Looking for a hero in the asphalt forest
Esquivando los pequeños charcos de ciudad que te manchan los pantalones de sangre urbana insoluble con lavados de tensioactivos no iónicos, tropecé con una lata estrujada de Barcadi rojo que eché a un lado de la acera.
Fumando por la calle aunque esté feo en estos días y en los de muchos antes más aún... ¡¡una mujer fumando!!
Iba vestida para el momento con pantalones negro vaqueros, sudadera roja y deportivas. Paseaba con las manos en los bolsillos destino a ningún lugar y buscando sin conciencia caras anónimas que me fueran familiares a costa de repeticiones; lo mismo que ocurre cuando vas con asiduidad a los mismos lugares de ocio. Llegué al sitio de siempre y no encontré ninguna cara conocida, todas eran nuevas para mi recuerdo.
Con una celeridad anormal el camarero, moreno, delgado, fuerte y de cortos cabellos negros limpió con un trapo amarillento la barra de madera sobre la que apoyaba mi codo. Le pedí una cerveza, una Alhambra, mi predilecta al Suroeste de Granada. Absorta, me sentí envuelta en un sucedáneo musical de canciones mayores de edad que seguí a ritmo con mis pies reposados sobre la varilla metálica del taburete que pillé con más casualidad que fortuna en el local.
Así y dando un trago a la botella de cerveza, una presión sobre la espalda sobresaltó las cosquillas y me erguí mirando hacia atrás para traducir el origen de la rotura de mi monotonía ociosa. Contemplé con descaro la mano que tocó mi cuerpo sin aviso. Frente tenía ante mis ojos un gesto sulfúrico, penetrante, cariñoso e inocente que miraba socarrona.
Me sujetó la mano que autómata y sin respuesta eléctrica se dejó llevar tirando de todo mi cuerpo, dispuesta a salir del lugar cuando ya mis oídos dejaron en un segundo plano aquella música que carecía de interés desde el principio.
-Soy la heroina que no buscabas, dijo.
Llevaba un enorme y largo traje rojo, con briznas color morado berenjena, cabellos largos y sueltos, esos que necesitan más de media hora al secador y espuma para conseguir "momento ahuecado".
No saliendo de mi asombro y recorrimos mi camino de ida hasta llegar al lugar donde estaba la lata de Ron Bacardí rojo.
-Soy tu esclava, acabas de ayudarme a salir de mi calabozo metálico.
Su voz cálida, comos sus manos, me dejaron clavadas. Pensé por un momento que algo tuvo que caer en la cerveza sin que me diera cuenta, ó que el Camel que me había fumado tenía hachís ó alguno de esos formaldeidos que dicen tiene. Que sus efectos me hubieran vuelto de un majara momentáneo y que todo esto fuera simplemente, una ilusión mental de las mías.
-Tengo la obligación de concederte un deseo.
Verdaderamente, algo me había sentado mal. Esto no puede estar ocurriendo.
A pesar de estas afirmaciones, comencé a procesar como un Aple; (Son más rápidos y no se quedan "colgados", para eso estoy yo.. y el Pc, claro.) Pensaba qué tipo de deseo podría pedirle a ese personaje femenino tan delgado y tan alto que, podría compararse con un arañazo (iba de rojo).
- No es verdad lo que me está ocurriendo, ¿verdad?
Le pregunté con más miedo que timidez. Se sonrió y me abrazó toda la espalda, haciéndome sentir que al menos, la realidad tenía calor y cuerpo. Y como una es tonta de remate, me dió el pálpito y me dije: Esta corgá, que está toa pillá, sa enamorao de mí.
No por favor, esto no.. otra cosa más normalita. Si yo sólo pedía una heroína normal; esas que sólo son visible al corazón que las ama, pero esto.. esto me queda grande... Soy muy poca cosa... no sabría por donde empezar.
- Quiero ser inocente, le dije.
Y Alaska (Fangoria para los de "hoy") cantó en mi mente.
- ¿Inocente, porqué? Preguntó sorprendida ante mi afirmación.
