La casa-museo de Dulcinea en el Toboso cerrada por restauración

Fuente www.donquijotedelamancha2005.com/ news La Casa-Museo de Dulcinea, en la localidad toledana de El Toboso, cerró hoy al público ante el comienzo de las obras de restauración que va a llevar a cabo el Ministerio de Cultura, y que está previsto que duren hasta el próximo mes de abril. Asi se ha comenzado a retirar los enseres, mobiliario y obras de arte que contiene, para que sean restaurados durante el tiempo que duren los trabajos de remodelación y acondicionamiento del inmueble.
No obstante, técnicos del Ministerio de Cultura y de la dirección general de Patrimonio del Gobierno de Castilla-La Mancha se reunirán mañana para tratar de buscar una solución que haga compatible las obras con la visita a la Casa Museo de Dulcinea, máxime teniendo en cuenta que este año se conmemora el IV Centenario de la publicación del Quijote. Por su parte, la alcaldesa de El Toboso, Natividad Martínez, dijo estar convencida de que se dará "la mejor solución" al anunciado cierre de la casa que perteneció, según la tradición, a Ana Martínez Zarco y que Cervantes inmortalizó en su universal obra.
Las obras están aprobadas desde hace más de dos años por el anterior Gobierno con una partida de 1,5 millones de euros, aunque hasta ahora no se había acometido su ejecución. El cierre por obras del principal Museo de la villa "cuna de Dulcinea", anunciado el pasado día 3 por el Ministerio de Cultura, ha causado gran malestar entre la población de este municipio toledano, de 2.200 habitantes, cuando da comienzo la celebración del IV Centenario del Quijote y se espera la visita de un buen número de turistas, "que encontrarían cerrada su casa más emblemática".
El caseron manchego del SXVII cuenta en la planta baja con las dependencias de labor, un huerto interior y un típico palomar, junto a las cocinas y una almazara de aceite, además de los dormitorios en la planta alta y un torreón al que no se puede acceder desde 1980 y que ahora se pretende recuperar. En su interior se conserva mobiliario de la época, así como útiles y enseres de valor etnológico, contando como puerta principal con una portada señorial, con dos escudos heráldicos sobre el dintel, mientras en el patio hay instalada una prensa de aceite, con un gran tirante de madera a modo de contrapeso, que le da el nombre de "patio de la viga".





