, lo dejo todo . Qué horror, que inmensa alegría. Lo dejé todo, absolutamente todo, todo, todo. Aprendí que lo material carece de valor cuando el corazón toca las puertas de tu cabeza. Lo mandé todo a tomar por el culo.
Y como se puede comprobar, no tengo otra cosa que hacer, HOY (a las puertas de cumplir 37 tacos -pero qué vieja-, con tan poca vida vivida) sin saber si el futuro me regalará mucha ó poca, me siento mejor. Ahí está ese porvenir incierto canturreando esa optimista canción de Serrat... Hoy puede ser un gran día. Hoy puede ser un gran día

Me siento mejor. Gracias por todo. Disculpen las molestias.

 
 
Comentario:
Hoy, día 10, a las 12.30 comienza el espectaculo de mi parida (cuando me parió al fin mi madre, hace 37 años).
Lástima que no esté para nos riamos un rato.
En el santoral de los que dicen ser católicos: León X.
En el árabe, no sé lo desconozco.. y de los demás también. No me suelen regalar almanaques de otras religiones. je je je
 
Comentario:
Me ha enantado tu autobiografia, he descubierto cosas de ti que no sabia...
Por cierto, cuando es tu cumple?
Besos.
No