No me venderé
Yo, que fui el momento más lúcido en vida de alguna persona desconocida, concebido por las grandes circunstancias del conocimiento, poseedor de la pasión contenida. Yo, sentimiento único de tantos recuerdos, guardián de largas noches en vela, continente del tiempo; mil veces abrazado como amigo y otras tantas olvidado como muerto... Yo, hoy, me hago viejo.
Mas no dejaré que esta polvorienta estantería sea mi tumba, gritaré a los cuatro vientos el sentimiento: ¡Que vuele mi alma de papel allá donde pueda existir el saber!
... Volverá la antigua gloria.
Por seguro tened, que lo digital se doblegará, servil, bajo el peso de mi historia.
Mas no dejaré que esta polvorienta estantería sea mi tumba, gritaré a los cuatro vientos el sentimiento: ¡Que vuele mi alma de papel allá donde pueda existir el saber!
... Volverá la antigua gloria.
Por seguro tened, que lo digital se doblegará, servil, bajo el peso de mi historia.
Etiquetas: libro





