Un fin de semana en la gloria… Tranquila pero activa, con buena compañía, buenos paseos, buena comida, bonitos paisajes, una ciudad encantadora, sin presiones, sin agobios, sin control externo, simplemente genial… Es otro ambiente.
Y una semana de rutinilla y volvemos a los agobios de quedar con todo el mundo, de salir, entrar, gastar dinero, comer hasta reventar, beber hasta el agua de los jarrones, dormir poco y si el tiempo lo permite torrarnos un poquito al sol. Vamos, una semana de lujo antes del intensivo de estudio para conseguir el puñetero título de una vez.
Que esta vez… es MI vez!
