Dejando volar mi mente
Hoy he sido, desde casa, una persona con Jornada de oídos abiertos.
He escuchado atenta a gente que me quiere. He leído a gente que me quiere, conversado tambien, y luego me he dedicado a pensar.
Normal. Suele pasar.

He pensado con el ánimo bien vestido. Con este día gris que ha terminado mojando las calles de la ciudad. Este día que me ha ayudado a ser perezosa con una nevera que está un poco a dieta, pero que es innecesaria llenar porque estará en breve cerrada por vacaciones.
Hoy he llenado mi mente de imágenes de cine y podría decir que es la primera vez que me he merendado dos películas de cine en casa, casi de seguido:
Una - La ventana de enfrente.
Dos - La memoria de los peces.
Por este orden. Y creo que había visto las dos. La que más recuerdo es la última. Ahora, pienso si es necesario seguir con el ánimo bien vestido, disfrazarlo de calle, oxigenarlo ó dejarlo reposar.
Me asomaré, lo más probable a un mundo, en cierto modo, artificial donde nos desenvolvemos para descubrir cuántos somos los que nos escondemos por esos lares, de alguna manera u otra.
Me asomaré para inventar qué escondemos, y si hay alguien que, con una bella conversación cuente, como somos ó como queremos ser y así dibuje una noche apacible... sujeta con los hilos de la noche. Soñar entre música y gentío. Soñar entre cristales rotos y divertirse, distraerse.
Soñar que la realidad existe... aunque esté detrás de las máscaras.
Sé que existe la realidad, lo sabemos. Sólo que hay que saber verla, aprender a saber expresar nuestro color, el verdadero, y también como no, aprender a traducir el color que esconden los demás. Lo malo que será en medio de la noche, esa oscura en la que nos movemos.
He escuchado atenta a gente que me quiere. He leído a gente que me quiere, conversado tambien, y luego me he dedicado a pensar.
Normal. Suele pasar.

He pensado con el ánimo bien vestido. Con este día gris que ha terminado mojando las calles de la ciudad. Este día que me ha ayudado a ser perezosa con una nevera que está un poco a dieta, pero que es innecesaria llenar porque estará en breve cerrada por vacaciones.
Hoy he llenado mi mente de imágenes de cine y podría decir que es la primera vez que me he merendado dos películas de cine en casa, casi de seguido:
Una - La ventana de enfrente.
Dos - La memoria de los peces.
Por este orden. Y creo que había visto las dos. La que más recuerdo es la última. Ahora, pienso si es necesario seguir con el ánimo bien vestido, disfrazarlo de calle, oxigenarlo ó dejarlo reposar.
Me asomaré, lo más probable a un mundo, en cierto modo, artificial donde nos desenvolvemos para descubrir cuántos somos los que nos escondemos por esos lares, de alguna manera u otra.
Me asomaré para inventar qué escondemos, y si hay alguien que, con una bella conversación cuente, como somos ó como queremos ser y así dibuje una noche apacible... sujeta con los hilos de la noche. Soñar entre música y gentío. Soñar entre cristales rotos y divertirse, distraerse.
Soñar que la realidad existe... aunque esté detrás de las máscaras.
Sé que existe la realidad, lo sabemos. Sólo que hay que saber verla, aprender a saber expresar nuestro color, el verdadero, y también como no, aprender a traducir el color que esconden los demás. Lo malo que será en medio de la noche, esa oscura en la que nos movemos.
Comentario:
Me ha encantado tu espacio y como escribes.
A veces cambiamos el lugar donde vivimos agarrandonos a un sueño, huyendo de una realidad, pero es entonces, cuando recordamos que ambos son lo misma cosa, la realidad, el sueño; ambos nacen y mueren en mí en una lucha sangrienta que me desgarra por dentro y me hace llorar. Pero el río limpia la sangre, lo limpia todo y sigue fluyendo imparable. Entonces lo que fue realidad es sueño, el sueño realidad y vuelve el equilibrio.
Gracias
A veces cambiamos el lugar donde vivimos agarrandonos a un sueño, huyendo de una realidad, pero es entonces, cuando recordamos que ambos son lo misma cosa, la realidad, el sueño; ambos nacen y mueren en mí en una lucha sangrienta que me desgarra por dentro y me hace llorar. Pero el río limpia la sangre, lo limpia todo y sigue fluyendo imparable. Entonces lo que fue realidad es sueño, el sueño realidad y vuelve el equilibrio.
Gracias
Comentario:
Vaya, niña, sí que estás filosófica...
Me apunto esa de "Soñar que la realidad existe..."
Es la contradicción más inspiradora y poética que me he encontrado ultimamente.
En el fondo sabemos que todo es mentira, pero que, de alguna manera, tiene que merecer la pena.
Abrazo.
Me apunto esa de "Soñar que la realidad existe..."
Es la contradicción más inspiradora y poética que me he encontrado ultimamente.
En el fondo sabemos que todo es mentira, pero que, de alguna manera, tiene que merecer la pena.
Abrazo.
Comentario:
ui que familiar se me hace esa foto.. me suena mucho muchisimo el sitio!! :p
si.. mucha gente dice eso de soñar con que la realidad existe.. pero sabes cual es la unica forma de verla? MIRARLA.
nos empeñamos en resguardarnos bajo una máscara, esconder el color para decir que no sabemos mostrar el nuestro verdadero,y por eso ya no vale..
y a veces.. solo a veces.. estamos equivocadas
si.. mucha gente dice eso de soñar con que la realidad existe.. pero sabes cual es la unica forma de verla? MIRARLA.
nos empeñamos en resguardarnos bajo una máscara, esconder el color para decir que no sabemos mostrar el nuestro verdadero,y por eso ya no vale..
y a veces.. solo a veces.. estamos equivocadas





