logotipo

img_google
la vida, que da muchas vueltas
Acerca de
es difícil saber en qué punto de nuestra vida nos encontramos. pero lo más difícil es saber cómo hemos llegado hasta aquí.
Sindicación
 
Día 76
El sábado completé un ciclo, porque hace unos seis meses decidí no cambiar la hora de mi reloj. Y en este tiempo me he dado cuenta de que lo que realmente nos importa son los minutos y que cuando consultamos la hora es que no tenemos ninguna prisa...

Igual ahora todo empieza a ponerse en su sitio...
 
Día 75
Me gustaría decirte un millón de cosas.

Me gustaría sentarte un día y decirte que estoy cansada, que estoy agotada y que necesito un respiro. Que necesito salir a coger aire, que necesito coger fuerzas y echarte de menos, y mirarte con los ojos con los que te miraba antes.

Necesito tenerte ganas. Volverme loca de ganas, y no al contrario.

Necesito… algo que ahora mismo no tengo.

Y no sé cómo decírtelo.
 
Día 74
Es difícil hacer recuento. O inventario, o poner encima de la mesa todo lo que tienes dentro para poder solucionarlo... Paradojicamente, en el trabajo me han inscrito en un curso de Gestión de Proyectos. En fin.

Hace cosa de un año conocí al que ahora es mi (adorable) novio. Le quiero por encima de todas las cosas y es la primera persona con la que quiero llegar a viejecita: quiero tener un piso, quiero irme de vacaciones, quiero tener parejas de niños, gatos y fotos... Bueno, lo típico.

Pero hace también cosa de un año, le diagnosticaron una de esas enfermedades que nadie sabe bien qué son, pero que no se curan. Tiene una enfermedad degenerativa (de momento, los síntomas no son graves, y hace vida más o menos normal) que puede empeorar en cualquier momento. Como no se sabe cómo actúa, ni por qué aparece, ni cómo va a evolucionar (etc) lo normal es empezar con la medicación, digamos, antes de que vaya a peor. De manera que después de pruebas varias, empezó a medicarse hace más o menos 6 meses.

A partir de entonces, le dijeron, los síntomas habituales hasta que el cuerpo se acostumbre (que suele tardar en acostumbrarse entre uno y tres años, dependiendo de la persona), son cansancio, tendencia a la depresión (y todo lo que conlleva), malestar general y pequeñas erupciones o reacciones alérgicas en las zonas en las que se tiene que pinchar. Como tiene que hacerlo cada dos días, las zonas tienen que ir rotando, aunque siempre dentro del mismo circuito (nalgas, piernas, brazos, abdomen y vuelta a empezar). Y lo peor está por llegar.

Él tiene todos estos síntomas y más, porque el pobre tiene dos grandes virtudes: que es muy aprensivo, y que es muy mal enfermo. De manera que falta al trabajo un día sí y otro también, y se queda en casa, solo, sin hacer nada y pensando en que ese día no lo va a cobrar (son así de espléndidos, en su empresa). Y encima no se encuentra bien, y como no se encuentra bien, no hace nada en casa. Y cobra muy poco. Y no tiene ganas de nada...

Y no sólo no sé cómo le puedo ayudar, si no que me estoy empezando a desanimar yo también, porque veo o siento o percibo que no tiene nada de ganas, que no se ilusiona, que no es capaz de hacer planes, o tomarse las cosas en serio, o mirar hacia el futuro. Se lo toma todo a la ligera.

Ya sé que hay que estar a su lado... pero se me está haciendo muy cuesta arriba, la verdad.

Y esta es, más o menos, mi circunstancia en estos momentos.


 
Día 73
Hace semanas que siento como que me voy a morir. No sé cómo explicarlo, pero siento que hay algo que me está apagando poco a poco... Es como si se me estuvieran acabando las pilas.

Y no puedo evitarlo. Por más que lo intento. Y eso hace que me pase la tercera parte del día divagando, pensando en que pasará o en qué es lo que está pasando, o en si ha llegado el momento o yo qué se.

En cambio, no me siento mal... Me siento tranquila y me estoy desarrollando como persona. Acabo de acabar un máster y me encanta mi trabajo. Tengo una gata nueva (que es una preciosa bola de pelo), y estoy (mal)viviendo con mi principito. En unos meses nos darán el piso nuevo... Me llevo mejor con mi madre, me da por ayudar a las personas que tengo alrededor. Y empatizo, y me pongo en su piel, y noto que he cambiado, que me ha cambiado algo y que no sé explicar pero...

El lunes, comiendo en uno de nuestro sitios preferidos (y recurrentes) me dijo que yo era una persona solitaria. Que en lugar de personas, prefería libros.

La verdad es que me dan menos problemas.
Etiquetas:   
 
Día 72
2046
Lo agradable que eres
Poder olerte
Seguir sentada (eternamente) en aquel balcón (o tumbada debajo de un árbol)
Querer sentir que me abrazas
Mirarte a los ojos y que se me note en la cara
El primer día, de sol a sol
Cuando me dices lo que transmito (sin hablar)
Aliento y Goodbye Dragon Inn
Cuando se acerca poquito a poco, aunque luego reaccione (sé que al final me cogerá cariño...)
Cuando tomamos algo espontáneamente...
Y cómo se alargan las cosas tomando algo
Bebernos una horchata, antes o después
El montón de cosas que te rodean
Nuestro planes secretos
Las muestras de baldosas (sobre todo las de colores)
El olor de tu casa
Que te gusten los espejos
Que hayas leído a Bukowski (aunque te falte la esencia)
La diferencia de perspectiva
Lo que me alegro de que te hayas cruzado en mi camino
Lo que me gusta verte contento
Lo mucho que me gusta saber que, en el fondo, tengo algo que ver
Que hayas querido subirte a una bicicleta precisamente conmigo
El mito de las cosquillas en el estómago
Los interminables baños hablando de D&D
Los ojos más bonitos que he visto
Todas las cosas que planeamos y no llegamos a hacer...
Verte hablar
Lo que me encanta explicarte (mis) pequeñas cosas
La sensación de que me entiendes
(Destruir papel)
Los (miles) de gatos que nos rodearán
Las vueltas que da la vida
Lo que te quiero. Pero de verdad
(...)
Etiquetas: