logotipo

img_google
la vida, que da muchas vueltas
Acerca de
es difícil saber en qué punto de nuestra vida nos encontramos. pero lo más difícil es saber cómo hemos llegado hasta aquí.
Sindicación
 
Día 74
Es difícil hacer recuento. O inventario, o poner encima de la mesa todo lo que tienes dentro para poder solucionarlo... Paradojicamente, en el trabajo me han inscrito en un curso de Gestión de Proyectos. En fin.

Hace cosa de un año conocí al que ahora es mi (adorable) novio. Le quiero por encima de todas las cosas y es la primera persona con la que quiero llegar a viejecita: quiero tener un piso, quiero irme de vacaciones, quiero tener parejas de niños, gatos y fotos... Bueno, lo típico.

Pero hace también cosa de un año, le diagnosticaron una de esas enfermedades que nadie sabe bien qué son, pero que no se curan. Tiene una enfermedad degenerativa (de momento, los síntomas no son graves, y hace vida más o menos normal) que puede empeorar en cualquier momento. Como no se sabe cómo actúa, ni por qué aparece, ni cómo va a evolucionar (etc) lo normal es empezar con la medicación, digamos, antes de que vaya a peor. De manera que después de pruebas varias, empezó a medicarse hace más o menos 6 meses.

A partir de entonces, le dijeron, los síntomas habituales hasta que el cuerpo se acostumbre (que suele tardar en acostumbrarse entre uno y tres años, dependiendo de la persona), son cansancio, tendencia a la depresión (y todo lo que conlleva), malestar general y pequeñas erupciones o reacciones alérgicas en las zonas en las que se tiene que pinchar. Como tiene que hacerlo cada dos días, las zonas tienen que ir rotando, aunque siempre dentro del mismo circuito (nalgas, piernas, brazos, abdomen y vuelta a empezar). Y lo peor está por llegar.

Él tiene todos estos síntomas y más, porque el pobre tiene dos grandes virtudes: que es muy aprensivo, y que es muy mal enfermo. De manera que falta al trabajo un día sí y otro también, y se queda en casa, solo, sin hacer nada y pensando en que ese día no lo va a cobrar (son así de espléndidos, en su empresa). Y encima no se encuentra bien, y como no se encuentra bien, no hace nada en casa. Y cobra muy poco. Y no tiene ganas de nada...

Y no sólo no sé cómo le puedo ayudar, si no que me estoy empezando a desanimar yo también, porque veo o siento o percibo que no tiene nada de ganas, que no se ilusiona, que no es capaz de hacer planes, o tomarse las cosas en serio, o mirar hacia el futuro. Se lo toma todo a la ligera.

Ya sé que hay que estar a su lado... pero se me está haciendo muy cuesta arriba, la verdad.

Y esta es, más o menos, mi circunstancia en estos momentos.


No