Por breves instantes se me ocurrió decirle un par de cosas:
1º) - A ver, ¿soy yo quien pide deseos ó eres tú la que pides respuestas?A tí que te importa qué es lo que pido yo, so corgá. Aquí soy yo quien pide las cosas ¿o no?
2º) - Pues claro, inocente. ¿qué tiene de malo eso?
3º) - Inocente para creerme esto que está ocurriendo; de otra forma no podría ser cierto y voy a tener que dejar las drogas antes de tomar (más) y me vá a ser duro por lo que veo.
4º) - Inocente, si porque es lo mejor que me puede pasar para seguir en mi estado de alobamiento, y así vamos pasando la vida y no me entero de nada y...y ..... 5º) y.... (ya no más porque el momento fué fugaz y mi cerebro aunque es muy rápido mis reacciones no tanto) y
QUINTO) - Inocente para comerme tu boca y tener una noche desenfrenada de sexo, amor, sexo, sexo.. y más sexo.
Elijo la opción dos y ella ríe a carcajadas.
- Si eso es lo que dices será que es lo que quieres.
Siguió riéndose sin parar hasta que me mosqueó tanta risa tonta.
- ¿Qué te hace tanta gracia? Le espeté, estaba chamuscada de una situación tan absurda.
- ¿Porqué no dices lo que realmente pensaste?
- ¿Cómo?
- Lo que oyes. Pensaste en más cosas antes de decirme esto. ¿porqué dices que quieres ser inocente? No creo lo que dices; sé leer el pensamiento y eso no es lo que quieres.
- Ya! Y a tí te voy a decir yo qué es lo que quiero...
- Pues tú misma, tu te lo pierdes. No hay muchas latas de Ron Bacardí rojo, tiradas por ahí con esclavas dentro.
Ahora la que río soy yo.
- Si ya... y yo me lo voy a creer. Que me ha tocado y tu eres mi esclava.
- Pues si, es eso mismo.
Estoy fumada, vuelvo a pensar. Estoy convencida.
Uff..!! jolines es viernes, acabo de comenzar el fin de semana y ¿ya estoy así? Andas mal Alobada, andas por muy mal camino. Pero a ver, vamos a ver.. si yo no he "fumado hoy"... todavía.
- Mírame. dijo la "señora" de rojo, soy toda tuya. Aprovéchate
Jó... en los marrones en los que me meto ¿Qué hago yo con "esto"? ... pero si yo... yo... yo sólo... yo sólo quería tener una noche tranquila, oyendo música, aunque fuera sucedáneo; dá igual, paso de todo, quiero pocos líos... tranqui y buen rollito. Nada más....
Ella ríe de nuevo... -No creo que te haga falta más inocencia, verdaderamente necesitas muy poca.
- Ah! Si? ¿Y tú como lo sabes?
- Te lo repito, leo el pensamiento.
- Bien, vale, vale, está bien.
Tendré que creerme esto y al menos saldré de la situación. Pensé.
- Si, es lo mejor que puedes hacer. Estoy de acuerdo en todo. En lo dicho.. y en lo que NO has dicho. Dijo la descarada.
- Entonces, ¿crees que no debo pedir ser más inocente.?
- No es conveniente una dosis más sería contraproducente.
- ¿Dás consejos!!??
- Si es necesario, sí. Doy TO-DO lo que pidas..
Percibí esto último con una voz más erótica que seductora. Al menos fue lo que mis feromonas interpretaron. ¿Iría perfumada con Calam?
Sudores fríos empapaban mi sudadera roja o sería el calor del veranillo del membrillo (versión otoño nocturno). Ya no sé nada, no sé que me pasa. Bueno, antes tampoco, pero en ese momento era más consciente.
Ella permanecía allí, medio quieta. Miré hacia el suelo -pensativa en el deseo- y mi nueva sorpresa fué descubrir que la criatura no tenía pies, levitaba.
¡¡¡Era mi esclava y no tenía pies.. que lástima!!
- Te decides ya, ó me vas a tener mucho rato aquí.
- ¿Cuánto tiempo has estado dentro de la lata?
- El justo y necesario. Me colocaron delante de tí, eres la elegida. De todas formas, el tiempo tiene la medida que queramos darle. Así que piensa siempre que TODO es relativo.
