Rara y pensativa...
Han sido dos días un poco extraños… primero tú, luego yo, demasiados nadas dichos…. ¿todos eran nada? ¿Todos eran vacío?
¿Es mejor hablar las cosas o un simple “nada” lo soluciona todo?
Tenía tantas ganas de verte... pero sigo teniendo tanto miedo. Me sacudo y me sacudo pero se aferra a mi con uñas y dientes, no se como hacer que se vaya. Quiero dar el 100% y hay algo que me lo impide. Necesito notar que te devuelvo todo lo que me das pero siento que no puedo y no quiero perderte.
¿Han sido sólo dos días un poco extraños? ¿Sólo es miedo?

Sigo sin encontrar mi equilibrio, y personalmente prefería la ñoñez… al menos tengo la seguridad de que, aunque algunos tuviesen razón y la felicidad fuese pasajera, la he disfrutado todo lo que he podido, con todas mis ganas… ¿será eso? ¿Será que me quedé sin ganas? No dosifiqué...
PD: la imagen es la cabecera de un
blog, espero que nadie se moleste y me la presten, me gustó mucho.