Bienvenidos al mismo y no mejorado blog de Eris comenzando el año 2006.
Os aseguramos líneas y líneas de lo mismo que habéis leído hasta ahora con pinceladas familiares de nostalgia o alegría no fundamentadas.
Y si venís a visitarnos os regalamos una visión distinta de una persona que a los ojos de los demás es optimista. ¡¡¡Pasad y veréis cuanto se equivocan!!!Este bien podría ser el anuncio de bienvenida de mi blog: Monótono, pesimista, lento, cursi y con algún que otro toque de pedantería. Esto de escribir cada vez me motiva menos, puede que sea porque antes usaba este espacio para descargarme y ahora lo hago con alguien. No os lo toméis como algo personal, si algo le tengo que agradecer a este espacio es haber conocido a gente estupendísima... aunque mis actos digan a veces cosas diferentes a mis palabras, por esta vez creedlas a ellas.
Comienza el año y pese a lo que pueda reflejar lo que escribo, lo he empezado con un buen estado de ánimo. No tengo en que basarlo porque las cosas no me van del todo bien: hay tiranteces con algunos miembros de mi familia, cada vez veo más improbable terminar la carrera este curso, mi vida cada vez se vuelve más monótona...
Hay un grupo del que últimamente saco muy buenas frases:
Pereza, me encanta su rollito gamberro pero sensiblón, si aún no los conocéis mucho os recomiendo
Todo. Pero la frase que voy a utilizar hoy está en
Matar al cartero:
“Nada es suficiente y no sé por qué, me falta algo y no sé qué, tengo de todo dentro de un orden, pero en el fondo nada que importe” Y es que no consigo encontrar nada que me apasione de una forma duradera, todos mis intereses llegan con muchísima fuerza pero se van igual de rápido, plagiando a
alguien de este mundillo diría que no soy aficionada a nada pero estoy interesada en todo y que aún busco algo que me ocupe plenamente.
Es increíble como se me va la pinza, yo sólo había empezado a escribir para desearos buen año y para deciros que paso de hacer balance porque esto del cambio me parece un simple convencionalismo y mira, desvariando como la que más.
Tengo que aprender a centrarme en lo que hago.