- Mírala, que filosófica ha salido.
- Puedo parecertelo; también tu puedes creertelo a veces. Pide por esa boquita. Insistió.
- Bien, de acuerdo, no voy a darle más vueltas. Quiero una héroe.
Una heroína que sea inocente, inteligente, perspicaz, con picaresca y chispa, divertida, simpática; ni guapa ni fea; ni rubia, ni castaña, ni morena, ni pelirroja; que pueda reír con ella, fantasear en colores, que me haga feliz por momentos y pueda verla en cualquier momento sin problemas.
Me salió todo junto y no separado (esto nunca lo entendí... ¿porqué todo junto se escribe separado y separado se escribe todo junto?).
- Un poco parcial tu deseo. ¿No quieres añadir nada más?
- Bueno... no está mal. ¿No?
- ¿Nada más que añadir?.
- Ummm.... no sé. Ahora que puedo pedir, me tropiezan palabras en el pensamiento y no me sale nada más.
Estoy nerviosa.
-Que sea alegre.
- Si, también.
- Que tenga carácter.
- Claro, por supuesto.
- Que sea mimosa.
- Sí. Es que eso son cualidades de una héroe.
- Debes pedirlo, sino no hay tutía.
- Ah! Ok.
En ese momento apareció mi amigo Joa y me abrazó por la espalda. Dí un repullo de aquí te espero, me acojoné;
Acababa de aterrizar de otro de mis alobamientos.
Se me había dormido el pie y la mano que sostenía mi cabeza sobre el mostrador de madera; la cerveza estaba caliente (cómo no) y en el bar sonaba "I need a hero" de la Tyler.
En cuanto me dí cuenta que era él, le abracé fuertemente y nos pedimos cerveza; yo la segunda Alhambra.
Le conté lo sucedido y se echó a reir, le pareció divertido, ahora a mí también, fué tan real que me acojonó.
- Tenías que haber pedido un polvo sideral. Me dijo.
- Uff.. Menos mal que no lo pedí. Imagina lo que hubiera ocurrido aquí, en este taburete. No, no quiero ni pensarlo, aunque, en amor a la verdad hubiera sido fantástico, me hubiera venido muy bien.
Volví a recordar. "Momento Patada Lata Ron Bacardí Rojo".
- Ya sabes, la próxima vez no seas tan.. tan inocente!!! Ja, ja, ja. Déjate llevar; Sino, no mojas.
Libérate
Risas
Tomamos durante toda la noche cervezas y los pensamientos fueron disolviéndose en las conversaciones, a veces más espesas, a veces livianas, como la vida misma.
Hoy al encender en el ordenador veo que no arranca bien (claro, no es un Aple). Reinicio para ver si no es un virus virtual de estos y mientras Windows hace su trabajo de protocolo y puesta en marcha, leo un mensaje en la pantalla que dice,
Aquí tienes a tu heroína. La próxima vez sé menos conformista e inocente. Puedes tener lo que quieras. Tan sólo has de proponértelo.
Y apareció esta, la heroína de mis deseos en forma de salvapantallas.

¿Conformista? ¿Inocente?
Fumando por la calle aunque esté feo en estos días y en los de muchos antes más aún... ¡¡una mujer fumando!!
Iba vestida para el momento con pantalones negro vaqueros, sudadera roja y deportivas. Paseaba con las manos en los bolsillos destino a ningún lugar y buscando sin conciencia caras anónimas que me fueran familiares a costa de repeticiones; lo mismo que ocurre cuando vas con asiduidad a los mismos lugares de ocio. Llegué al sitio de siempre y no encontré ninguna cara conocida, todas eran nuevas para mi recuerdo.
Con una celeridad anormal el camarero, moreno, delgado, fuerte y de cortos cabellos negros limpió con un trapo amarillento la barra de madera sobre la que apoyaba mi codo. Le pedí una cerveza, una Alhambra, mi predilecta al Suroeste de Granada. Absorta, me sentí envuelta en un sucedáneo musical de canciones mayores de edad que seguí a ritmo con mis pies reposados sobre la varilla metálica del taburete que pillé con más casualidad que fortuna en el local.
