Hace un tiempo escribí un
post sobre cosas que era o más bien sobre cosas que me gustaban o no…
Llevo unos días dándole vueltas a lo que de verdad soy o no, hasta hace poco pensaba que para ser había que ser al 100%, que si era altruista no podía tener momentos egoístas porque entonces ya no era altruista… era otra cosa distinta. Pero creo que cada vez comprendo mejor que lo que se es es persona. Y dentro de nuestra humanidad hay cualidades que se destacan más o menos. Sé que en mi puedo destacar que soy comprensiva, que sé escuchar, que soy egoísta sin llegar a ser cruel, que me encanta debatir y odio las broncas y las imposiciones, que vivo con la ley del embudo, el ancho para mí y el estrecho para el resto, que de verdad pienso que todo es relativo, que soy muy exigente pero más autoexigente y por supuesto que me encanta hablar de mí misma:
“si pudiese tirarme desde lo alto de mi ego moriría de hambre en la caída antes de llegar al suelo”.
El caso es que últimamente estoy pasando por un tiempo de clarividencia, de lucidez increíble. Si tenía cita con el psicólogo el lunes y no sé qué historia le contaré pero desde luego se que no soy la misma persona que llamó hace un mes y medio con la “urgente” necesidad de ayuda profesional, incluso ayer conseguí decir la frase “pero si ahora mismo estoy genial sola.. no me apetece estar con nadie” y una parte de mí reconoce que es cierta… creo que estoy cambiando ¿eso es grave? :P

...espero que esta vez sí dure...
PD: señor hispalense no tengo el gusto de conocerle porque es imposible conocer a quien no se deja pero recordaré por
enésima vez que mi blog es anónimo y en el anonimato me gustaría que siguiese estando, si quisiera que la gente supiese quien soy en realidad lo diría. Gracias.
PD2: he estado
releyendo y no, no soy una princesita malcriada acostumbrada a bonitas palabras, la distancia me ha dado objetividad... él al principio me acostumbró a bonitas palabras y luego pretendió que yo me conformase sin ellas.. pero así no iba el juego, se disfrazó de ratón y luego pretendió que me conformase con el gato que había debajo, pues la ratita presumida debe encontrar a su ratoncito,
y siento decirte(me) que ese no eras tú.