Ya no pretendo que nadie me lea… aunque sé que alguien lo hará, pero necesito descargar un poquito.
Sigo con el chico con el que estaba y cuando nos vemos es tan maravilloso que a veces pienso que lo estoy soñando. Pero luego cada uno vuelve a su ciudad y la vida se hace difícil. Es parco en palabras en lo que a sentimientos se refiere y yo soy una princesita malcriada acostumbrada a que todos me digan los especial que soy y lo que me quieren. Echo mucho en falta los halagos y las palabras bonitas aunque él no las diga porque piensa que están implícitas en todo. Si al menos pudiese mirarlo a los ojos a diario, cuando lo hago veo la reciprocidad que tanto me hace falta.
No hago más que justificarlo ante su falta de atenciones y me duele pensar que puede que esto no cambie cuando estemos realmente juntos. ¿Me estoy engañando o es que es fácil creerse lo que se quiere creer?
Si verbalizo todo lo que pasa me parece tan horrible que estoy segura que si le pasase a alguna amiga mía la convencería para que dejase al dejado que tiene por novio, que después de 4 meses y medio sigue sin querer admitir que es su novio.
Y sí, me repito a diario que cada relación es un mundo, y que hay gente a la que le hace falta y gente a la que no, pero yo soy de las que sí necesitan las etiquetas o al menos lo que ellas conllevan.
No dejo de preguntarme porque cuando de verdad no éramos nada era mucho más atento que ahora…
Odio que sea todo tan complicado y que estés tan lejos... te necesito a mi lado.y escuchar una y otra vez la discografía de Alejandro Sanz no ayuda demasiado.