Así y dando un trago a la botella de cerveza, una presión sobre la espalda sobresaltó las cosquillas y me erguí mirando hacia atrás para traducir el origen de la rotura de mi monotonía ociosa. Contemplé con descaro la mano que tocó mi cuerpo sin aviso. Frente tenía ante mis ojos un gesto sulfúrico, penetrante, cariñoso e inocente que miraba socarrona.
Me sujetó la mano que autómata y sin respuesta eléctrica se dejó llevar tirando de todo mi cuerpo, dispuesta a salir del lugar cuando ya mis oídos dejaron en un segundo plano aquella música que carecía de interés desde el principio.
-Soy la heroina que no buscabas, dijo.
Llevaba un enorme y largo traje rojo, con briznas color morado berenjena, cabellos largos y sueltos, esos que necesitan más de media hora al secador y espuma para conseguir "momento ahuecado".
No saliendo de mi asombro y recorrimos mi camino de ida hasta llegar al lugar donde estaba la lata de Ron Bacardí rojo.
-Soy tu esclava, acabas de ayudarme a salir de mi calabozo metálico.
Su voz cálida, comos sus manos, me dejaron clavadas. Pensé por un momento que algo tuvo que caer en la cerveza sin que me diera cuenta, ó que el Camel que me había fumado tenía hachís ó alguno de esos formaldeidos que dicen tiene. Que sus efectos me hubieran vuelto de un majara momentáneo y que todo esto fuera simplemente, una ilusión mental de las mías.
-Tengo la obligación de concederte un deseo.
Verdaderamente, algo me había sentado mal. Esto no puede estar ocurriendo.
A pesar de estas afirmaciones, comencé a procesar como un Aple; (Son más rápidos y no se quedan "colgados", para eso estoy yo.. y el Pc, claro.) Pensaba qué tipo de deseo podría pedirle a ese personaje femenino tan delgado y tan alto que, podría compararse con un arañazo (iba de rojo).
- No es verdad lo que me está ocurriendo, ¿verdad?
Le pregunté con más miedo que timidez. Se sonrió y me abrazó toda la espalda, haciéndome sentir que al menos, la realidad tenía calor y cuerpo. Y como una es tonta de remate, me dió el pálpito y me dije: Esta corgá, que está toa pillá, sa enamorao de mí.
No por favor, esto no.. otra cosa más normalita. Si yo sólo pedía una heroína normal; esas que sólo son visible al corazón que las ama, pero esto.. esto me queda grande... Soy muy poca cosa... no sabría por donde empezar.
- Quiero ser inocente, le dije.
Y Alaska (Fangoria para los de "hoy") cantó en mi mente.
- ¿Inocente, porqué? Preguntó sorprendida ante mi afirmación.
Por breves instantes se me ocurrió decirle un par de cosas:
1º) - A ver, ¿soy yo quien pide deseos ó eres tú la que pides respuestas?A tí que te importa qué es lo que pido yo, so corgá. Aquí soy yo quien pide las cosas ¿o no?
2º) - Pues claro, inocente. ¿qué tiene de malo eso?
3º) - Inocente para creerme esto que está ocurriendo; de otra forma no podría ser cierto y voy a tener que dejar las drogas antes de tomar (más) y me vá a ser duro por lo que veo.
4º) - Inocente, si porque es lo mejor que me puede pasar para seguir en mi estado de alobamiento, y así vamos pasando la vida y no me entero de nada y...y ..... 5º) y.... (ya no más porque el momento fué fugaz y mi cerebro aunque es muy rápido mis reacciones no tanto) y
QUINTO) - Inocente para comerme tu boca y tener una noche desenfrenada de sexo, amor, sexo, sexo.. y más sexo.
Elijo la opción dos y ella ríe a carcajadas.
- Si eso es lo que dices será que es lo que quieres.
Siguió riéndose sin parar hasta que me mosqueó tanta risa tonta.
- ¿Qué te hace tanta gracia? Le espeté, estaba chamuscada de una situación tan absurda.
- ¿Porqué no dices lo que realmente pensaste?
- ¿Cómo?
- Lo que oyes. Pensaste en más cosas antes de decirme esto. ¿porqué dices que quieres ser inocente? No creo lo que dices; sé leer el pensamiento y eso no es lo que quieres.
- Ya! Y a tí te voy a decir yo qué es lo que quiero...
- Pues tú misma, tu te lo pierdes. No hay muchas latas de Ron Bacardí rojo, tiradas por ahí con esclavas dentro.
Ahora la que río soy yo.
- Si ya... y yo me lo voy a creer. Que me ha tocado y tu eres mi esclava.
- Pues si, es eso mismo.
Estoy fumada, vuelvo a pensar. Estoy convencida.
Uff..!! jolines es viernes, acabo de comenzar el fin de semana y ¿ya estoy así? Andas mal Alobada, andas por muy mal camino. Pero a ver, vamos a ver.. si yo no he "fumado hoy"... todavía.
- Mírame. dijo la "señora" de rojo, soy toda tuya. Aprovéchate
Jó... en los marrones en los que me meto ¿Qué hago yo con "esto"? ... pero si yo... yo... yo sólo... yo sólo quería tener una noche tranquila, oyendo música, aunque fuera sucedáneo; dá igual, paso de todo, quiero pocos líos... tranqui y buen rollito. Nada más....
Ella ríe de nuevo... -No creo que te haga falta más inocencia, verdaderamente necesitas muy poca.
- Ah! Si? ¿Y tú como lo sabes?
- Te lo repito, leo el pensamiento.
- Bien, vale, vale, está bien.
Tendré que creerme esto y al menos saldré de la situación. Pensé.
- Si, es lo mejor que puedes hacer. Estoy de acuerdo en todo. En lo dicho.. y en lo que NO has dicho. Dijo la descarada.
- Entonces, ¿crees que no debo pedir ser más inocente.?
- No es conveniente una dosis más sería contraproducente.
- ¿Dás consejos!!??
- Si es necesario, sí. Doy TO-DO lo que pidas..
Percibí esto último con una voz más erótica que seductora. Al menos fue lo que mis feromonas interpretaron. ¿Iría perfumada con Calam?
Sudores fríos empapaban mi sudadera roja o sería el calor del veranillo del membrillo (versión otoño nocturno). Ya no sé nada, no sé que me pasa. Bueno, antes tampoco, pero en ese momento era más consciente.
Ella permanecía allí, medio quieta. Miré hacia el suelo -pensativa en el deseo- y mi nueva sorpresa fué descubrir que la criatura no tenía pies, levitaba.
¡¡¡Era mi esclava y no tenía pies.. que lástima!!
- Te decides ya, ó me vas a tener mucho rato aquí.
- ¿Cuánto tiempo has estado dentro de la lata?
- El justo y necesario. Me colocaron delante de tí, eres la elegida. De todas formas, el tiempo tiene la medida que queramos darle. Así que piensa siempre que TODO es relativo.
- Mírala, que filosófica ha salido.
- Puedo parecertelo; también tu puedes creertelo a veces. Pide por esa boquita. Insistió.
- Bien, de acuerdo, no voy a darle más vueltas. Quiero una héroe.
Una heroína que sea inocente, inteligente, perspicaz, con picaresca y chispa, divertida, simpática; ni guapa ni fea; ni rubia, ni castaña, ni morena, ni pelirroja; que pueda reír con ella, fantasear en colores, que me haga feliz por momentos y pueda verla en cualquier momento sin problemas.
Me salió todo junto y no separado (esto nunca lo entendí... ¿porqué todo junto se escribe separado y separado se escribe todo junto?).
- Un poco parcial tu deseo. ¿No quieres añadir nada más?
- Bueno... no está mal. ¿No?
- ¿Nada más que añadir?.
- Ummm.... no sé. Ahora que puedo pedir, me tropiezan palabras en el pensamiento y no me sale nada más.
Estoy nerviosa.
-Que sea alegre.
- Si, también.
- Que tenga carácter.
- Claro, por supuesto.
- Que sea mimosa.
- Sí. Es que eso son cualidades de una héroe.
- Debes pedirlo, sino no hay tutía.
- Ah! Ok.
En ese momento apareció mi amigo Joa y me abrazó por la espalda. Dí un repullo de aquí te espero, me acojoné;
Acababa de aterrizar de otro de mis alobamientos.
Se me había dormido el pie y la mano que sostenía mi cabeza sobre el mostrador de madera; la cerveza estaba caliente (cómo no) y en el bar sonaba "I need a hero" de la Tyler.
En cuanto me dí cuenta que era él, le abracé fuertemente y nos pedimos cerveza; yo la segunda Alhambra.
Le conté lo sucedido y se echó a reir, le pareció divertido, ahora a mí también, fué tan real que me acojonó.
- Tenías que haber pedido un polvo sideral. Me dijo.
- Uff.. Menos mal que no lo pedí. Imagina lo que hubiera ocurrido aquí, en este taburete. No, no quiero ni pensarlo, aunque, en amor a la verdad hubiera sido fantástico, me hubiera venido muy bien.
Volví a recordar. "Momento Patada Lata Ron Bacardí Rojo".
- Ya sabes, la próxima vez no seas tan.. tan inocente!!! Ja, ja, ja. Déjate llevar; Sino, no mojas.
Libérate
Risas
Tomamos durante toda la noche cervezas y los pensamientos fueron disolviéndose en las conversaciones, a veces más espesas, a veces livianas, como la vida misma.
Hoy al encender en el ordenador veo que no arranca bien (claro, no es un Aple). Reinicio para ver si no es un virus virtual de estos y mientras Windows hace su trabajo de protocolo y puesta en marcha, leo un mensaje en la pantalla que dice,
Aquí tienes a tu heroína. La próxima vez sé menos conformista e inocente. Puedes tener lo que quieras. Tan sólo has de proponértelo.
Y apareció esta, la heroína de mis deseos en forma de salvapantallas.

¿Conformista? ¿Inocente?
Comentario:
alobada, cariño, yo te quiero mucho pero he de decirte que te enrollas más que las persianas !!!!!!!!
Comentario:
Te voy a confesar algo:
acabo de leerme el blog,es fantástico como escribes.Me encantas"!en serio,me he quedado pasmada.Cómo puedo conocerte? estoy dando patadas a todas las latas que veo por la calle...
Bollito Güasón
acabo de leerme el blog,es fantástico como escribes.Me encantas"!en serio,me he quedado pasmada.Cómo puedo conocerte? estoy dando patadas a todas las latas que veo por la calle...
Bollito Güasón
Comentario:
No veas qué paranoia!!
Me gusta el relato.
Besos
Me gusta el relato.
Besos
Comentario:
Debo reconocer que yo soy más de antihéroes, pero menuda antiheroína se nos acaba de colar en la blogosfera.
Besos orgiásticos.
Besos orgiásticos.
Comentario:
cuanto tiempo chica, paso para mandarte un saluuuuudo :D
muaaaaaaks
muaaaaaaks
Comentario:
Anda vaya relato! me has hecho reir jaja Me gusta como escribes, me pasare por aqui a ver si hay mas relatos como este.
Gracias por la visita y por la buena acogida que me habeis hecho todos!
Gracias por la visita y por la buena acogida que me habeis hecho todos!
Comentario:
Si no hubieses paseado por mi blog me habría perdido tu divertido relato. Me gusta como escribes. Te seguiré leyendo. Ah! y siento el trastorno mental que te han producido mis "números", tengo otros, pero los suelo "montar" de vez en cuando....
;-)
;-)
Comentario:
Anda, una genio de lata de bacardi que gusta de Hayao Miyazaki... Hay de todo en este mundo
Comentario:
¿Seguro que no te habías tomado algún alucinógeno? :)
Sea como sea, quédate con eso de: "puedes tener lo que quieras. Tan sólo has de proponértelo".
Eso no deberíamos olvidarlo nunca.
Besos
Sea como sea, quédate con eso de: "puedes tener lo que quieras. Tan sólo has de proponértelo".
Eso no deberíamos olvidarlo nunca.
Besos